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Encuesta FRESC

El consumo de pornografía empieza a los 12 años en Barcelona y con una fuerte brecha de género

Los adolescentes de Barcelona fuman y beben menos y tienen más límites de uso del móvil

La visualización ocasional alcanza el 85% entre los chicos en cursos postobligatorios y se queda en el 44% entre las chicas

Un menor utiliza su móvil a la salida del instituto. Imagen de archivo.

Un menor utiliza su móvil a la salida del instituto. Imagen de archivo. / David Castro

Judith Cutrona

Judith Cutrona

Barcelona
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El consumo de pornografía entre adolescentes ha irrumpido por primera vez en la encuesta de Factors de Risc en Estudiants de Secundària (FRESC), que elabora la Agència de Salud Pública de Barcelona (ASPB), y dibuja un patrón que interpela a la educación sexual. Según los datos de 2025, la edad media del primer contacto con contenidos pronográficos se sitúa en los 12 años, tanto entre chicos como entre chicas. A partir de 4º de ESO, ocho de cada diez chicos afirman haber visto pornografía alguna vez, mientras que entre las chicas el porcentaje se reduce aproximadamente a la mitad.

La encuesta, realizada a una muestra de casi 3.700 alumnos de entre 13 y 19 años de la ciudad -desde 2º de ESO hasta bachillerato y ciclos formativos de grado medio-, muestra que el porcentaje de adolescentes que declara haber visto pornografía alguna vez es claramente superior entre los chicos y aumenta con la edad en ambos sexos. El máximo se alcanza en los cursos postobligatorios, donde el consumo ocasional entre los chicos alcanza el 85%, mientras que entre las chicas se mantiene en el 44,2%.

Gráfico que muestra los resultados de la encuesta sobre hábitos de los adolescentes de Barcelona: consumo de pornografía

Aunque es minoritario al consumo ocasional, el consumo habitual sigue siendo significativamente más elevado entre los chicos en todos los niveles educativos, desde 2º de ESO hasta bachillerato y ciclos formativos, y aumenta de forma progresiva con la edad. Además, presenta una brecha de género persistente. En todos los niveles educativos, los chicos declaran un consumo frecuente muy superior al de las chicas. Las motivaciones también difieren: entre las chicas predomina la curiosidad, mientras que entre los chicos el principal motivo es el deseo sexual.

En los cursos postobligatorios, casi uno de cada seis chicos declara un consumo frecuente, frente a porcentajes que no alcanzan el 2% entre las chicas. Incluso en los niveles más bajos, la distancia es clara: mientras el consumo habitual entre los chicos de 2º de ESO supera el 6%, entre las chicas apenas es residual.

La concejal de Salud, Marta Villanueva, ha defendido que desde el gobierno municipal ya se están tomando medidas, pero ha insistido en que “lo que hace falta es mucha pedagogía”: enseñar a los adolescentes que lo que se ve en estas plataformas no refleja la realidad. La concejala advierte de que “comportamientos violentos y agresiones sexuales están muy vinculados al consumo de pornografía”, y señala que “la receta está en más feminismo” y educar en relaciones igualitarias desde edades tempranas.

Gráfico que muestra los resultados de la encuesta sobre hábitos de los adolescentes de Barcelona: límites de tiempo en el uso del móvil en casa

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