Informe del Síndic
Las víctimas de violaciones esperan más de tres meses para recibir ayuda en Barcelona
La saturación de los servicios deja a las víctimas sin recibir ayuda durante largos períodos de tiempo
Una de cada tres víctimas de violencia sexual abandona los servicios antes de completar el proceso de ayuda
Una de cada 10 agresiones sexuales en Barcelona son grupales: "No es algo tan infrecuente"
Aumentan las agresiones sexuales en Barcelona y la violencia con la que se perpetran: 7 de cada 10 casos son violaciones

Box de Urgencias del Clínic donde atienden a vicitimas de agresiones sexuales / ALBERT BERTRAN / ARCHIVO

El síndic de greuges de Barcelona, David Bondia, ha alertado de la saturación de los servicios de atención a las víctimas de violencias sexuales en la capital catalana y ha instado al ayuntamiento a reforzarlos y a destinar más recursos. Son las conclusiones del informe 'Los servicios de atención a las violencias sexuales en la ciudad de Barcelona', presentado este martes.
El informe se basa en una encuesta realizada a un centenar de profesionales de la red de atención y señala que el aumento de denuncias y de solicitudes de tratamiento ha terminado desbordando unos servicios que no han crecido de forma proporcional. Una de las principales consecuencias es un tiempo de espera medio de 3,3 meses desde el primer contacto hasta el inicio de la atención, un plazo que Bondia considera “excesivo”. De hecho, 1 de cada 3 personas atendidas acaba desvinculándose del servicio antes de finalizar el proceso.
Tiempos de espera excesivos
Según los datos recopilados, más de la mitad de los profesionales encuestados considera excesivo el tiempo que deben esperar las víctimas para ser atendidas. En los servicios sociales, la espera media es de 3,7 meses; en las entidades especializadas, de 4 meses; y en los recursos sanitarios, de 2,3 meses.
Además, los equipos profesionales indican que las víctimas suelen haber pasado previamente por una media de 2,17 servicios antes de encontrar el adecuado. En el ámbito de los recursos sociales, un 6% de los profesionales afirma haber atendido a personas que habían pasado por más de diez servicios distintos, una situación que, según la sindicatura, puede suponer una importante revictimización.
Falta de claridad en el circuito de atención
El informe analiza diversos recursos, como el Programa de Atención Integral a la Violencia Sexual (PAIVS) del Hospital Clínic, el Equipo Multidisciplinar de Atención al Maltrato (EMMA) del Hospital Vall d’Hebron, el Servicio de Atención, Recuperación y Acogida (SARA), los Puntos de Información y Atención a las Mujeres (PIAD), así como entidades como AADAS o la Fundación Vicki Bernadet.
Aunque la sindicatura reconoce que en los últimos años ha habido un aumento de plazas y mejoras en los dispositivos, detecta importantes carencias, entre ellas la necesidad de crear un mapa claro de servicios públicos y privados que ofrecen atención.
El informe señala que la entrada al circuito está bastante definida en los casos de violencias sexuales recientes, pero resulta mucho más ambigua en las no recientes. No queda claramente establecido qué servicios son los más especializados para atender estos casos, ya sean sanitarios, municipales o entidades privadas. De hecho, el informe concluye que no existe ningún servicio específicamente especializado en violencias sexuales no recientes.
También subraya que ninguno de los servicios actuales está especializado en el tratamiento terapéutico del trauma a medio y largo plazo, lo que explicaría por qué muchas víctimas pasan por varios recursos antes de encontrar el más adecuado. Bondia ha insistido en que el circuito de atención en Barcelona debe funcionar “mucho mejor”, especialmente en los casos de violencias no recientes.
Carencias en recursos residenciales
El informe detecta también estancias excesivamente largas en los recursos de acogida de urgencia, que en algunos casos multiplican por cinco el tiempo máximo recomendado. En los recursos de acogida no urgente, las estancias también se alargan debido a la falta de acceso a viviendas de larga estancia o de autonomía.
Asimismo, se constata una escasez de recursos residenciales para mujeres con consumo activo de drogas, problemas graves de salud mental no compensados, discapacidad o situaciones de diversidad funcional. A ello se suma el hecho de que muchos recursos no admiten animales de compañía, lo que disuade a algunas mujeres de utilizarlos.
Falta de personal y precariedad laboral
La sindicatura también pone el foco en las condiciones laborales de los equipos profesionales. Denuncia que, pese al aumento de personas atendidas, no ha habido un incremento proporcional de personal. Además, alerta de un alto grado de inestabilidad laboral en los servicios sociales, donde la mayoría de profesionales afirma que los equipos cambian cada año o incluso con mayor frecuencia.
Ante este escenario y el aumento de casos atendidos en los últimos años, el síndic propone dotar los servicios de suficiente personal y recursos, mejorar las condiciones laborales y estudiar la creación de categorías profesionales específicas que garanticen la especialización en la atención a las violencias sexuales.
- El veto al dinero en efectivo en el bus de Barcelona que deja sin seguro a pasajeros: “No es lo mismo no pagar que no poder pagar
- Barcelona reclama dos millones al antiguo concesionario de chiringuitos de la Ciutadella, la Sagrada Família y Montjuïc
- Sabadell se desmarca de Barcelona y descarta prohibir los pisos turísticos
- Uno de cada cuatro vecinos de la Barcelona metropolitana declara haber sufrido algún delito en 2024
- El temporal destroza parte del paseo marítimo y de la zona de las vías del tren en Badalona: 'Es muy preocupante
- Adif suspende la circulación de Rodalies en Catalunya tras dos descarrilamientos
- Barcelona invertirá 2,3 millones en la reforma de tres calles del barrio de Porta
- Barcelona registra una caída histórica de la contaminación y roza el objetivo europeo de 2030