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Petición vecinal

Terrassa inicia los trámites para que una urbanización se anexione a Matadepera tras la polémica de Bellaterra y Cerdanyola

El gobierno municipal llevará el lunes la propuesta a la Comisión de Territorio y Vivienda y la elevará al Pleno de enero; la iniciativa responde a una petición vecinal y la decisión final dependerá de la Generalitat

Independencia con autonomía o como barrio de Sant Cugat: un millar de vecinos de Bellaterra piden un 'referéndum' sobre su independencia de Cerdanyola

Matadepera, vista desde una zona residencial

Matadepera, vista desde una zona residencial / Anna Mas

Clàudia Mas

Clàudia Mas

Terrassa
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El Ayuntamiento de Terrassa (Vallès Occidental) ha activado los primeros pasos para segregar la urbanización de la Font de l’Espardenyera, con alrededor de 180 vecinos, del término municipal e incorporarla al de Matadepera. El movimiento responde a una petición vecinal basada en la proximidad geográfica y en la continuidad urbana y funcional con el municipio vecino. El planteamiento guarda paralelismos con el caso de Bellaterra, en el que el vecindario ha argumentado, además de la crítica al “abandono” de Cerdanyola, la continuidad urbana con Sant Cugat.

El gobierno municipal llevará este lunes a la Comisión Informativa de Territorio y Vivienda el acuerdo para elevar al Pleno de enero la propuesta que permitirá decidir si se inicia formalmente el procedimiento. El ejecutivo local sostiene que el planteamiento se realizará conforme a la normativa vigente y con todas las garantías administrativas.

La iniciativa se trasladó este viernes 16 de enero a los residentes en una reunión en la que participaron el teniente de alcalde de Territorio y Vivienda y concejal de Urbanismo de Terrassa, Xavier Cardona; el alcalde de Matadepera, Guillem Montagut, y representantes de la asociación vecinal de la Font de l’Espardenyera. Durante el encuentro se explicó que, si el Pleno avala abrir el expediente, el Ayuntamiento impulsará la tramitación de la alteración del término municipal y la remitirá a la Generalitat, que deberá pronunciarse sobre la propuesta.

Según Terrassa, la demanda vecinal se apoya en la “vinculación geográfica” con Matadepera, la continuidad urbana y unas relaciones sociales y funcionales que, en la práctica, se articulan a diario con ese municipio. Cardona ha defendido que el proceso se plantea “tras escuchar al territorio” y con la voluntad de “garantizar la máxima transparencia y seguridad jurídica”. También ha surbrayado que llevar la cuestión al Pleno permitirá decidir si se abre el expediente “siempre de acuerdo con la normativa vigente y con todas las garantías administrativas”, con el objetivo de ofrecer una respuesta “coherente con la realidad urbanística y social” de la zona y “poniendo en el centro los intereses del vecindario”.

El expediente cuenta con un antecedente formal: en mayo de 2025, el Ayuntamiento de Matadepera solicitó a Terrassa la incorporación de la Font de l’Espardenyera a su término municipal. A partir de esa petición, el consistorio terrassense ha elaborado la memoria preceptiva sobre la alteración del término y ahora corresponde al Pleno decidir si acuerda el inicio formal del procedimiento.

Además, los vecinos subrayan factores prácticos de funcionamiento cotidiano: el acceso principal a la urbanización se realiza por la carretera de Matadepera y existe ya un convenio con ese ayuntamiento para la recogida puerta a puerta de residuos.

Tras el caso Bellaterra

El anuncio llega, además, en un contexto de máxima sensibilidad territorial en el Vallès. El pasado 7 de enero, el Ayuntamiento de Sant Cugat dio luz verde a un informe que considera viable la anexión de Bellaterra, un paso que ha reavivado el debate ciudadano y ha tensado las relaciones institucionales con Cerdanyola, que lo ha denunciado como una “deslealtad”.

En todo caso, tanto el expediente de Bellaterra como el que ahora se plantea en Terrassa comparten un elemento clave: la decisión final no dependerá únicamente de los consistorios. La Generalitat tendrá la última palabra ante cualquier modificación de términos municipales.

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