Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aprobada este viernes

CLAVES | Los 10 principales cambios de la nueva ordenanza de civismo de Barcelona

El pleno municipal aprueba la modificación de la normativa que regula la convivencia en las calles y endurece las sanciones

Barcelona aprueba la nueva ordenanza de civismo que entrará en vigor a principios de 2026

Barcelona eleva las multas al incivismo con una nueva ordenanza pactada por PSC, Junts y ERC

Actuación de la Guardia Urbana en el centro de Barcelona. Imagen de archivo.

Actuación de la Guardia Urbana en el centro de Barcelona. Imagen de archivo. / Manu Mitru

Judith Cutrona

Judith Cutrona

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Barcelona ya tiene una nueva ordenanza de civismo. Veinte años después de la entrada en vigor de la primera, el contexto de la capital catalana ha cambiado y sus retos también, por lo que ha sido necesario un lavabo de cara de la norma que regula la convivencia en las calles. Su aprobación no ha sido fácil, ya que ha comportado un largo camino de negociaciones políticas, pero al fin se ha logrado el consenso que permite que entre en vigor.

Su puesta en marcha está prevista para finales de enero o principios de febrero y ello comportará sanciones más elevadas al incivismo. Cuestiones que afectan desde los botellones, el pago de multas y la pintada de grafitis, hasta los orines de los perros y masturbarse en la calle. Estos son los 10 cambios más destacados de la norma.

Se prohíben los actos que "atentan contra la libertad y la indemnidad sexual” y se consideran infracciones el exhibicionismo y masturbaciones en la calle, expresiones verbales degradantes o humillantes, tocamientos y roces, seguimientos, e insistencia en tocar o abrazar cuando la persona no acepta la situación. Las sanciones oscilan entre los 750 y los 1.500 euros.

Fuera de los espacios habilitados, se mantiene la prohibición de pintar graffitis en el espacio público y se añade que las personas responsables de las pintadas asuman la multa -de entre 100 y 600 euros- y el gasto que comporte la limpieza o reparación.

La nueva norma concreta dónde se castigaría más orinar en la calle: en las inmediaciones de lavabos públicos o de libre acceso público, en el entorno de bares musicales o establecimientos de restauración, y en calles de hasta cuatro metros de ancho. También cuando haya mucha afluencia de personas o sean frecuentados por menores de edad, o en monumentos o edificios catalogados o protegidos. Las multas oscilan entre los 300 y los 1.500 euros.

El ayuntamiento endurece las sanciones a estos encuentros etílicos: alcanzan los 600 euros si se perturba el descanso vecinal y llegan a 1.500 si se consume alcohol en lugares donde haya menores de edad. Además, se multará con entre 1.500 y 3.000 euros las 'rutas de borrachera' en toda la ciudad.

Se prohíbe que se perturbe el descanso vecinal con aparatos que permitan reproducir música y amplificadores de sonido, cantos, gritos o peleas. Las multas pueden oscilar entre los 750 y los 1.500 euros.

Otra de las novedades es agilizar el pago de multas a turistas, dado que hasta ahora entraña cierta complejidad. El método será acelerar la cadena de trámites y que la denuncia policial comporte ya el inicio del proceso sancionador.

Pagar la multa por anticipado tendría un menor descuento. Se baja del 75% al 50% la rebaja por pagar una multa de inmediato. Y, además, la reducción será del 40% si el pago se realiza en un plazo de 10 días desde la notificación.

El proyecto de reforma incluye una de las peticiones vecinales más apoyadas en el proceso de participación. Es que los dueños de perros agüen los orines de sus mascotas para asegurar "la salubridad de la vía" y evitar la degradación del mobiliario urbano.

Uno de los aspectos más debatidos de la norma es el trato que se da a las personas que duermen en la calle en caso de incivismo. En la ordenanza se incluye que se les deberá informar de la posibilidad de acudir a los servicios sociales o médicos, y se les ofrecerá la posibilidad de sustituir la sanción por una medida alternativa. Un método que se aplicará a cualquier individuo. También se incluye en la norma la promoción de la mediación.

La nueva ordenanza estaría regida por un concepto marco, la corresponsabilidad. “Todo el mundo debe tener una conducta responsable en el uso del espacio público y ha de contribuir a un disfrute y uso común general más amable, accesible y respetuoso”, sostiene la norma que, además, añade una nueva tipología de discriminación: la aporofobia (odio al pobre).

Suscríbete para seguir leyendo