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Testimonios personales

Los jóvenes que se costean los estudios trabajando en los eventos de La Fira en L'Hospitalet: "Llevo más de 50 congresos"

Tres jóvenes explican a EL PERIÓDICO cómo compaginan sus estudios con empleos de azafatos que logran a través de plataformas

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Ariadna Miranda

Ariadna Miranda

Barcelona
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La realidad de la mayoría de los estudiantes pasa por la necesidad de compaginar la formación académica con el inicio de la vida laboral. Ya sea para asumir el coste de la carrera universitaria, ahorrar, viajar o pagar las copas del fin de semana, muchos jóvenes se ven obligados a encontrar empleos que les permita obtener ingresos sin descuidar sus notas. De camareros a dependientes, hay un empleo que pasa desapercibido pese a consolidarse cada día más: el azafato de congresos. Este profesional combina la atención al público y la coordinación logística para asegurar el desarrollo eficiente de todo tipo de eventos, desde congresos y conferencias hasta ferias y exposiciones. Un atractivo económico que ha ido ganando peso en el recinto de La Fira de Barcelona en la Granvia de L'Hospitalet, que acoge anualmente eventos de la envergadura del Mobile World Congress (MWC) o el Integrated Systems Europe (ISE).

Entre las funciones de estos jóvenes destacan el control de accesos, el registro de entradas, la gestión de guardarropía y los puntos de información, entre otras tareas. Lo explican a EL PERIÓDICO tres jóvenes que ponen rostro a este fenómeno laboral, que relatan su experiencia en los congresos de La Fira, donde este mismo lunes empieza el ICE, uno de los mayores encuentros de la industria del juego recreativo.

Judit Bruno (22) cursa el doble grado de Educación Infantil y Primaria en UNIR y, desde que cumplió la mayoría de edad, también trabaja como azafata. En sus inicios, contactó por internet con una agencia especializada en congresos, se inscribió en una de sus ofertas y fue seleccionada. Desde entonces, ha participado en más de una decena de eventos, incluyendo acciones promocionales para distintas marcas.

Con una trayectoria similar se encuentra Joel Font (22), un estudiante de Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) que ya acumula más de cuatro años de experiencia en el sector. A través de un conocido, se incorporó a una empresa de gestión de personal, con la que continúa colaborando en la actualidad. A lo largo de estos años, ha trabajado aproximadamente "en más 50 congresos", asegura.

Por su parte, Alejandra Portales (22), estudiante de Derecho y Relaciones Laborales en la Universidad de Barcelona, se adentró en la industria en 2023 gracias a que una compañera de clase le dio a conocer la oportunidad. Hoy, las convenciones se han convertido en su principal fuente de ingresos y ha participado en más de una veintena de ellas.

La flexibilidad de ser azafato

Todos los entrevistados coinciden en que la corta duración de los eventos, que suele oscilar entre dos y cinco días, facilita compatibilizar los estudios con el trabajo. Portales señala “decides en qué salones participar según tu disponibilidad y necesidades, y declinar una oferta no implica que no te tengan en cuenta para futuras ocasiones”. Bruno añade que hay la posibilidad de escoger el horario “puedes optar por una jornada completa de 8 horas o jornadas reducidas de 3 o 4 horas”, detalla. Font ejemplifica la flexibilidad horaria con su caso “voy por las mañanas a clase y por las tardes trabajo en diferentes conferencias profesionales”. 

La libertad horaria y la ausencia de permanencia se combinan con la adquisición de habilidades útiles para el desarrollo profesional de los universitarios. La estudiante de derecho comenta que este tipo de empleo suele representar el primer contacto con el mundo laboral. Es, en definitiva, “una experiencia que te permite desenvolverte en un entorno profesional, ya sea realizando entrevistas, aprendiendo a gestionar el tiempo o tratar con empresas”, expone. 

A su vez, Font asevera que, al tratarse en su mayoría de eventos de gran tamaño, el trabajo en equipo es recurrente, una aptitud valorada en el mercado laboral. Además, al ser ferias internacionales, el uso de idiomas, sobre todo el inglés, resulta imprescindible, lo que supone un contexto real donde practicarlo. Asimismo, subraya que la posición de cara al público mejora las capacidades comunicativas, organizativas y resolutivas.

No obstante, los universitarios apuntan que las condiciones laborales tienen margen de mejora. Alejandra remarca que siempre varía según el congreso y la agencia encargada, “hay un poco de todo”, reconoce. En cuanto a la retribución, los tres estudiantes convergen en que el salario medio, situado en torno a los ocho euros por hora y alcanzando los diez en eventos privados, LES resulta "insuficiente". “Hay posiciones que deberían estar mejor pagadas por la dedicación que implican”, opina Portales, mientras que Bruno agrega que “a veces son bastantes horas y no siempre están bien remuneradas”.

El auge de las plataformas para congresos

Los jóvenes sitúan las facilidades de buscar empleo en este sector en la rapidez que permiten portales especializados como Yobalia. “Es muy fácil encontrar este tipo de trabajos ya que están expuestos al público y cualquier persona puede inscribirse y participar en ellos”, sostiene Bruno. 

La herramienta digital se ha consolidado como la plataforma de referencia en España para eventos y promociones. “Conectamos a empresas del sector con profesionales que buscan oportunidades laborales”, explica Silvia Martínez, responsable de comunicación de Yobalia. Creada hace más de 25 años, cuenta con más de 1,5 millones de candidatos registrados y ha publicado más de 615.000 ofertas, "permitiendo que más de 5.000 empresas encuentren personal" apunta la responsable. 

Además, Martínez destaca que “más del 75 % de los postulantes cuentan con estudios superiores”, lo que refleja la alta presencia de perfiles jóvenes en etapas formativas o en los primeros años de su carrera profesional. Tras la pandemia, añade, “hemos observado una recuperación sostenida del volumen de empleo vinculado a eventos, así como un incremento del interés por parte de aspirantes, que lo ven como una opción atractiva y compatible. 

Paralelamente, la selección, formación y coordinación del personal recaen en agencias especializadas en servicios integrales, como Staff Global Group. La compañía, de origen catalán, es proveedora oficial de la Fira de Barcelona, además de operar en ciudades como Madrid, Sevilla y Valencia y en otros países como Portugal. Durante el último año, ha participado en eventos de referencia como el Mobile World Congress (MWC), IFEMA o el ISE, así como en festivales de música de gran formato como Primavera Sound, Sónar o Mad Cool. Según explica Sonia Díaz, directora general de Staff Global Group, en este tipo de citas “se puede llegar a gestionar alrededor de 600 personas como ocurrió en el ISE de 2025”.

El modelo de negocio se apoya en perfiles jóvenes. “La idiosincrasia de la empresa es el talento joven”, manifiesta Díaz. Según sus datos, de los 35.000 candidatos activos, el 85% son estudiantes de entre 18 y 23 años y en torno el 70 % son mujeres y un 30 % hombres. Además, cerca del 70 % del personal repite en más de un evento durante la misma temporada. 

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