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En la misma escalera

La lluvia inunda pisos rehabilitados en el Besòs y obliga a aplazar el regreso de algunos vecinos a sus casas

El ayuntamiento pospone el retorno hasta que se efectúen las reparaciones de los desperfectos, mientras una entidad cuestiona el estado con que las viviendas se retornan a los residentes

El movimiento vecinal alerta de que al menos 8.000 viviendas de Barcelona corren riesgo de ruina por falta de rehabilitación

Los vecinos del Besòs regresan a sus pisos rehabilitados y se inundan el mismo día por la lluvia

Jordi Ribalaygue

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Barcelona
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A las incidencias que se registraron en diversos puntos de Barcelona, Badalona y el área metropolitana, los fuertes chubascos del pasado martes inundaron también algunos pisos acabados de rehabilitar en el barrio del Besòs i el Maresme, justo en mitad del retorno de algunos vecinos que volvían a sus casas tras ser realojados durante la reforma. El regreso de varios afectados se ha cancelado y se pospone hasta que las averías se reparen. El Ayuntamiento de Barcelona promueve las obras, dentro del plan de regeneración ideado en 2020 que debe extenderse a medio centenar de escaleras; por ahora, solo una está remodelada por completo y otras cuatro se están acondicionando.

En una de esas comunidades en proceso de reformarse se produjeron daños de diversa consideración en viviendas de las dos plantas superiores, a causa de la lluvia que se filtró. Las imágenes facilitadas por los vecinos muestran goteras chorreando por el techo y los huecos de la instalación eléctrica, paredes mojadas y suelos encharcados. Además, los testigos dan fe de que la luz saltaba en dos de los pisos al haberse empapado el suministro.

Desplazados mientras se hacían las obras de una de las escaleras del barrio diezmadas por la aluminosis y otras deficiencias estructurales, al menos los residentes de cuatro hogares de la comunidad regresaban a sus viviendas este martes, el mismo día del aguacero. Una de ellas, una anciana que vive sola, se marchó al domicilio de su hija al comprobar los desperfectos en el piso. Por su parte, una pareja prefirió quedarse en casa, pese a las goteras. El ayuntamiento explica que ofreció alojamiento en dos casos, pero dice que fue desechado.

Aparte, afirma que otras dos familias que podían volver el martes optaron por dejarlo para otro día antes de que la lluvia arreciara. “Con el episodio de lluvias y las posteriores afectaciones a las viviendas, su vuelta se llevará a cabo una vez que se solucionen los imperfectos”, informa el consistorio. Asimismo, se ha aplazado el retorno de los vecinos que tenían previsto hacerlo este miércoles, también a la espera de que se efectúen las reparaciones. La asociación vecinal SOS Besòs/Maresme concreta que se trata de tres hogares.

Trabajos para impermeabilizar

SOS Besòs/Maresme critica que el Instituto Municipal de Urbanismo (IMU) no suspendiera el regreso “a pesar de saber que no estaba realizada la impermeabilización y de la previsión de lluvias”. “Es inexplicable que decidieran seguir adelante con los traslados, más sabiendo que no se había realizado la impermeabilización, que ya había humedades visibles en las viviendas y el nivel de precariedad de habitabilidad de una vivienda completamente desmontada”, reprocha.

El ayuntamiento contesta que la rehabilitación de esa escalera ha comenzado por las plantas altas y que “las obras de impermeabilización de las cubiertas se cubren con lonas mientras no se trabaja por la noche”. “Desgraciadamente, los fuertes aguaceros hicieron que estas lonas de protección no fuesen suficientes y se obstruyeron los bajantes, motivo por el que entraron humedades y agua en las viviendas de la quinta planta”, aduce.

El consistorio agrega que una brigada con tres operarios permaneció la noche del martes al miércoles en el inmueble “como medida cautelar, por si se volvían a dar episodios de fuerte lluvia”. Desde este miércoles, se trabaja para impermeabilizar el techo al completo, lo que se prevé que se acabe como máximo este jueves, según el ayuntamiento.

Labores pendientes

Aparte de la inundación, SOS Besòs/Maresme sostiene que los pisos no se están entregando en las mejores condiciones a los residentes. Menciona muebles deteriorados, puertas sin montar o que no cierran bien, vitrocerámicas dañadas, falta de conexión a internet y sin antena de televisión en algún caso, extractores con piedras en su interior, algún cristal roto y domicilios sucios por las obras.

“Se hace retornar a los vecinos sin dar margen a que puedan acomodar la vivienda ni un mínimo”, cuestiona la entidad. “Les traen las cajas del trastero y sus muebles, todo el mismo día a la vez que ellos vuelven y tienen que dejar el piso de realojo y las llaves”, abunda. “Los dejan entre cajas y muebles en un espacio sucio, que es evidente que no ha sido revisado”, protesta.

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