Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un año después

Barcelona embarranca con el despliegue de los contenedores inteligentes

El grupo de trabajo, creado en enero de 2025 por el gobierno de Collboni, no ha debatido aún las conclusiones de las visitas que hizo hace meses a ciudades precursoras

Barcelona planifica cómo desplegar contenedores de basura inteligentes para cumplir con la UE

Barcelona estudiará el modo en que los turistas utilizarán los contenedores inteligentes

Josefa, vecina de Sant Andreu tira la basura en los contenedores de basura inteligentes.

Josefa, vecina de Sant Andreu tira la basura en los contenedores de basura inteligentes. / Zowy Voeten / EPC

Judith Cutrona

Judith Cutrona

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Un día como hoy, hace justo un año, el Ayuntamiento de Barcelona decidió abordar una de las carpetas más complejas y controvertidas del mandato: la implantación de los contenedores inteligentes en la ciudad. Para hacerlo, creó un grupo de trabajo técnico y político que celebró su primera -y hasta ahora única- reunión el 21 de enero de 2025. Desde entonces, el avance ha sido prácticamente nulo. Más allá de esta primera cita, el grupo únicamente ha realizado visitas a cuatro municipios donde el sistema ya está en funcionamiento. El gobierno de Jaume Collboni nunca ha hecho públicas las conclusiones ni las ha compartido con el resto de la oposición. Estaba prevista una puesta en común que nunca llegó, lo que ha dejado el despliegue del modelo encallado y sin una planificación clara. Además, la cuenta atrás electoral tampoco acelerará su implementación.

La segunda reunión, en la que debían debatirse estas conclusiones, estaba programada para mayo, pero se suspendió por problemas de agenda y no volvió a convocarse. Aquella fase debía poner encima de la mesa los retos que genera un cambio de paradigma de tal envergadura. Entre ellos se encuentra cómo usarán los turistas estos contenedores, la gestión de las averías y lograr un sistema de bonificación que sea ágil.

“Barcelona es más compleja y diversa que las ciudades donde se ha implementado”. Este fue el último posicionamiento público de la primera teniente de alcalde, Laia Bonet, expresado en la comisión de Urbanismo de septiembre. En su intervención, subrayó que el gobierno está comprometido con los índices de recogida selectiva y puso en valor las visitas a Sant Just Desvern, Granollers, Manresa y la Seu d’Urgell, municipios donde el sistema ya está en funcionamiento.

BARCELONA 01/03/2025 Barcelona. Xavi, vecino de Sant Andreu tira la basura en los contenedores de basura inteligente en Sant Andreu (único barrio donde hay), detalle de la zona donde se acerca la tarjeta/llavero para que se abra. Barcelona está estudiando cómo implementar contenedores de basura inteligentes. FOTO de ZOWY VOETEN

Un vecino de Sant Andreu tira la basura en los contenedores de basura inteligente. / Zowy Voeten / EPC

“Tenemos que acertar”

En ese contexto, Bonet advirtió de que en ciudades como Manresa y Girona la implantación del modelo ha generado “graves fallos técnicos y un grave perjuicio para la ciudadanía”, una situación que, según remarcó, Barcelona no se puede permitir. “Tenemos que acertar”, insistió. De hecho, en Girona el sistema se ha acabado anulando y se ha vuelto a la recogida de basura tradicional con cinco contenedores distintos.

Ante este escenario, la primera teniente de alcalde defendió la necesidad de encontrar “la fórmula más acertada” para una ciudad con las particularidades de Barcelona y emplazó a seguir trabajando tanto con las empresas tecnológicas -para exigir mejoras en sus productos- como con otras administraciones, con el objetivo de realizar los “ajustes informáticos” necesarios antes de dar cualquier paso definitivo.

Aunque el gobierno municipal prioriza el consenso para desarrollar la medida con las máximas garantías, por ahora parece lejos de alcanzarse. A la complejidad del sistema en una ciudad tan grande y densa como Barcelona se suma la cercanía con las elecciones municipales de 2027, para las que queda menos de un año y medio. A nadie se le escapa que desplegar un sistema de estas características, que afecta de forma directa a los vecinos, tiene elevados costes políticos porque obliga a la población a cambiar de hábitos.

La oposición, sin respuesta

Consultados por EL PERIÓDICO, Junts, BComú, ERC y PP explican que no se les ha comunicado ninguna novedad al respecto ni hay fijada una reunión en el calendario. Las conclusiones de las visitas -que empezaron sin quorum- siguen en el aire. A la primera reunión sólo acudió ERC junto a los técnicos del consistorio. El resto de partidos alegaron distintos motivos por no haber asistido a la visita. Visto el poco éxito de asistencia, se decidió que las tres restantes se celebrarían de forma telemática y no solo la de la Seu d’Urgell, la única que inicialmente iba a hacerse a distancia.

Poder participar en las reuniones de manera virtual facilitó la asistencia a las siguientes. Aun así, la única en la que han participado todos los grupos (Junts, BComú, ERC y PP) fue la de Manresa. En la de Granollers sólo volvió a asistir ERC y en la de la Seu d’Urgell participaron Junts, BComú y ERC.

Prueba piloto en cuatro zonas

El planeamiento municipal es empezar con una prueba piloto en cuatro zonas de la ciudad, una para cada adjudicatario del nuevo contrato de limpieza municipal, y una vez consolidada ir extendiendo el nuevo sistema progresivamente. Estas cuatro zonas, todavía por decidir, albergarían unos 50.000 vecinos. Decisiones como las ubicaciones y el calendario se deben tomar en el marco de la mesa de trabajo, donde primero se evaluará la metodología a seguir. Según ha podido saber este diario, una de estas zonas podría ser Montbau.

Suscríbete para seguir leyendo