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Voces de conductores

Las licencias del taxi en Barcelona se revalorizan: hasta 180.000 euros y unas 600 compra-ventas al año

Un puñado de taxistas consultados por EL PERIÓDICO coinciden en las altas cotas que ha alcanzado este singular mercado de transferencias

MULTIMEDIA | Las 5 incógnitas de la nueva Ley del Taxi

Parada de taxis cerca de plaza de la Universitat, en una imagen de archivo.

Parada de taxis cerca de plaza de la Universitat, en una imagen de archivo.

Manuel Arenas

Manuel Arenas

Barcelona
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Pedro Sánchez vende su licencia. No es el presidente del Gobierno sino taxista en Barcelona, bromea. Por lo que su licencia no es para gobernar un país: es para gobernar un Ssangyong XLV. En marzo cumplirá 67 años y ya saborea la jubilación. "No tengo prisa y no estoy dispuesto a negociar", aclara. Su licencia está a la venta por 160.000 euros. 170.000 si el comprador quiere incluir su vehículo del año 2020. Le quedan cinco años de vida útil como taxi. La regulación obliga a los taxistas de Barcelona a cambiar de coche cada diez años. Cuantos menos años tenga el vehículo, a más dinero puede aspirar el vendedor. En cualquier asesoría de compra-venta de licencias de taxi pueden consultarse los precios de este singular mercado. A día de hoy fluctúan en una horquilla entre los 150.000 y los 180.000 euros aproximadamente.

Los motivos por los que las licencias de taxi suben son variopintos. Un factor de peso es el día festivo que lleva aparejado cada permiso. "Las condiciones del mercado de licencias las está determinando la comunidad pakistaní, que es la que está entrando muy fuerte en el sector del taxi", señala Sánchez. De hecho, la comunidad cuenta con una asociación propia: Pak Taxi. El taxista cuenta que los potenciales compradores hacen sus cábalas acerca de los días de la semana en que se factura menos. Las licencias cuyos festivos coinciden con uno de esos días "son las que se venden más caras", asegura Sánchez, porque no obligan a librar uno de los días con supuestas facturaciones altas. "Pero todo esto son simplemente cálculos a partir de percepciones", admite el conductor.

El Institut Metropolità del Taxi (IMET) calcula que al año se producen unas 600 compra-ventas de licencias en el área de Barcelona. La media por transferencia que tiene registrada el IMET es de 138.000 euros. Aunque el puñado de taxistas consultados por EL PERIÓDICO asegura que la cifra es baja en relación a los actuales precios de mercado: "Las licencias se han revalorizado", coinciden. Así puede comprobarse de un vistazo rápido a las mencionadas webs de asesorías que hacen de puente entre compradores y vendedores.

"Por 140.000 euros yo no he visto ninguna licencia: quizás sale alguna pero se venden muy rápido", cuenta Ismael, de 23 años. El chico lleva cinco meses intentando comprar una licencia y está inscrito en la plataforma que tiene disponible a tal efecto el IMET. "Las he visto por 160.000 euros sin coche, y con coche asciende a 15 o 20.000 euros más", agrega.

Las empresas de VTC están de acuerdo con que las licencias de taxi se han revalorizado pero se llevan la tendencia a su terreno. "Las VTC hemos generado competencia en el sector del taxi y eso ha permitido que las licencias se revaloricen", explica un portavoz de Cabify a este periódico. Estas grandes compañías sostienen que la liberalización del mercado no únicamente les repercute positivamente a ellas y a los clientes, sino también al sector del taxi. Y defienden la tesis aludiendo a los cientos de taxistas que están empezando a trabajar con ellas. A Uber, por ejemplo, le dan ya servicio 1.684 taxistas en el área de Barcelona. "Nuestro objetivo es trabajar con la mitad de los taxistas de Barcelona a finales del 2026". Eso supondría alcanzar la cifra de 5.000 taxistas, ya que actualmente hay 10.289 licencias de taxi operativas en la Barcelona metropolitana.

"Yo no quiero ganar dinero con mi licencia"

Otro taxista que vende su licencia en la plataforma del IMET es Juan Antonio Lebrón. Como Sánchez, a sus 67 años también liquida por jubilación. Pero, asegura, su voluntad no es enriquecerse sino recuperar la inversión que hizo en su momento. "Yo no quiero ganar dinero con mi licencia, mi intención es quedármela por lo que la vendí", apunta Lebrón. En su caso, la intención es quedarse el coche, un Dacia Jogger del año 2023, para su uso personal. De modo que su licencia está en venta por 160.000 euros sin el vehículo. "El sector del taxi me dio una oportunidad: me acogió después de que en otra empresa anterior me despidieran", afirma Lebrón.

Ante el contexto de la futura Ley del Taxi, y muy especialmente de cara a la jubilación de los conductores, las licencias han adquirido un valor especialmente significativo. "Aunque tendré una pensión, no llevo muchos años y ya compré la licencia cara", matiza Lebrón, que empezó en el sector del taxi desde el año 2014. En un contexto muy diferente en el que compró su autorización Pedro Sánchez, hace ni más ni menos que cuatro décadas. "Después de 44 años, creo que ya ha llegado la hora de jubilarme", señala el taxista.

La nebulosa que acompaña a la futura regulación catalana del taxi abre el interrogante de si el IMET permitirá nuevas licencias además de las actuales. El área de Barcelona se encuentra hoy en un contexto de limitación de la oferta: el área urbana supera los niveles de contaminación permitidos por la UE, a la vez que existe una ocupación del espacio público cercana a la saturación. Estas circunstancias son las que las sentencias judiciales han considerado necesarias para poder limitar la oferta, y que han servido al Área Metropolitana de Barcelona (AMB), de la cual pende el IMET, hasta ahora para frenar el avance de los VTC.

La propuesta de ley actual indica que la administración solo podrá dispensar nuevos permisos cuando se demuestre que haya una demanda no cubierta únicamente con nuevas licencias de taxi, al considerarse un servicio de interés público por tener tarifas reguladas y la obligación de atender a todos los usuarios sin discriminación alguna. En un escenario de normalidad, sin problemas de congestión ni contaminación, el proyecto legislativo muestra que la administración convocará primero concursos de licencias para taxis y, sólo si no se cubrieran, se abriría una segunda convocatoria para VTC.

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