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Movilidad

Los buses de Cerdanyola del Vallès seguirán siendo de Moventis tras asumir el AMB el contrato caducado

La empresa del grupo Moventis se impone como única licitadora en un contrato de 30 millones y ocho años de duración, con el aval de la mayoría política y la abstención del PP

El AMB desbloquea tras 13 años el contrato de autobuses de Cerdanyola del Vallès: 30 millones y ocho años de servicio

Un bus urbano de Cerdanyola del Vallès.

Un bus urbano de Cerdanyola del Vallès.

Clàudia Mas

Clàudia Mas

Cerdanyola del Vallès
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El largo paréntesis administrativo del transporte urbano en autobús de Cerdanyola del Vallès ha empezado a cerrarse. El Consell Metropolità del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha aprobado este martes la adjudicación del nuevo contrato del servicio a Marfina Bus S.A.U., empresa integrada en el grupo Moventis, y ha puesto fin a más de una década de prórrogas de un contrato caducado desde 2012. La propuesta ha salido adelante con el voto favorable del resto de grupos metropolitanos y la abstención del Partido Popular (PP).

La adjudicación se ha formalizado por acuerdo del Consell Metropolità y ha llegado tras una licitación en que solo se ha presentado una oferta, la de la propia Marfina Bus, operadora del grupo Moventi, la que ya gestionaba los buses urbanos de la ciudad. La Mesa de Contratación ya avalaó la propuesta al considerar que cumplía los requisitos técnicos y económicos fijados en el pliego.

Según la documentación elevada al Consell, Marfina Bus ha obtenido 89,9 puntos sobre 100 en los criterios cuantificables de forma automática, y ha logrado la máxima puntuación en cuatro de los cinco apartados evaluados. En los criterios sujetos a juicio de valor ha alcanzado 5,5 puntos sobre 8, una calificación que los técnicos han considerado “correcta” y que, en su análisis, ha acreditado una propuesta “técnicamente completa y bien enfocada”.

Entre los aspectos mejor valorados ha figurado "la gestión de situaciones excepcionales" —eventos, incidencias o picos puntuales de demanda— que pueden tensionar el sistema. La empresa ha detallado procedimientos para minimizar el impacto sobre la calidad del servicio, con medidas que los técnicos han considerado viables y de rápida aplicación.

Contrato de 30 millones

El contrato, con un valor estimado de 30 millones de euros, ha quedado fijado con una duración inicial de ocho años, con posibilidad de una prórroga de dos más. El pliego ha establecido un plazo máximo de tres meses desde la formalización para que el nuevo servicio haya entrado en funcionamiento.

El nuevo modelo incorporará además una novedad relevante en la financiación. Como ya explicó este diario, el Ayuntamiento de Cerdanyola ha asumido un tercio del coste —alrededor de 1,5 millones de euros anuales— mientras que el AMB ha cubierto los dos tercios restantes. Esta aportación municipal se ha vinculado directamente a las mejoras del servicio, especialmente la renovación de la flota y la incorporación de innovaciones tecnológicas.

En materia ambiental, el pliego obliga a que toda la energía utilizada en la explotación del servicio haya sido de origen 100% renovable, con garantía certificada. También prevé una nueva red de líneas, más frecuencias y una mejor conexión entre barrios, en línea con los objetivos de descarbonización y accesibilidad del municipio.

La adjudicación, sin embargo, llega con el historial reciente de conflictos laborales y sanciones que han arrastrado Marfina Bus y el grupo Moventis en otros municipios metropolitanos. A principios de octubre, una sentencia del Juzgado de lo Social número 16 de Barcelona ha condenado a la empresa por haber vulnerado el derecho de huelga de tres conductores en L’Hospitalet de Llobregat, y la ha obligado a indemnizarlos por daño moral. Además, el AMB ha impuesto sanciones a la compañía por incumplimientos contractuales en esa misma ciudad.

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