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Equipamiento

La sala de venopunción Baluard pasa a depender del Hospital del Mar

El centro de atención a drogodependientes, antes vinculado a la Agencia de Salud Pública de Barcelona y gestionado por la entidad ABD, subroga la plantilla al hospital

Nueva sede del CAS Baluard: donde los toxicómanos solo son personas

Instalaciones del centro Baluard en la avenida de Drassanes, en 2017.

Instalaciones del centro Baluard en la avenida de Drassanes, en 2017. / ALVARO MONGE / Delegaciones

Toni Sust

Toni Sust

Barcelona
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Tras una trayectoria de un cuarto de siglo y una labor clave en Barcelona, el centro de atención y seguimiento (CAS) de las drogodependencias Baluard, la sala de venopunción situada en Drassanes, ha cambiado de titularidad. Desde el lunes, 2 de febrero depende del Parc de Salut Mar, cuyo buque insignia es el Hospital Mar, que ya gestiona otros centros de este tipo. Lo mismo ha sucedido con el REDAN Baluard (centro de reducción de daños, que persigue combatir los problemas de salud de los drogodependientes y facilitar su acceso al tratamiento), que el domingo 1 (porque funciona de lunes a domingo) pasó a depender del Mar.

En realidad la cesión es al CatSalut por parte de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ente consorciado entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, de la que el CAS y el REDAN formaban parte, en tanto que eran gestionados por la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD). Y es el CatSalut quien lo deja en manos del Hospital del Mar, que ha subrogado al personal que trabajaba para ABD, unas 70 personas.

Reorganización

Fuentes municipales afirman que el traspaso de los CAS a la Generalitat responde a un acuerdo entre el consistorio y el CatSalut en el marco de la “reorganización de competencias y gestión del sistema de salud pública catalana. Los CAS son centros asistenciales sanitarios y el órgano competente es el CatSalut”.

En Barcelona hay 15 centros de este tipo, y los otros 14 ya dependían del CatSalut. Faltaba el último, el Baluard, que probablemente era el más conocido y el más emblemático de la atención a los drogodependientes en la ciudad. Los 15 centros son gestionados por distintos centros. El Hospital del Mar se encarga de cinco CAS, tres en la capital catalana: el de Barceloneta, el de Santa Coloma, el de Baluard, el de La Mina y el del Fòrum. En los últimos tres hay también un REDAN.

Tiendas de campaña

ABD, entidad de referencia en el tratamiento de drogodependencias que ha gestionado hasta ahora los equipamientos, ha colgado en su página web un texto que recuerda su labor en los últimos 25 años, y cómo fueron los inicios, con tiendas de campaña en Can Tunis, el barrio que se conoció como el gran supermercado de la droga y que en 2004 fue desmantelado del todo con la demolición de las últimas viviendas de la zona. Ese año se abrió el equipamiento en la ciudad, en la muralla del Baluard, y como recuerda ABD, fue una decisión que “no estuvo exenta de resistencias ni oposiciones, tanto vecinales como institucionales”. En 2016, el centro fue trasladado a la avenida Drassanes, al edificio Perecamps.

“El CAS Baluard ha sido mucho más que un dispositivo asistencial. Ha sido un espacio de respuesta pionera ante situaciones límite, un lugar de aprendizaje colectivo, un motor de innovación en salud pública y una expresión clara del papel que el Tercer Sector Social puede asumir cuando las realidades sociales desbordan las respuestas convencionales”, reza el texto de ABD, una especie de despedida del centro que gestionaba. “Sus inicios se sitúan en los espacios abiertos de consumo del poblado de Can Tunis, en un momento marcado por una elevada incidencia de VIH, hepatitis víricas y muertes por sobredosis. En aquel contexto, profundamente estigmatizado e invisibilizado, la aproximación a los entornos de consumo no era solo una estrategia sanitaria, sino una toma de posición ética”, prosigue.

Malestar en ABD

Aunque la entidad ha preferido no desenterrar el hacha de guerra por la decisión de la Agencia de Salud Pública, fuentes de ABD subrayan que han vivido con malestar el cambio de titularidad de Baluard, y que vigilarán que el modelo que se ha mantenido en estas décadas se mantenga. Además, las mismas fuentes sostienen que el acuerdo era que ABD siguiera gestionando el centro tras su traspaso al CatSalut, algo que finalmente no ha sucedido.

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