Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nuevo Plan de Vivienda

Sabadell penalizará con un recargo sobre el IBI a los pisos vacíos a partir de 2027

El Ayuntamiento prepara un registro centrado en grandes tenedores y ha reactivado el Consell Local de l’Habitatge para “movilizar” pisos que hoy no están en el mercado

Sabadell prioriza la vivienda pública y la seguridad en un nuevo presupuesto que asciende hasta 290 millones

Vista aérea de Sabadell.

Vista aérea de Sabadell. / Ayuntamiento de Sabadell

Clàudia Mas

Clàudia Mas

Sabadell
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Sabadell (Vallès Occidental) ya ha puesto fecha a una de las medidas que más incomoda a los grandes propietarios: localizar la vivienda que permanece cerrada y penalizarla fiscalmente. El Ayuntamiento ha anunciado que en 2026 creará un censo municipal de viviendas vacías para poder aplicar recargos en el IBI a los inmuebles desocupados de forma efectiva, especialmente los que estén en manos de grandes tenedores. La previsión es empezar a sancionar en 2027: las viviendas sin uso pagarán un 50% más de IBI.

El concejal de Vivienda, Eloi Cortés, lo ha dicho durante la presentación del Plan Local de Vivienda, que se ha celebrado este jueves 15 de enero. En el mismo acto, el consistorio ha avanzado que ha impulsado el nuevo Consell Local de l’Habitatge, un órgano para reunir a los principales agentes vinculados a este ámbito —administración, entidades sociales y actores del mercado residencial— y coordinar las políticas municipales.

Un registro para “presionar” y movilizar pisos

Cortés ha enmarcado el censo como una herramienta con consecuencias prácticas: no se trata solo de contar viviendas, sino de activar una palanca para que vuelvan al circuito. “La gracia no es saber qué viviendas están vacías”, ha venido a señalar, sino lograr que “las que realmente estén vacías dejen de estarlo y se movilicen en el mercado”. En esa línea, ha definido el recargo como “un mecanismo de presión”.

Sobre el calendario, el edil ha reconocido que empezar a implementarlo “a finales de año” es una previsión “bastante optimista”, pero ha asegurado que el Ayuntamiento ya tiene “el esquema dibujado” y que a lo largo de este año ha previsto trabajar para dejar el sistema listo y empezar a construir el registro. La aplicación del recargo, eso sí, ha quedado ligada a los tiempos fiscales: al tratarse de un gravamen asociado al IBI, se activa por ejercicios y requiere planificación previa.

Preguntado por el uso del registro y una posible coordinación con otras administraciones, Cortés ha afirmado que, si la Generalitat lo solicita, “lo compartiremos”, aunque ha remarcado que la finalidad principal es municipal: detectar, comprobar y actuar.

La batalla del dato: “siempre habrá un mínimo de vacíos

Uno de los puntos más delicados de la política de vivienda es el relato de las cifras. Cortés ha introducido un matiz que, en el debate público, suele pasar desapercibido: una ciudad siempre mantiene un porcentaje de viviendas vacías por rotación naturalcambios de inquilino, compraventas, reformas—. Según estudios a los que ha aludido, ese suelo podría rondar el 5%, un mínimo que permite que exista movimiento en el mercado.

Con esa idea, el concejal ha cuestionado los números “escandalosos” que a veces circulan sobre el volumen de viviendas vacías. En su ejemplo, ha planteado la dificultad de encajar cifras como 6.000 pisos vacíos en una ciudad con unas 90.000 viviendas. El objetivo del nuevo sistema, por tanto, ha sido separar lo coyuntural de lo estructural: distinguir el piso que está temporalmente sin ocupación del que permanece vacío de forma sostenida.

Del intento de las multas al recargo del IBI

El anuncio no llega en el vacío. Cortés ha recordado que en Sabadell ya se intentó actuar contra los pisos vacíos hace años. Entre 2014 y 2015, el Ayuntamiento impuso multas a propietarios, pero muchas terminaron en los tribunales y, según el edil, aquello ha evidenciado el problema de sostener sanciones puramente administrativas.

De ahí el cambio de estrategia: vincular la medida al IBI. Cortés ha explicado que los cambios normativos han reforzado esta vía fiscal y que el recargo ofrece mayor cobertura que la multa directa, precisamente porque se apoya en un instrumento tributario con procedimientos más tasados.

El Consell Local de l’Habitatge, la otra pieza

El consistorio también ha anunciado el impulso del Consell Local de l’Habitatge, que ha planteado como espacio de coordinación y contraste con los principales actores del sector. En la práctica, el Ayuntamiento ha querido que la fotografía del censo y el debate político-técnico del consejo avancen en paralelo: más información para intervenir mejor y, al mismo tiempo, una mesa estable para aterrizar medidas en un mercado tensionado.

Suscríbete para seguir leyendo