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Riesgo para los peatones

La Sindicatura de Greuges pide seguir quitando los carriles bici de las aceras por seguridad en Barcelona

Reclama que se priorice la modificación de los tramos ubicados cerca de paradas de autobús, por ser puntos más peligrosos

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Carril bici en una acera en Barcelona

Carril bici en una acera en Barcelona / ELISENDA PONS / Archivo

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La Sindicatura de Greuges de Barcelona considera que se debe continuar eliminando los carriles bici de las aceras, ya que representan un riesgo para los peatones. Es la conclusión a la que ha llegado la defensoría al resolver una queja por unas vías ciclistas que pasan por detrás de cuatro paradas de autobús en el Eixample. En el mismo barrio, se registró un atropello de una bicicleta a una ciudadana que bajaba del autobús, con resultado de muerte. Las aceras deben quedar libres de obstáculos que resten espacio a los peatones, quienes son los usuarios naturales, según el síndic.

El promotor de la queja alertaba sobre la peligrosidad del carril bici que transcurre por la acera a lo largo de la calle Marina, desde Alí Bei hasta la Gran Via de les Corts Catalanes. El ciudadano pedía que, ante la circulación incívica de algunas bicicletas y patinetes eléctricos, el consistorio debería mejorar la señalización de esta zona.

De hecho, esta problemática se extiende hasta dos calles más arriba, en Consell de Cent. En todo el tramo hay cuatro paradas (dos en cada acera), por donde circulan seis líneas de autobús, tres diurnas y tres nocturnas. Desde el punto de vista de la movilidad y el riesgo para los peatones, hay que añadir la presencia de varias salidas de la estación de metro Monumental (L2), y el recinto homónimo, donde periódicamente se celebran conciertos y otros espectáculos.

El distrito estudia ubicar el carril bici en la calzada

A petición de la Sindicatura, el Ayuntamiento de Barcelona emitió un informe en el que argumentaba que los carriles bici en esta zona están delimitados por señalización en el pavimento de "Ceda el paso" cerca de la parada, y por una señal vertical que obliga a circular por el carril reservado a bicicletas y patinetes. Sin embargo, esta señal vertical solo se encuentra en uno de los carriles. Por ello, una de las medidas que se están valorando es colocar otra señal en la otra acera.

Asimismo, se propone cambiar el "Ceda el paso" por una señal que indique a las personas conductoras de bicicletas y patinetes que se aproximan a una zona de peatones, y que deben extremar la precaución y reducir la velocidad. El documento municipal, de hecho, explicita que la Mesa de Movilidad del distrito ha acordado desplazar el carril bici a la calzada, aunque los detalles de la ejecución todavía se están estudiando, dada la complejidad urbanística de la zona.

Esta medida va en consonancia con el plan local de seguridad vial actual, aprobado en septiembre, que prevé, entre otras acciones, actualizar el manual de diseño de vías ciclistas y auditar en clave de seguridad los elementos de la vía.

Atropellos de ciclistas a peatones

En el tramo de la calle Marina objeto de la queja, se han registrado dos siniestros entre ciclistas y peatones en los últimos años, uno en 2023 y otro en 2024. En uno de los casos, el peatón se encontraba a unos 60 metros de la parada de autobús. Este año no se ha registrado ninguno.

En el mismo barrio, la Dreta de l’Eixample, concretamente en la avenida Diagonal entre las calles Bruc y Girona, en 2019 una bicicleta del Bicing atropelló a una ciudadana que bajaba de un autobús, un impacto que meses después le provocó la muerte.

Las personas mayores, las más perjudicadas

Según el síndic, las aceras deben quedar libres de elementos que resten espacio a los peatones, quienes son los usuarios naturales, y a quienes se debe priorizar por encima del resto de agentes que participan en la movilidad.

El riesgo que supone un carril bici en un punto de acceso a una parada de autobús es especialmente alto para colectivos como las personas mayores o con movilidad reducida. Esto, de hecho, se suma a otros obstáculos que encuentran en su día a día y que dificultan su paso, como jardineras o motos aparcadas en la acera. Este es, además, uno de los problemas principales que vulneran el derecho a la accesibilidad y la inclusividad, como queda recogido en el último informe anual de la Sindicatura.

El Área Metropolitana de Barcelona ya cuenta con un Plan Estratégico de accesibilidad del bus metropolitano. Una de las actuaciones previstas es continuar con proyectos de obra para mejorar la accesibilidad alrededor de las paradas, aunque no hace referencia a los carriles bici.

Carriles mal diseñados

En su resolución, Sindicatura de Greuges de Barcelona concluye que la actuación municipal no ha sido eficaz respecto al diseño de los carriles bici que motivaron la queja.

Por todo lo expuesto, la defensoría pide que se modifique el trazado de los carriles bici que transcurren por la acera y, de manera prioritaria, que se ejecuten los trabajos de reurbanización en los tramos donde hay paradas de autobús, como es el caso de este tramo de la calle Marina.