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Gestión de los residuos

Mollet aprueba en reciclaje: los contenedores inteligentes le permiten superar el objetivo europeo

El Ayuntamiento admite episodios puntuales de incivismo y refuerza la limpieza y las inspecciones para garantizar el correcto uso de los contenedores

Mollet seguirá los pasos de El Prat y Manresa en la aplicación de contenedores inteligentes pero "más flexibles"

BARCELONA 01/03/2025 Barcelona. Josefa, vecina de Sant Andreu tira la basura en los contenedores de basura inteligente en Sant Andreu (único barrio donde hay), detalle de la zona donde se acerca la tarjeta/llavero para que se abra. Barcelona está estudiando cómo implementar contenedores de basura inteligentes. FOTO de ZOWY VOETEN

BARCELONA 01/03/2025 Barcelona. Josefa, vecina de Sant Andreu tira la basura en los contenedores de basura inteligente en Sant Andreu (único barrio donde hay), detalle de la zona donde se acerca la tarjeta/llavero para que se abra. Barcelona está estudiando cómo implementar contenedores de basura inteligentes. FOTO de ZOWY VOETEN / Zowy Voeten / EPC

Clàudia Mas

Clàudia Mas

Mollet del Vallès
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El nuevo sistema de recogida selectiva implantado en Mollet del Vallès ha elevado el porcentaje de reciclaje hasta el 58% en sus primeras semanas de funcionamiento, superando ya el objetivo fijado por la directiva del Consejo Europeo, que establece en el 55% la tasa mínima para 2025, según datos del propio Ayuntamiento. El consistorio se marca ahora como horizonte alcanzar el 60% de reciclaje en 2030.

El salto es especialmente significativo si se tiene en cuenta el punto de partida. Antes de la puesta en marcha del nuevo modelo, la recogida selectiva apenas alcanzaba el 34%, según los datos del pasado mes de agosto. En cuatro meses, el incremento ha sido de más de 23 puntos porcentuales, un avance que el Ayuntamiento atribuye al cambio de hábitos de una parte mayoritaria de los vecinos.

La mejora llega tras la implantación de los llamados contenedores inteligentes, un sistema de recogida con control de acceso que el municipio puso en marcha este otoño y que ya funciona en más de medio centenar de localidades catalanas. Mollet se ha convertido, así, este otoño en el primer gran municipio del Vallès Oriental —por encima de los 50.000 habitantes— en desplegar este modelo, con el reto de “desatascar” una tasa de reciclaje estancada y acercarse a los objetivos europeos.

El funcionamiento se ha basado a partir de los llamados 'contenedores inteligentes'. Es decir, los contenedores de resto (gris), orgánica (marrón) y envases (amarillo) permanecen cerrados y solo se pueden abrir identificándose con una tarjeta o una aplicación móvil. En cambio, papel y vidrio siguen siendo de libre acceso. El contenedor de resto, además, tiene un uso ordinario limitado a tres días por semana (martes, viernes y domingo), con excepciones previstas para casos concretos. El Ayuntamiento defiende que, pese al control, el modelo se ha diseñado de forma “flexible”: permite abrir cualquier contenedor del municipio —sin asignación fija por domicilio— y hacerlo más de una vez al día; algo que otras ciudades no conciben.

El primer teniente de alcalde, Raúl Broto Cervera, valora los datos de forma “positiva”, aunque con prudencia. Broto reconoce, no obstante, que el cambio de modelo también ha ido acompañado de episodios puntuales de incivismo. “Somos conscientes del incremento de estas conductas en algunos puntos y, tal y como ya informamos, hemos reforzado el servicio de limpieza de desbordamientos y las inspecciones para detectar a quienes depositan la basura fuera de los contenedores”, añade.

Mejora en fracción resta

El despliegue se hizo por fases y por zonas para facilitar la adaptación: arrancó el 27 de octubre en barrios como Can Pantiquet o Lourdes y continuó el 24 de noviembre en áreas como Plana Lledó o Can Borrell. En paralelo, se repartieron 25.000 tarjetas —dos por vivienda— para garantizar el acceso al servicio.

La mejora se refleja también en la reducción de la fracción resta, tal y como apuntan fuentes del consistorio. Con el sistema anterior, el 65% de los residuos acababan en el contenedor gris. A mediados de diciembre, ese porcentaje se ha reducido hasta el 42%, lo que supone un descenso de más de 20 puntos y una menor cantidad de residuos destinados a vertedero o incineración.

Otro de los efectos positivos del nuevo modelo, explican fuentes del consistorio, es el aumento de la recogida de la fracción orgánica, tanto en volumen como en calidad. El consistorio destaca que los impropios —residuos mal depositados— han disminuido un 10%, lo que facilita el tratamiento del residuo y mejora la eficiencia global del sistema.

Refuerzo del servicio durante las fiestas

Con motivo de las fiestas navideñas, el Ayuntamiento ha anunciado medidas específicas para garantizar el buen funcionamiento del sistema. El contenedor de rechazo podrá abrirse de forma excepcional los jueves 25 de diciembre y 1 de enero, y se reforzarán las tareas de limpieza en las zonas donde se detecta una mayor acumulación de residuos.

En los puntos con más incidencias, se ha activado un dispositivo de seguimiento y supervisión con el objetivo de corregir conductas incívicas y reforzar la información sobre el uso correcto de los contenedores. Como resultado, ya se han tramitado una veintena de sanciones por incumplimientos de la normativa y se han enviado más de treinta cartas informativas a personas que dejaron las bolsas fuera de los contenedores.

El consistorio recuerda que abandonar residuos en la vía pública o fuera de los contenedores está tipificado como infracción leve en el Decreto Legislativo 1/2009, regulador de los residuos, y puede comportar sanciones de entre 400 y 4.000 euros.

A partir del próximo mes de enero, el acceso en el punto verde de la ciudad se realizará exclusivamente mediante la tarjeta de residuos, y no con la antigua tarjeta específica del servicio. Según el Ayuntamiento, esta medida permitirá un mayor control del uso de la instalación y una gestión más ajustada al nuevo modelo.

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