Negociaciones encalladas
Barcelona acusa a la inmobiliaria Corp de negarse a una permuta para salvar la masía de Can Raventós de Sarrià
La concejala Maria Eugènia Gay revela que la promotora, propietaria de la finca del siglo XIX, desecha las ofertas del ayuntamiento para que el recinto se abra a los vecinos y quiere presentar un nuevo proyecto para edificar, tras las sentencias que anularon la construcción de apartamentos de lujo
Malestar en Sarrià ante la opción de retomar el plan para construir apartamentos en la masía de Can Raventós

Pintadas favorables a una permuta y contra la construcción de pisos de lujo en un muro de la masía de Can Raventós, en el barrio de Sarrià, en Barcelona. / Manu Mitru / EPC

El Ayuntamiento de Barcelona quiere quedarse con una de las escasas fincas que se han mantenido intactas en Sarrià desde el siglo XIX para que pase a ser un recinto abierto a los vecinos y las entidades del barrio, pero está topando con la negativa taxativa de la inmobiliaria propietaria, que rechaza toda oferta para cederla en parte o por completo. Esta vez sin ambages lo ha expuesto la concejala de Sarrià-Sant Gervasi, Maria Eugènia Gay, durante la audiencia pública del distrito de este martes, en que se ha enfrentado a las preguntas de residentes y representantes de asociaciones que le han interpelado sobre la masía de Can Raventós y las conversaciones con la promotora Corp para deshacer el embrollo en que el futuro del edificio histórico permanece estancado.
“Hay un muro en este momento que es Corp y que no hemos podido traspasar”, ha confesado Gay. A diferencia de otras intervenciones recientes en que se ha referido al mismo caso, la edila del PSC ha sido explícita esta vez sobre el atasco en que han decaído las negociaciones, en las que el ayuntamiento ha ofrecido un intercambio de terrenos a la inmobiliaria para edificar en otros solares de Sarrià-Sant Gervasi a cambio de que la masía y los jardines pasen a ser públicos.
“Lo hemos intentado absolutamente todo pero, pese a mover todas las piezas, Corp no admite una permuta total ni parcial”, ha revelado Gay. “Están absolutamente cerrados a cualquier tipo de posibilidad y se les ha ofrecido todo tipo de combinaciones, pero no quieren oír hablar de permuta total y una parcial tampoco tiene su aceptación, estamos en una situación muy compleja”, ha evaluado.
La concejala ha asegurado que el consistorio ha ofrecido “terrenos, dinero y permutas” para convecer a Corp a ceder la propiedad y trasladar sus derechos de edificabilidad a otras zonas del distrito. “Hemos negociado insistentemente, pero no está dispuesto, y es una propiedad privada, no le podemos obligar a vender”, ha resuelto.
Pulso judicial
Las conversaciones entre el ayuntamiento y la empresa titular de la finca se iniciaron tras las sentencias que revocaron el plan urbanístico con que el ayuntamiento habilitó en 2020 a la inmobiliaria para proyectar medio centenar de apartamentos de lujo en Can Raventós. Tasado cada uno entre 842.000 y dos millones de euros, iban a edificarse en la masía y en dos bloques que debían alzarse sobre el jardín. Los árboles se talaron pero nunca ha llegado a construirse en el solar.

La masía de Can Raventós y su jardín, en el barrio de Sarrià de Barcelona, durante la tala de árboles en el verano de 2023. / Manu Mitru / EPC
La Asociación de Vecinos de Sarrià y la plataforma Salvem Can Raventós han sostenido un pulso legal en que tanto el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) como el Tribunal Supremo les dieron la razón. Los jueces concluyeron que el proyecto incumplía aspectos clave de la catalogación que protege a la finca. Tan solo hace unos días, el TSJC desestimó un recurso de Corp para reabrir la causa, con lo que la anulación del plan resulta definitiva.
Gay ha explicado que, ante la “negativa constante” que ha descrito, la inmobiliaria tiene previsto presentar una nueva propuesta al ayuntamiento para edificar en los terrenos de la masía. “No sé hasta qué punto podremos seguir negociando”, ha señalado.
Tras manifestarse frente a la sede del distrito, el movimiento vecinal ha instado a la concejala a persistir hasta lograr un intercambio de solares para que la masía y el jardín sean integramente públicos. “Por favor, señora Gay, no tire la toalla, nosotros no lo haremos”, la ha emplazado Natàlia Botinas, una de las portavoces de Defensem Can Raventós. La plataforma ha planteado que el consistorio busque parcelas en otros distritos de la ciudad para ofrecerlos a Corp a cambio de la finca. Por su parte, la Asociación de Vecinos de Sarrià ha apelado a no renunciar a la masía para convertirla en una Casa de la Cultura abierta a entidades del barrio y que el jardín sea un refugio climático para el barrio. Además, ha recalcado que Sarrià también necesita vivienda asequible.
Gay ha dicho que coincide con las reivindicaciones de ambas entidades. A su vez, ha sugerido “ampliar la mirada” y estudiar otros solares municipales disponibles en Sarrià para brindar un equipamiento a los grupos de cultura popular, renunciando a que se instale en la masía. “Si dependiera de mí, las obras empezarían mañana en Can Raventós, pero el terreno no es del ayuntamiento”, ha esgrimido la edila del PSC. “Si queremos la Casa de Cultura y no avanzamos, tendremos que explorar otras posibilidades”, ha lanzado.
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