Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Comercio

Comics Barcelona, la tienda friki donde conviven tebeos con figuras asequibles y el coleccionismo más selecto

La tienda, situada en un sótano de la calle de Loreto, cuenta con un público variado que en un 70% compra on line

Más allá del salón del Manga: ruta por la Barcelona friki

Ignasi Marí, este semana en su tienda junto a un E.T. de tamaño natural.

Ignasi Marí, este semana en su tienda junto a un E.T. de tamaño natural. / Sandra Roman

Toni Sust

Toni Sust

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La sede de Comics Barcelona, en la calle de Loreto, parece elegida con toda la intención para encajar perfectamente en el mensaje con el que la tienda de cómics, figuras, ‘hot toys’ y otras peculiaridades se publicita en internet: ‘Tu tienda friki de referencia’. En la web, Darth Vader te invita a suscribirte a su newsletter como si te convocara al lado oscuro de la fuerza: “Únete a nosotros”.

La sede parece elegida así porque se diría que esto no es una tienda: es una ‘batcueva’ de manual. “Es la idea, tiene ese punto de medio escondido, que no lo está, encuentras la dirección en Google”, cuenta Ignasi Marí, creador y responsable de este comercio, que está en el sótano de una finca de la calle de Loreto. “Cuando la gente entra, le cambia la cara”.

Alfred con una bandeja

La tienda siempre ha estado aquí. El local era de la familia de Marí, de ahí que empezara en él una aventura que se inició en 2011 y que sigue su curso. Tiene 47 años, es decir que empezó con 32, y durante estos 15 años, ha hecho una reforma en el local: “En 2020, antes esto era más bien un almacén”. Ahora tiene previsto colocar en la parte de arriba, a nivel de calle pero dentro del inmueble, una figura de tamaño natural de Alfred, el mayordomo de Batman, con una bandeja, para que muestre el camino a los visitantes, escaleras abajo. Es algo que no irá mal al que acuda por primera vez a esta sala que se diría secreta.

Barcelona. 26 de enero del 2026. Reportage sobre Comics Barcelona, tienda friky en la Calle Loreto número 48. Fotos de Sandra Roman

Un cliente en la tienda Comics Barcelona. / Sandra Roman / EPC

Sin embargo, la mayoría de los clientes de esta ‘batcueva’ no necesariamente la visitan. El 70% de sus ventas es on line, lo que permite capear algunas circunstancias, por ejemplo sufrir menos que una tienda convencional durante una pandemia, y también mantener un horario que no es el de cualquier comercio con puerta a la calle: Comics Barcelona abre de lunes a viernes, de las nueve de la mañana a las cinco de la tarde. “También pasa que me toque trabajar en casa los fines de semana”, cuenta Marí, que antes fue empleado de una editorial, en el almacén, y también hizo reportajes de bodas en vídeo: “Aquello era más durillo e intenso”.

E.T., Tintín, el emperador Palpatine

Cuando entras, te reciben figuras de todo tipo y talla, aunque destaca un E.T. a escala real hecho con foam. Te lo llevarías a casa, y no es un imposible: por 350 euros es tuyo. En la tienda hay productos de 20 euros, como una reproducción a escala más grande del estuche de un vídeo VHS –ahora cuéntele a un adolescente qué era eso- con diferentes elementos de 'merchandising', pero también ediciones especiales de figuras de cerca de 900 euros, que cuentan como accesorios como pelo real y distintos ojos que puedes cambiar para elegir la mirada que haga del personaje.

“Hay bastante cliente de cómic y también de figuras, de figuras más caras, de coleccionista, es gente de edad más avanzada. Los Hot toys, por ejemplo, son figuras detalladas, con distintas cabezas, clavados a los actores de las películas”. Estos son los que vienen con ojos distintos. Hay clientes que hacen preventas a un año vista. En las estanterías de Comics Barcelona viven personajes y escenas que han inspirado a gente de todas las edades: la sala del trono del emperador de Star Wars, Tintín con abrigo, gorra y maleta, el malo de las Tortugas Ninja.

Un hombre tranquilo

Marí, un hombre de talante sosegado, subraya que no tiene solo clientes que paguen grandes sumas por productos prohibitivos: “También vienen niños que quieren figuras articuladas, de plástico, que son más juguetes, y cuestan 25 o 30 euros”. Antes que dueño de una tienda de cómics y figuras, fue consumidor de estos productos: “Prácticamente aprendí a leer con Tintín, con Mortadelo, después los superhéroes”. Compraba en Vértice comics, ya cerrada, que estaba en la calle de Provença, y en Norma Comics -“que ha crecido”- y en Antifaz Comics, ambas en funcionamiento. También iba al mercado de Sant Antoni los domingos a rebuscar.

Barcelona. 26 de enero del 2026. Reportage sobre Comics Barcelona, tienda friky en la Calle Loreto número 48. Fotos de Sandra Roman

Una de las figuras que se vende en la tienda, con todo tipo de accesorios. / Sandra Roman / EPC

“Todo lo que vendemos es nuevo. Cada mes hay muchas novedades y tenemos cosas que salieron hace un año, o productos antiguos que  ya no se hacen”, explica. Aunque en algún momento estuvo sobre la mesa la posibilidad de una ampliación, no cuajó porque el comercio funciona bien tal como está.

Sobre la etiqueta friki que la propia tienda adjudica al sector, Marí aclara que en realidad la situación ha cambiado con el tiempo: “Ahora es distinto, con películas como las de Marvel todo se ha normalizado. Antes había un poco de estigma, te gustaban estas cosas te juntabas con aquellos a los que también les gustaban”.

Suscríbete para seguir leyendo