Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mossos d'Esquadra

Cuatro detenidos en Barcelona por usar móviles robados para estafar en cajeros

Entre los arrestados hay un menor de edad que participaba en la compra de teléfonos robados

Detenidos cuatro ladrones en Barcelona tras atragantarse uno con una cadena de oro robada

El plan contra la multirreincidencia de los Mossos deja 470 detenidos, 180 investigados y 24.000 identificados

Uno de los detenidos por comprar móviles robados para estafar en cajeros

Uno de los detenidos por comprar móviles robados para estafar en cajeros / .

El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Los Mossos d'Esquadra han detenido en Barcelona a cuatro individuos, uno de ellos menor de edad, acusados de comprar teléfonos móviles robados para acceder a sus datos confidenciales y cometer estafas bancarias operando con ellos en cajeros automáticos.

Según ha informado la policía catalana en un comunicado, la operación, que se enmarca en el plan Kanpai desplegado por los Mossos d'Esquadra por Catalunya para combatir la multirreincidencia delictiva, ha permitido recuperar una treintena de teléfonos móviles, diez de los cuales constaban como sustraídos en hurtos y robos violentos.

Los tres hombres adultos detenidos, de entre 21 y 61 años y miembros de la misma familia, se dedicaban a comprar teléfonos móviles robados en el mercado negro para extraerles datos personales con los que llevar a cabo estafas bancarias, en la mayoría de casos operando en cajeros automáticos.

En el marco del operativo, los agentes registraron un domicilio del distrito barcelonés de Ciutat Vella, donde se incautaron de 31 teléfonos móviles, diez de los cuales constaban como sustraídos en hurtos y robos violentos.

Cuatro de esos dispositivos ya se han devuelto a sus propietarios y se están haciendo gestiones para identificar a los titulares del resto de teléfonos, que son todos de alta gama.

Durante el registro, se intervinieron también 11 tarjetas SIM de origen presuntamente ilícito que se sospecha que los detenidos utilizaron para desbloquear los terminales sustraídos, así como 7.290 euros en efectivo, un ordenador portátil y prendas de ropa para enmascararse y cometer las estafas en cajeros automáticos.

La operación se mantiene abierta para aclarar la titularidad del resto de teléfonos móviles intervenidos y determinar si el grupo puede estar relacionado con otros hechos delictivos, por lo que no se descartan nuevas detenciones.