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Nueva ordenanza

La venta ambulante, el consumo de alcohol en la calle y el ruido son las conductas incívicas más denunciadas en Barcelona

La venta ambulante, el consumo de alcohol en la calle y el ruido son las conductas incívicas más denunciadas en Barcelona

Hasta 750 euros de multa por orinar en la calle y 1.500 por hacer botellón: entra en vigor la nueva ordenanza de civismo en Barcelona

Agentes de la Guardia Urbana de Barcelona realizan una inspección en un local de ocio nocturno de Barcelona

Agentes de la Guardia Urbana de Barcelona realizan una inspección en un local de ocio nocturno de Barcelona / Ajuntament de Barcelona

Germán González

Germán González

Barcelona
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Barcelona cuenta desde este domingo con una ordenanza de convivencia actualizada para acabar con el incivismo con sanciones más elevadas. Para aplicarla, la Guardia Urbana ha puesto en marcha un dispositivo especial con mayor presencia en los puntos de la ciudad en los que se ha constatado más quejas desde la ciudadanía. El intenten dente mayor de la Guardia Urbana, Pedro Velázquez, ha señalado que se reforzará la vigilancia con agentes uniformados y de paisano en toda la ciudad, especialmente en zonas de ocio y puntos como plazas y parques en los que hay concentración de 'botellón', se producen pintadas o hay ruidos que molestan a los vecinos.

El año pasado la Guardia Urbana gestionó 422.798 incidentes a través del teléfono de emergencias 112, lo que supone un 5,2% más que en 2024. Casi un 25% eran conductas que tensionaban la convivencia y que originan molestias en el espacio público (como venta ambulante, consumo de alcohol o ruidos), junto a las relacionadas con animales o locales de concurrencia pública.

Además, también se produjeron 114.528 denuncias por conductas incívicas en la ciudad. La más denunciada, con un 47,6%, es la venta ambulante y el 80% de estos casos son actos por abandono de material en la calle, ya que cuando los vendedores, mayoritariamente los 'lateros', ven a los agentes salen corriendo y dejan los objetos que comercian irregularmente. Un 35,5% de las denuncias es por consumo de alcohol en la vía pública, un 7,36% es por contaminación acústica y un 5,8% es por hacer necesidades fisiológicas en la calle.

Velázquez ha remarcado que la nueva convivencia responde a "la necesidad clara de reducir las conductas incívicas" en Barcelona así como garantizar la seguridad ciudadana con "una herramienta actualizada". Por eso, la policía actuará "con la máxima intensidad" cuando se detecte la presencia de más gente en el espacio público y establecerá "puntos de vigilancia" en zonas las que se ha constatado el consumo de alcohol, venta ambulante, pintadas, más ruido o actos vandálicos.

El objetivo es reducir los actos incívicos porque inciden en la percepción de seguridad que tiene la ciudadanía, según el intendente mayor de la Guardia Urbana. Los agentes disponen de 50 datáfonos para cobrar algunas de las sanciones por incivismo de forma inmediata, tanto para los no residentes como para los vecinos, y está estudiando que se pueda hacer por bizum junto a otros métodos de pago. Velázquez ha recordado que una de las sanciones que más rápido se abonan son por el consumo de alcohol y que de todas las denuncias interpuestas en 2024, el 53% están pagadas.

La nueva ordenanza establece sanciones de 100 a 3.000 euros en las situaciones que agravan la convivencia. La más castigada son las 'rutas alcohólicas' al generar ruido en la calle, consumo de bebidas y molestias vecinales. También se castigan con 750 euros miccionar en "puntos sensibles" como calles, entornos con lavabos públicos o zonas de ocio, no diluir el pis de los animales o el ruido en zonas acústicamente tensionadas con 3.000 euros.

Por otro lado, castiga actos que atenten contra la libertad e indemnidad sexual, como el exhibicionismo o masturbación en público. En el caso de las pintadas, la modificación incluye que las personas que las realicen en lugares no autorizados sean castigadas con hasta 600 euros y también penaliza que se promueva, favorezca o colabore con esta actividad. Además, el infractor deberá asumir el coste de limpieza. También se recoge la obligación de diluir micciones de animales (excepto perros de asistencia) con sanciones de hasta 300 euros.

"Puntos sensibles"

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha dejado claro que a los únicos que no les puede gustar la nueva ordenanza es a los "sinvergüenzas" que cometen incivismo en el espacio público y por eso ha remarcado la importancia de tener "respeto a las normas" por el bien de la convivencia. En este sentido, ha recordado que cumplir con la ordenanza "implica la corresponsabilidad de todos" junto a la actuación preventiva de la Guardia Urbana en "puntos sensibles" de todos los distritos.

Por eso, Collboni ha remarcado que los agentes "perseguirán las conductas incívicas a pie de calle" interponiendo las sanciones correspondientes. Además, el alcalde ha señalado que habrá una comisión de seguimiento de esta ordenanza con la presencia de grupos municipales.

El dispositivo contra el incivismo se hará de forma conjunta con otros servicios municipales para articular limpieza, mediación o acompañamiento social cuando es necesario. Velázquez ha apuntado que son "conscientes" de que detrás de algunos comportamientos o casos hay conductas sociales que requieren una respuesta "coordinada".

Así, en situaciones de vulnerabilidad se prevé activar medidas alternativas en la sanción y derivaciones a servicios sociales. La comisionada de Convivencia, Montserrat Surroca, ha explicado que se ha trabajado "mucho de la mano" de los servicios sociales y se ha tenido una "mirada de gran sensibilidad social". Aparte, recordó que hay casos en los que no se impondrán sanción, como dormir en la calle o en un banco o lavarse.

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