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Comercios centenarios

Teixits Duran, la tienda que vestía al Sabadell industrial, cumple un siglo: "El secreto es amor y pasión”

Teixits Duran, en la calle de Calderón, 29, ha obtenido el distintivo de la Generalitat que reconoce a los comercios centenarios

CONTEXTO | Cierra otro comercio centenario de Sabadell: “Es una pena para la ciudad”

Carlota Sánchez, propietaria de la tienda centenaria de Sabadell Teixits Duran

Carlota Sánchez, propietaria de la tienda centenaria de Sabadell Teixits Duran / MANU MITRU / EL PERIÓDICO

Clàudia Mas

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Sabadell
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Sabadell (Vallès Occidental) conserva cada vez menos rastros de su pasado como capital textil de Catalunya, pero uno de ellos sigue activo en pleno centro urbano. Teixits Duran, la tienda de tejidos situada en la calle Calderón, 29, ha cumplido 100 años de actividad y acaba de ser reconocida por la Generalitat de Catalunya con el distintivo a los comercios centenarios.

El establecimiento es hoy uno de los pocos referentes del comercio textil tradicional que permanecen abiertos en Sabadell, una ciudad que durante décadas vivió alrededor de la industria fabril y que ha visto desaparecer casi por completo ese ecosistema productivo. “Aquí ya no se fabrica nada; todo se trae de fuera”, explica Carlota Sánchez Massana, de 59 años, responsable del negocio desde 2011. “El secreto para haber llegado hasta aquí es el amor y la pasión”.

Sabadell 23/12/2025. Barcelona. Entrevista a la propietària de Teixits Durant, una botiga centenària de Sabadell de comerç local que ha sobreviscut a base de tres generacions liderades per a dones. AUTOR: MANU MITRU

La propietaria de Tejidos Durante en la puerta de entrada de la tienda / MANU MITRU / EPC

Cal Duran, conocida así por los vecinos, funciona actualmente con una sola persona al frente. Sánchez trabaja en solitario y asume todas las tareas del negocio, desde la atención al público hasta la selección de proveedores. La tienda se ha adaptado a un mercado profundamente transformado, marcado por la desaparición de la producción local, la pérdida de oficios tradicionales y la competencia de las grandes cadenas de moda. Frente a ese escenario, el comercio ha optado por especializarse en un surtido diverso y por mantener una atención personalizada basada en el asesoramiento.

Sabadell 23/12/2025. Barcelona. Entrevista a la propietària de Teixits Durant, una botiga centenària de Sabadell de comerç local que ha sobreviscut a base de tres generacions liderades per a dones. AUTOR: MANU MITRU

Carlota Sánchez en la tienda / MANU MITRU / EPC

La venta de tejidos para confección de ropa ha perdido peso en comparación con décadas anteriores, en paralelo al retroceso de las modistas y los sastres. Actualmente, buena parte de la demanda está vinculada al hogar —cortinas, tapicería, cojines o arreglos— y a proyectos puntuales de clientela particular. “La gente viene a pedir consejo, a comparar, a buscar soluciones”, señala la propietaria. “El trato humano es lo que nos diferencia”.

Tres mujeres al frente

La trayectoria de Cal Duran está estrechamente ligada a la historia económica de Sabadell. El comercio se fundó en 1924, en plena expansión industrial, por una mujer joven que, debido a las limitaciones legales de la época, no pudo registrar el negocio a su nombre y tuvo que hacerlo a nombre de su padre. Años después, una empleada que había empezado a trabajar con solo 14 años fue asumiendo progresivamente la gestión del establecimiento y lo mantuvo abierto durante décadas, hasta su jubilación.

Sabadell 23/12/2025. Barcelona. Entrevista a la propietària de Teixits Durant, una botiga centenària de Sabadell de comerç local que ha sobreviscut a base de tres generacions liderades per a dones. AUTOR: MANU MITRU

Uno de los muchos tejidos de los que dispone la tienda Teixits Durant / MANU MITRU / EPC

La continuidad del negocio no se resolvió por vía familiar, sino mediante relevo profesional. “Soy la tercera generación, pero no hemos sido familia entre nosotras”, explica Sánchez Massana. Todas las propietarias, mujeres. Cuando la anterior responsable decidió retirarse, planteó una disyuntiva clara: o alguien se hacía cargo de la tienda o se cerraba. Sánchez Massana, que entonces era dependienta, asumió el traspaso. “Me dijeron: o la coges o cierro. Yo no lo dudé”, recuerda.

Desde entonces, Cal Duran se ha consolidado como un comercio plenamente integrado en la vida cotidiana de la ciudad. “Todo el mundo sabe dónde está Cal Duran”, afirma su responsable. El nombre del establecimiento funciona como referencia geográfica y como elemento de identidad en un entorno comercial cada vez más homogéneo.

Sabadell 23/12/2025. Barcelona. Entrevista a la propietària de Teixits Durant, una botiga centenària de Sabadell de comerç local que ha sobreviscut a base de tres generacions liderades per a dones. AUTOR: MANU MITRU

Rincón de la tienda Teixits Durant, en Sabadell, con una selección de tejidos y detalles que reflejan su esencia / MANU MITRU / EPC

La pandemia, cambio de demanda

La pandemia de la covid supuso una prueba de resistencia para el negocio, pero también introdujo un cambio inesperado en la demanda. Durante el confinamiento, muchas personas jóvenes se iniciaron en la costura como actividad creativa y práctica. “La gente buscó algo para distraerse y eso se ha mantenido”, explica Sánchez Massana. Según apunta, actualmente hay talleres de costura con listas de espera, y ese interés se refleja también en el mostrador.

Este fenómeno ha ampliado el radio de influencia del comercio. Cal Duran recibe clientela procedente de otros municipios del Vallès Occidental y del área metropolitana, como Terrassa, Cerdanyola o Sant Cugat. Mis únicos competidores están en Barcelona”, señala, como diagnóstico de la reducción progresiva de este tipo de establecimientos fuera de la capital.

El reconocimiento de la Generalitat llega en un momento especialmente significativo para el pequeño comercio, tras años marcados por cierres, digitalización forzada y cambios en los hábitos de consumo. Para Sánchez Massana, el distintivo supone una validación del esfuerzo de adaptación constante. “Me sentí muy orgullosa”, admite.

El futuro, sin embargo, sigue planteando interrogantes. Como en muchos comercios históricos, el relevo generacional es uno de los principales retos. “Tiene que gustarte mucho; es una feina muy ligada”, advierte. De momento, Cal Duran mantiene la persiana levantada en el mismo punto desde hace un siglo, como uno de los últimos testimonios activos del comercio textil que dio identidad a Sabadell durante generaciones.

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