Tercer año consecutivo
Barcelona registra una caída histórica de la contaminación y roza el objetivo europeo de 2030
La capital catalana ha estrenado este año una nueva estación de calidad del aire en la avenida Meridiana
La Justicia mantiene el veto a los vehículos sin etiqueta ambiental en la actual ZBE de Barcelona
Catalunya empezará a multar a los coches con etiqueta B en las zonas de bajas emisiones

Vistas de la ciudad de Barcelona con el aire denso. / ELISENDA PONS / EPC

Barcelona ha registrado mínimos históricos de contaminación por tercer año consecutivo. Así lo indican los últimos datos de calidad del aire de 2025, presentados este lunes en rueda de prensa por la primera teniente de alcalde, Laia Bonet, y la concejal de Salud, Marta Villanueva. Con esta mejora, la capital catalana sigue cumpliendo con los límites de contaminación establecidos por la Unión Europea y se acerca al objetivo de 20 microgramos por metro cúbico que marca para 2030.
Todas las estaciones de vigilancia y previsión de la contaminación atmosférica repartidas por toda la ciudad han registrado un descenso de entre el 4 y el 12% respecto al año anterior y consolidan la tendencia descendente de los últimos años. Un ejemplo de la consolidación de esta mejora son los datos de la estación del distrito del Eixample, la más crítica dado que históricamente había marcado los niveles más altos de contaminación por el tráfico que acumula. En este último registro ha pasado de los 33 µg/m³ de dióxido de nitrógeno en 2024 a los 29 µg/m³ el 2025.
También la estación de Gràcia-Sant Gervasi pasa de 27 microgramos por metro cúbico a 25 de media anual, 15 por debajo de lo que marca el umbral actual. En Poblenou, Sants, Palau Reial y Vall d’Hebron han bajado un microgramo por metro cúbico de media respecto el año pasado y Ciutadella registra un descenso notable de 25 a 22 microgramos. “Todas marcan la misma tendencia a la baja”, ha subrayado Bonet.
La teniente de alcalde ha señalado que las cifras son "plenamente representativas" de la calidad del aire, en específico las del Eixample, ya que, según la Generalitat, las obras de la L8 y la consiguiente reducción del tráfico en esta zona no ha sido lo suficientemente intensa.
“Vamos por el buen camino”
Además, los datos provisionales de 2025 de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) que registran los equipos automáticos -y que pueden estar condicionadas por aspectos meterológicos y ambientales como la intrusión del polvo africano- también indican una estabilización de los niveles respecto al año anterior y cumplen los respectivos valores límite anuales de la UE.
“Son buenos datos que demuestran que vamos por el buen camino y nos instan a seguir trabajando del mismo modo. No es fruto de casualidad”, ha asegurado la teniente de alcalde, que ha insistido en que la renovación del parque circulante “ha tenido mucho que ver”. En ese sentido, ha revelado que los vehículos que circulan por Barcelona con etiqueta Eco y Cero ya son el 31%, un 3% más que el año pasado. Los que lo hacen con etiqueta B han bajado del 15% al 12%. Si se tiene en cuenta únicamente turismos, la diferencia es mayor: son el 38% los que ya tienen etiqueta Eco y Cero.
Aunque la capital catalana continua reduciendo los niveles de contaminación atmosférica, el gobierno de Jaume Collboni insiste en que el impacto sobre la salud de la ciudadanía todavía persiste. Por eso, sitúa la mejora de la calidad del aire como una de sus prioridades. Villanueva ha indicado que en el período 2018-2019 se registraban 1.900 muertes anuales atribuibles a la contaminación y en 2025 fueron 1.100, 800 menos. "Respirar un aire más limpio es una cuestión de salud", ha sostenido la concejal.
Nueva estación
La ciudad dispone de diez estaciones que miden la calidad del aire y este año se ha añadido una nueva en uno de los grandes ejes viarios de entrada y salida: la avenida Meridiana. Está ubicada en el número 216, en el barrio de Navas, en sentido salida, y ya ha empezado a funcionar.

La nueva estación de medida de la contaminación en la avenida Meridiana. / Ayuntamiento de Barcelona
El objetivo con esta estación de tráfico es ampliar la representatividad de las medidas de contaminación que se toman en diferentes vías de tráfico y estudiar la calidad del aire en un lugar en el que el patrón de la movilidad está estrechamente ligado a los horarios lectivos y de entrada y salida del trabajo. La previsión del ayuntamiento es que alcance niveles parecidos a otros entornos de tráfico del centro de la ciudad, como la del Eixample, tanto de NO2 como de partículas.
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