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Piden "respuesta humanitaria"

Obispos cargan contra la gestión del desalojo del B9 de Badalona: "La solución no pasa por enfrentar a los ciudadanos precarizados"

Alrededor de un centenar de personas que malvivían en el antiguo instituto han pasado la noche al raso ante la falta de atención por parte de las administraciones

SIN ALTERNATIVA HABITACIONAL | Barcelona deja solo a Albiol con el desalojo del B9 de Badalona: “No nos toca generar una respuesta”

Personas desalojadas del antiguo instituto B9 se concentran en la plaza frente al edificio, preparando enseres y refugios improvisados para pasar su primera noche durmiendo en la calle

Personas desalojadas del antiguo instituto B9 se concentran en la plaza frente al edificio, preparando enseres y refugios improvisados para pasar su primera noche durmiendo en la calle / Zowy Voeten

Gerardo Santos

Gerardo Santos

Badalona
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La falta de alternativa habitacional para los aproximadamente dos centenares de personas que fueron desalojadas este miércoles del asentamiento más grande de Catalunya, el antiguo instituto B9 de Badalona, preocupa a la iglesia catalana. Si durante el operativo policial, el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, instaba a las diferentes administraciones a "encontrar una solución entre todos" al "drama" del sinhogarismo, en referencia a la desocupación; este jueves por la mañana los obispos de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) se han sumado a la demanda de soluciones: "Rechazamos los relatos que los deshumanizan por el hecho de ser inmigrantes africanos, negros y pobres", señalan en un comunicado.

"El desalojo de la nave B9 de Badalona nos interpela con urgencia como Iglesia y como sociedad", comienza postulando el comunicado de la CET. Los obispos tarraconenses critican que "centenares de personas se hayan quedado en la calle, en pleno invierno, sin que se haya contemplado ni tan solo una 'tregua invernal' como se hace en otros países europeos". Pese a que el auto de la jueza que autorizaba el desalojo del inmueble señalaba que se tendría que seguir "el protocolo de asistencia para las personas sin techo de los servicios municipales", este se reduce a un convenio con el Àrea Metropolitana de Barcelona al que Badalona se adhiere en 2019 y que permite que el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB) pueda acoger a algunas personas en situación de emergencia social. El caso es que el desalojo del B9 fue una acción planificada y, por lo tanto, el CUESB no aplica en este supuesto al no tratarse de un "caso de urgencia o emergencia sobrevenida", según indicaron fuentes del Ayuntamiento de Barcelona a EL PERIÓDICO.

"Respuesta humanitaria inmediata"

De esta manera, aproximadamente un centenar de personas han pasado la noche al raso tras la desocupación del equipamiento: "Eso es aporofobia y xenofobia", se lee en el comunicado de los obispos tarraconenses, que piden una "respuesta humanitaria inmediata". Proponen a las administraciones competentes y a las entidades del tercer sector a establecer una mesa de diálogo "con la participación de algunos representantes de los afectados para encontrar una respuesta coordinada a corto plazo y una estrategia a medio plazo". Para ello, piden que "se avance en la ley del sinhogarismo que hace meses se está tramitando con lentitud ante un desafío que pide soluciones más ágiles".

"O encontramos una solución entre todos, o el barco se hundirá", subrayaba este miércoles el cardenal Omella, remarcando que ni las administraciones ni las entidades pueden dar respuesta solos a "una realidad que es un drama". En la misma línea, el director de Cáritas Barcelona, Eduard Sala, confiaba en que las administraciones hagan "lo que les corresponde" y reclamó "pactos" y "financiación" para abordar el sinhogarismo. De lo contrario, advertía, "saldrá muy caro". Por su parte, la sección local badalonesa de Càritas ha hecho un llamamiento para reunirse este jueves en la parroquia de Montserrat de la plaza Cuba y articular una respuesta humanitaria a la situación de los migrantes desalojados.

Preguntados al respecto de la situación de las personas que han dormido al raso, fuentes municipales indican que "la situación ha pasado de 400 ocupantes en el B9 a una cuarentena en una plaza" y aseguran que "la situación se normalizará en los próximos días", aunque no detallan cómo. "A los que están en la plaza se les está intentando convencer del hecho de que allí no se pueden quedar", rubrican las mismas fuentes.

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