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Política local

El PP de L'Hospitalet asume que no prosperará una moción de censura contra el alcalde David Quirós

El gobierno en minoría del PSC en L'Hospitalet encara la aprobación de los presupuestos municipales tras una cuestión de confianza y ante la falta de acuerdos con la oposición

CONTEXTO | Quirós se someterá a una cuestión de confianza para aprobar los presupuestos de 2026 de L'Hospitalet tras no contar con el apoyo del Pleno

David Quirós, nuevo alcalde de L'Hospitalet de Llobregat

David Quirós, nuevo alcalde de L'Hospitalet de Llobregat / Irene Vilà

Àlex Rebollo

Àlex Rebollo

L'Hospitalet de Llobregat
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No habrá sorpresas. Que el gobierno del PSC de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) aprobará el presupuesto municipal tras una cuestión de confianza se comentaba en los pasillos del Ayuntamiento incluso antes de que el propio alcalde de la ciudad, David Quirós (PSC), anunciase en el Pleno que se sometería a ella. Los socialistas gobiernan la segunda ciudad de Catalunya en minoría —suman 13 de los 27 ediles que componen el hemiciclo—, pero la composición del Pleno supone que cualquier alternativa debe pasar por un acuerdo entre fuerzas tan antagónicas como son ERC, PP, Vox y los Comuns. Pese a ello, los populares decidieron presentar una moción de censura contra el alcalde y lanzaron la propuesta a los grupos de conformar un "gobierno de concentración" para echar de la alcaldía al PSC —partido que ha gobernado en la ciudad desde la vuelta de la democracia— y hasta las elecciones municipales de 2027. Ahora, el PP asume que la moción de censura no prosperará.

El Pleno ordinario del 19 de diciembre rechazó la propuesta de presupuestos del ejecutivo socialista. Tras ello, Quirós anunció que sometería las cuentas para el 2026 a una cuestión de confianza. Se celebró así un Pleno extraordinario el día de Nochebuena en el que el edil tampoco logró la confianza del Pleno, por lo que se abrió así un periodo de 30 días para que las fuerzas de la oposición tratasen de configurar una alternativa que, de no existir, supondrá la aprobación automática de los presupuestos. “El hecho de no poder ejecutar la moción de censura que planteábamos no supone ninguna derrota para el Partido Popular. Lo que sí supone es perder una oportunidad que afecta a los vecinos y a las entidades que nos vienen reclamando un cambio de gobierno, y que ahora tendrán que esperar a las elecciones de 2027 para poder llevarlo a cabo”, ha lamentado la portavoz del PP en el consistorio hospitalense, Sonia Esplugas.

En este sentido, Esplugas ha asegurado que “la moción de censura no buscaba que el PP liderase ningún movimiento, sino establecer unos puntos de acuerdo técnicos y de ciudad que pudieran mejorar la calidad de vida de los hospitalenses a través de un gobierno de concentración por dar un cambio a las políticas de seguridad, limpieza, civismo y bienestar". Desde el inicio de mandato, ERC y Comuns han puesto una 'línea roja' a cualquier negociación con la extrema derecha de Vox, una marca aún más grande a la hora de plantear un gobierno conjunto. Después de que el alcalde de L'Hospitalet anunciase que se sometería a la cuestión de confianza, el portavoz de ERC-EUiA, Jaume Graells, ya señaló que no contemplaban ningún cambio en el ejecutivo local, dado que eso debería pasar por una alianza o el apoyo de PP y Vox, algo a lo que desde su grupo no estaban dispuestos.

En esta misma línea, los republicanos, principal partido de la oposición, volvieron a insistir en este mismo posicionamiento este jueves 8 de enero. "Somos plenamente conscientes del cansancio existente después de décadas del mismo gobierno y entendemos perfectamente que muchas vecinas y vecinos quieran un cambio profundo en nuestro municipio", apuntó la formación, que añadió que, sin embargo, "el cambio real y duradero sólo puede llegar a través de las urnas, con un mandato democrático fuerte e inequívoco. No puede llegar a través de operaciones que traicionen valores irrenunciables ni mediante pactos que pongan en riesgo la convivencia, los derechos y la cohesión social del municipio". "ERC-EUiA, como principal grupo de la oposición y única alternativa progresista al gobierno actual, no participaremos en ningún escenario que nos haga depender, directa o indirectamente, de la extrema derecha", remacharon los republicanos.

