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Las cuentas de Barcelona

Collboni supera su segunda cuestión de confianza: el nuevo presupuesto entrará en vigor el 1 de enero

El plazo para que la oposición presente una candidatura alternativa ha expirado este lunes sin que se haya registrado ninguna

El pleno de Barcelona activa la cuestión de confianza para arrancar 2026 con nuevo presupuesto en vigor

Barcelona tendrá un presupuesto récord para 2026 de más de 4.000 millones

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante un pleno en el Ayuntamiento de Barcelona.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante un pleno en el Ayuntamiento de Barcelona. / David Zorrakino - Europa Press

Judith Cutrona

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Barcelona
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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha superado su segunda cuestión de confianza y el nuevo presupuesto municipal de 2026 entrará en vigor el 1 de enero, como estaba previsto. Este lunes ha expirado el plazo para que la oposición presente una candidatura alternativa para elegir nuevo alcalde, algo que no ha ocurrido debido a la aritmética municipal, que hace prácticamente imposible formar una mayoría para desbancarlo.

Al no presentarse candidaturas alternativas, el siguiente paso es la certificación formal por parte del Secretario Municipal, que firmará un documento este martes constatando que no hay una mayoría alternativa. Con esta validación, el presupuesto quedará aprobado en los términos en que fue presentado y se publicará el 31 de diciembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona (BOPB), paso previo a su entrada en vigor el 1 de enero.

Collboni decidió recurrir a una cuestión de confianza -un mecanismo legal y excepcional que ya usó en 2024- después de que la oposición tumbara su proyecto de cuentas municipales en el pleno. Se trata de un procedimiento que permite vincular el presupuesto a la continuidad del alcalde y que éste perdió en la votación del pasado 26 de noviembre. A partir de entonces se abrió el plazo de un mes -30 días hábiles- para que la oposición pactara una mayoría alternativa y eligiera otro alcalde.

Se trata de la segunda vez que Collboni recurre a este mecanismo y también será la última vez que podrá usarlo en este mandato, según dicta el reglamento. La exalcaldesa Ada Colau también agotó sus dos opciones -en 2017 y 2018- durante su última etapa como primera edil.

Más de 4.000 millones

El alcalde defendió usar este mecanismo para que Barcelona cuente con el presupuesto “más expansivo de la historia”, dotado de 4.180 millones de euros, un 8,5% más respecto a las cuentas prorrogadas de este año. “Tenemos plena confianza en que aborda las necesidades básicas de la ciudadanía”, subrayó. El proyecto de los socialistas, pactado con ERC, centra sus prioridades en vivienda, seguridad y la atención a las personas.

Las cuentas municipales ponen especial énfasis en la vivienda, una preocupación disparada entre los vecinos de la ciudad. Se destinarán 240 millones a este ámbito, un 33% más de recursos que el año anterior, siendo la tercera inversión más importante. El objetivo es consolidar la inversión destinada a la construcción y ampliación del parque público, favorecer la rehabilitación y seguir apostando por la fórmula de tanteo y retracto.

En seguridad contempla un gasto de 430,6 millones de euros, con el objetivo de incorporar 100 nuevos agentes de la Guardia Urbana e instalar 1.000 cámaras de videovigilancia en la ciudad. La atención a las personas concentra la mayor partida, con 995 millones de euros, consolidándose como el eje principal del presupuesto municipal para afrontar las desigualdades sociales.

Presupuesto “progresista”

Aunque Collboni asegura que el acuerdo presupuestario no excluye a ningún grupo, la realidad es que ERC tiene un protagonismo destacado por el pacto alcanzado. Los republicanos pusieron sus líneas rojas encima de la mesa, que el gobierno aceptó. Entre ellas destaca la creación de un fondo de retorno turístico de 10 millones, incrementar en un 30% los recursos destinados a vivienda -con especial atención a la rehabilitación y a la regeneración del Besòs- y aumentar la inversión en la promoción del uso social del catalán hasta los siete millones de euros.

Para el alcalde, era lógico buscar un entendimiento con las “fuerzas progresistas”, incluyendo a ERC y Comuns, aunque con estos últimos no fue posible alcanzar un pacto. BComú se abstuvo reprochando al gobierno del PSC haber frenado las negociaciones antes de tiempo. Con todo, Collboni se ha puesto a disposición de todos los grupos para dialogar durante el resto del mandato.

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