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Un año del cierre

La industria catalana del perfume estudia la creación de un gran museo olfativo a partir de la colección de Regia

Dos consultoras, con el aval de la familia propietaria del fondo histórico, han presentado ya el proyecto a las principales empresas del sector

HACE UN AÑO | Perfumerías Regia cierra su emblemático local en el paseo de Gràcia de Barcelona

TESOROS DEL MUSEO | La esencia de la eternidad

Vitrina de Christian Dior en el Museo del Perfume del paseo de Gràcia, en 2011

Vitrina de Christian Dior en el Museo del Perfume del paseo de Gràcia, en 2011 / JAVIER CORSO / EPC

Meritxell M. Pauné

Meritxell M. Pauné

Barcelona
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El paseo de Gràcia cumple este sábado un año sin la histórica perfumería Regia, pero el curioso museo que albergaba tiene una segunda vida en gestación. La potente industria catalana del perfume y la cosmética estudia una discreta propuesta elaborada por dos consultoras independientes y especialistas en la materia. Las dos profesionales cuentan con la bendición de la familia Planas, propietarios de Regia, para que su colección sea la semilla de un proyecto mucho mayor: un gran museo de las artes olfativas que pusiera en valor todo el poderío simbólico y económico de este sector en Catalunya.

El proyecto, a medio camino entre el arte y la ciencia, apenas empieza a andar ahora con un primer dosier confidencial que se ha presentado recientemente a potenciales mecenas. La ambición del objetivo obliga a que el camino sea largo y paciente y que empiece por lograr la complicidad de las empresas más relevantes y las instituciones catalanas. La idea es que una exposición experiencial ejerciera de prueba piloto y tarjeta de presentación pública. No sería en 2026, como muy pronto podría ver la luz el año que viene.

“Barcelona tiene una gran tradición como centro creativo e industrial en perfumería, debemos trabajar para hacer de la ciudad un hub mundial”, se conjura Elvira Hernández, al frente de la iniciativa junto a la perfumista Irene Gisbert. Tras 28 años al cargo del marketing de una multinacional del sector, Hernández se estableció por libre para impulsar proyectos que la apasionaran. “Cuando cerró Regia, fui a ver enseguida a los Planas para conocer mejor su colección y trabajar una propuesta. ¡Es única en el mundo, no podemos permitir que se pierda este legado!”, expone a EL PERIÓDICO.

La tienda cerrada de la perfumería Regia, con un cartel de “alquilado”, en enero de 2026

La tienda cerrada de la perfumería Regia, con un cartel de “alquilado”, en enero de 2026 / MANU MITRU / EPC

El museo, en cajas

En efecto, se trata de un fondo privado singular, con más de 5.000 frascos de todas las épocas, desde el antiguo Egipto hasta la globalización del siglo XX. Hay esencias etruscas y griegas, ungüentarios, polveras ochocentistas... La joya de la corona es un esenciero que perteneció a la reina María Antonieta. El abogado Ramon Planas, casado con la heredera de Regia, lo abrió en 1963. Mandó cartas a toda la realeza europea y logró incluso que Grace Kelly, princesa de Mónaco, le obsequiara con un envase de cristal de Oliver Creed creado solo para ella con motivo de su boda con Rainiero.

La colección puede visitarse en formato virtual gracias a una web de la Fundación Planas Giralt, que avisa que el museo está cerrado desde el 31 de enero de 2025 y así permanecerá “hasta encontrar una nueva ubicación…”. Las piezas ya no están en el paseo de Gràcia número 39, han sido empaquetadas y trasladadas con mimo por personal experto.

Primeras reacciones

“Estamos en fase de activación y mecenazgo para activar alianzas, abrir nuevas vías y agrupar al sector, que todos comprendan las implicaciones de tener un museo olfativo estable en la ciudad”, resume Hernández. Las primeras reacciones son prudentes, admite: “Están embarcados en tirar adelante la idea, que ven difícil pero fenomenal”.

La consultora descarta la idea de un museo “puramente objetual”, en el que el público solo pudiera ver los miles de frascos expuestos: “Verías la evolución de los recipientes, pero no podrías oler nada”. Por ello, apuesta por “formatos multimedia innovadores”, que permitan una experiencia olfativa real y permitan “educar y sensibilizar sobre el sentido del olfato”.

Relevo en el paseo de Gràcia

El local de Regia, situado a escasos metros de la Casa Batlló, luce desde hace semanas un cartel de ‘Alquilado’ de la inmobiliaria Cushman & Wakefield, a la espera de un inquilino que aún no ha trascendido. El cierre de Regia en el paseo del lujo barcelonés despertó conmoción. Como avanzó entonces este diario, la falta de un relevo generacional claro y la evolución del sector empujaron la decisión de cerrar el establecimiento, que se había distinguido por ofrecer un servicio muy personalizado y exclusivo a su clientela.

La primera tienda Regia se inauguró poco antes de la Exposición Internacional de 1929, fundada por Josep Giralt Giralt en la calle Casp número 15. En 1958 abrió el emblemático comercio del paseo de Gràcia. Llegó a tener 10 sedes en la ciudad. Actualmente la empresa señala en su página web que “comercializa y gestiona el arrendamiento” de tres locales en zonas selectas de la ciudad. Indica como “no disponibles” el de paseo de Gràcia y otro en la calle Santaló, 60, mientras que seguiría libre el tercero, en el número 242 de Muntaner.

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