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Cerdanyola acusa a Sant Cugat de "deslealtad institucional" en la anexión de Bellaterra: "Sería un precedente muy peligroso"

La Generalitat decidirá tras el verano sobre el cambio de término municipal, después de que el TSJC reactivara el expediente y Sant Cugat emitiera un informe favorable a la incorporación

Sant Cugat avala la anexión de Bellaterra en un nuevo informe solicitado por Cerdanyola del Vallès

El alcalde de Cerdanyola, Carlos Cordón durante la rueda de prensa

El alcalde de Cerdanyola, Carlos Cordón durante la rueda de prensa / ACN

Clàudia Mas

Clàudia Mas

Cerdanyola del Vallès
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El conflicto territorial por Bellaterra ha entrado en una fase decisiva y de alta tensión política. El alcalde de Cerdanyola del Vallès, Carlos Cordón, ha acusado este lunes al Ayuntamiento de Sant Cugat de actuar de manera "desleal" tras emitir un informe favorable a la anexión de la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Bellaterra a su municipio y ha advertido de que una eventual aprobación por parte de la Generalitat —que deberá posicionarse después del verano— supondría "un precedente muy peligroso" y una "ruptura del Estado del bienestar".

En una comparecencia pública poco habitual, Cordón ha querido fijar posición ante lo que considera un punto de inflexión en un proceso iniciado en 2018, cuando una comisión vecinal promovió la segregación de Bellaterra de Cerdanyola para integrarse en Sant Cugat. En aquella consulta, el 61% de los vecinos de Bellaterra votó a favor de independizarse. La iniciativa fue desestimada inicialmente por los servicios jurídicos municipales, pero una sentencia del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), dictada en junio de 2024, obligó al consistorio cerdanyolense a reactivar el expediente técnico y a solicitar el posicionamiento de todas las administraciones implicadas.

Ese trámite debía completarse antes del 7 de enero. Los informes del Consell Comarcal del Vallès Occidental, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y la Diputación de Barcelona coincidieron, con distintos matices, en que cualquier alteración del término municipal debía basarse en un acuerdo entre municipios. La sorpresa, según Cerdanyola, llegó con el informe del consistorio santcugatense, que avala la independencia de Bellaterra respecto a Cerdanyola y su incorporación a Sant Cugat.

El teniente de alcaldía Jordi Puigneró (Junts), de Sant Cugat, afirmó que “la política del gobierno municipal en esta cuestión siempre ha sido la de respetar la voluntad de los vecinos de Bellaterra, que han impulsado este proceso y al que nosotros hemos dado respuesta desde la normativa jurídica existente”.

Relaciones entre ayuntamientos, "muy malas"

“Lo que hoy denunciamos no es solo un posicionamiento concreto, sino sobre todo la forma en que se ha producido”, ha subrayado Cordón. El alcalde ha asegurado que Sant Cugat “ha trabajado de espaldas” a Cerdanyola y sin voluntad de diálogo institucional. Según ha explicado, en conversaciones previas su homólogo santcugatense, Josep Maria Vallès, le había trasladado que no existía interés en incorporar Bellaterra. Sin embargo, ha relatado que fue a través de un mensaje de WhatsApp y durante la noche de Reyes cuando se le comunicó el contenido del informe, “que apuntaba en una dirección totalmente opuesta”.

Cordón ha afirmado que esta manera de proceder vulnera los principios de lealtad, cooperación y respeto mutuo entre administraciones locales y ha reconocido que “las relaciones están en la peor situación posible desde que somos gobierno”. A su juicio, no se trata de un episodio aislado, sino de “la gota que ha colmado el vaso” tras una serie de actuaciones que Cerdanyola había optado por no hacer públicas “por responsabilidad institucional”.

Más allá de Bellaterra

Más allá del choque político, el alcalde ha situado el debate en un plano estructural. Ha advertido de que una eventual anexión abriría la puerta a que territorios con mayor poder adquisitivo se desvinculen del resto, debilitando el modelo de redistribución y cohesión social. “Se estaría favoreciendo que las zonas más ricas se separen, dejando atrás a la mayoría, y eso supone un ataque directo al Estado del bienestar”, ha defendido.

El alcalde ha recordado que el pleno de Cerdanyola aprobó por unanimidad el pasado mes de diciembre una declaración institucional para defender la integridad territorial del municipio y reforzar la EMD de Bellaterra mediante un nuevo convenio que amplíe competencias y financiación. Ha insistido en que el gobierno local sigue apostando por mejorar los servicios públicos y la proximidad administrativa en Bellaterra sin romper la unidad municipal.

En paralelo, el Ayuntamiento de Cerdanyola ha informado de que sus servicios técnicos están ultimando el informe municipal que argumentará la inviabilidad de la propuesta de segregación. Ese documento deberá aprobarse en pleno y se incorporará al expediente que se remitirá a la Generalitat, que tendrá la última palabra. Si se cumplen los plazos previstos, el Govern podría pronunciarse a lo largo de los próximos meses, previsiblemente después del verano.

Finalmente, Cordón ha dejado claro que Cerdanyola no renunciará a defender su posición. “Vamos a utilizar todos los mecanismos políticos, administrativos y judiciales que estén a nuestro alcance para preservar la integridad territorial”, ha concluido, en un conflicto que trasciende Bellaterra y pone a prueba el equilibrio institucional en el área metropolitana.

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