Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crisis del comercio local

La histórica Ferretería Camps de Gràcia cierra tras 92 años por el alto precio del alquiler

El negocio familiar baja la persiana por el aumento del alquiler y la caída de las ventas frente al comercio online

Cierra tras 80 años abierto en Gràcia el Forn Santa Clara, que no puede asumir el aumento del alquiler

Las ferreterías de Barcelona, en crisis tras el 'boom' de reformas posconfinamiento

Adiós a la mítica Ferretería Llanza de Barcelona: su dueño se jubila a los 92 años

Ferretería Camps

Ferretería Camps / .

El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La Ferretería Camps, uno de los comercios más emblemáticos del barrio de Gràcia, en Barcelona, cerrará definitivamente sus puertas esta semana después de 92 años de actividad. Fundado en 1934 por la familia Camps, el negocio no llegará a celebrar su centenario debido a las dificultades económicas derivadas del encarecimiento del alquiler del local y la pérdida de ingresos provocada por la competencia del comercio electrónico.

Tal y como ha avanzado betevé, la cuarta generación de esta empresa familiar, situada en el número 73 de la calle Gran de Gràcia, ha considerado inviable mantener la actividad en las actuales condiciones. A pesar de formar parte de una cadena, Camps ha conservado siempre el carácter de comercio de proximidad, con una atención personalizada y un trato directo con los clientes.

El establecimiento, una pequeña ferretería de barrio ubicada en una de las principales arterias de Gràcia, estaba dividido en dos secciones: una dedicada a los productos de ferretería y otra al menaje del hogar. Su equipo de trabajadores era conocido por asesorar a los clientes y ayudarles a resolver dudas, una de las señas de identidad que lo habían convertido en un referente para vecinos “de toda la vida”, aunque el barrio ha cambiado mucho en los últimos años. “Cada vez hay más 'expats', hablan en inglés y compran lo mínimo", han declarado sus propietarios al digital TOT Barcelona.

Desaparición del comercio local

El cierre de la Ferretería Camps se suma a una tendencia que preocupa a comerciantes y vecinos de Barcelona: la desaparición progresiva del comercio de proximidad y de los negocios históricos, presionados por el encarecimiento de los alquileres y por los cambios en los hábitos de consumo.

En el mismo barrio de Gràcia, recientemente también se ha producido el cierre del Forn Santa Clara, otro establecimiento muy querido por el vecindario.

Este horno, situado en la Travessera de Gràcia esquina con la calle Quevedo, puso fin a sus 80 años de actividad el pasado viernes. En este caso, el cierre se debió a que la propiedad del local decidió no renovar el contrato de alquiler al exigir una subida hasta los 3.000 euros mensuales, una cantidad que los responsables del negocio no pueden asumir. Como consecuencia, sus persianas ya han quedado bajadas de forma definitiva.