La líder del PP ha dicho sentirse "sorprendida" por lo que ha calificado de "actitud bipolar" de ERC. "Hace tan solo quince días hacía una crítica feroz a la gestión socialista y a su falta de credibilidad por los incumplimientos reiterados en la ejecución de los presupuestos, y ahora se ofrece a colaborar políticamente con el PSC", ha destacado Sonia Esplugas, quien ha sostenido que "este bandazo responde a la añoranza de su portavoz, que en el pasado fue teniente de alcalde del PSC con Núria Marín, por revalidar el cargo ‘en la sombra’ junto al actual alcalde, David Quirós”. Por su parte, en un comunicado, ERC ya insistió en remarcar que su posición a no negociar con el PP "no representa en ningún caso un aval en el gobierno municipal" y que el gobierno municipal "sigue solo, en minoría, demostrando cada día su incompetencia y con una credibilidad profundamente erosionada".

Pleno dividido

Aunque el PSC podría haber optado por prorrogar los presupuestos de este 2025, se trata de una opción que no interesaba al alcalde socialista. Durante este curso político, Quirós ha tenido que afrontar cuestiones tan delicadas como las protestas de la plantilla de la Guardia Urbana por la renovación de un nuevo convenio en torno al cual se ha llegado a un acuerdo, o una multitudinaria manifestación para reclamar más medidas contra la inseguridad y el incivismo. Así, el PSC tiene claro que necesita sacar adelante presupuestos con tal de consolidar las victorias que sí ha podido sumar en este mismo tiempo, como un pacto con la policía local para mejorar sus condiciones salariales o los primeros millones presupuestados para el Plan del Samontà —principal eje del ejecutivo de Quirós—.

Con todo, los republicanos advierten al ejecutivo local que valorar la aprobación de los presupuestos vía cuestión de confianza como "una victoria" demuestra "ceguera política y desconexión con el momento en que vive la ciudad". "Hoy queda demostrado que no existe una mayoría de gobierno ni siquiera para aprobar los presupuestos, pero también que no existe una mayoría alternativa viable. Esta realidad debería obligar al gobierno a cambiar de actitud, a ser más humilde y más dialogante si realmente quiere situar el interés de la ciudadanía en el centro", dijo ERC este jueves.

Un reproche similar al que llevó a cabo el portavoz de los Comuns, Manuel Domínguez, en el Pleno de diciembre. Pese a que su formación ha mostrado un mayor entendimiento con el ejecutivo del PSC desde que Quirós relevó a Núria Marín al frente del consistorio, en los últimos meses los morados también han subido el tono contra el modelo de ciudad que aseveran que defiende el PSC . En su intervención, Domínguez también puso sobre la mesa los "incumplimientos" respecto a los acuerdos que llevaron a su formación a abstenerse y permitir la aprobación de los presupuestos de 2023 y 2024.

La división en el hemiciclo a menos de un año y medio de las municipales llega en un contexto político marcado por el auge de la derecha y la extrema derecha y en el que las históricas mayorías absolutas de las que ha gozado el PSC en localidades del 'cinturón rojo' metropolitano como L'Hospitalet van cada vez más caras. Si efectivamente las derechas ganan peso en el Pleno en detrimento de los partidos de izquierda, no es descabellado imaginar que PSC, ERC y Comuns deban tratar de tejer alianzas para asegurar la gobernabilidad de la ciudad por parte de las izquierdas, como ya se teoriza en las bambalinas de la política local. Algo para lo que los tres grupos deberán primero limar asperezas para hacerlo posible.

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