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Distrito de Nou Barris

Abre puertas "la discoteca colombiana más grande de Barcelona" tras un año de oposición vecinal en Porta

El director del local defiende la vocación conciliadora del negocio: "Estamos abiertos al diálogo y a reunirnos con cualquier vecino para mejorar”

CONTEXTO: La discoteca que subleva a los vecinos de Porta supera los primeros trámites para la apertura

Discoteca colombiana Enigma, recién abierta en el local de un antiguo supermercado del barrio de Porta entre gran recelo vecinal

Discoteca colombiana Enigma, recién abierta en el local de un antiguo supermercado del barrio de Porta entre gran recelo vecinal / Ferran Nadeu / EPC

Ariadna Miranda

Barcelona
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El mayor miedo de los vecinos del barrio de Porta, en Nou Barris, finalmente se ha cumplido. Las pancartas con el lema ‘Por un barrio tranquilo, no a la sala de fiestas’ de poco han servido. El pasado 7 de diciembre Enigma Barcelona, un negocio nuevo de ocio nocturno, abrió sus puertas, en un acto de ‘pre-opening’. Este viernes 12 de diciembre está prevista su inauguración oficial.

Situado en la calle Pintor Alsamora 75-81, el local, anteriormente ocupado por un supermercado de la cadena Dia, alberga ahora una sala de fiestas que promete ser “la discoteca colombiana más grande de Barcelona”. Según el distrito de Nou Barris, será el único espacio de fiesta abierto en todo el vecindario. Como explicó este diario, los planes de apertura encendieron hace un año todas las alarmas en esta barriada tranquila, aún traumatizada por una discoteca que cerró hace años y causó muchos conflictos.

Las iniciativas emprendidas por los vecinos para impedir la apertura han incluido reuniones con cargos municipales, recogidas de firmas, carteles y asambleas. Sin embargo, el consistorio les advirtió que si el negocio cumplía con todos los requisitos legales no podía impedir su apertura. Y tras un largo proceso, el establecimiento ha logrado todos los permisos necesarios para su entrada en funcionamiento. 

Según fuentes municipales, Enigma Barcelona cuenta con una doble licencia: la de restaurante y la de sala de fiestas para programar espectáculos y conciertos, que es ligeramente distinta de una licencia de discoteca. Mientras no se produzca ningún incumplimiento de la normativa vigente, no existe base legal para impedir su actividad, insiste el ayuntamiento.

La sala promete "minimizar cualquier impacto"

Daniel Ruz, director de Mandarina Group y responsable Enigma, declara a este diario haber realizado una fuerte inversión en seguridad interior y exterior con vigilantes privados y agentes cívicos para gestionar accesos y “minimizar cualquier impacto en el entorno”. Además, asegura mantener una coordinación constante con los servicios municipales. “Tenemos más personal de seguridad del requerido para garantizar tranquilidad y seguridad a vecinos, empleados y clientes”, destaca. 

La dirección del local lanza un mensaje tranquilizador a los vecinos: “Somos responsables, cumplimos toda la normativa y el local está equipado con sistemas de insonorización de última generación”. Ruz sostiene que el objetivo es ser un agente positivo en el barrio, no solo a nivel cultural y económico, sino también social. “Estamos abiertos al diálogo y a reunirnos con cualquier vecino para mejorar continuamente”, manifiesta. Buena muestra de sus esfuerzos son los carteles que luce el propio local en su exterior, que piden a los clientes en catalán y en castellano que respeten el descanso vecinal.

Inquietud y preocupación a pie de calle

Dada la movilización durante meses, no resulta sorprendente que el ‘pre-opening’ haya generado alarma entre los residentes. Según las opiniones recogidas por EL PERIÓDICO a pie de calle, la mayoría se muestran “inquietos y disgustados” y predominan las críticas y la preocupación.

Mari López, que vive en la calle de la Selva justo enfrente del local, asevera que la noche del sábado fue “terrible": "Había mucho ruido". Y recalca que, cuando los clientes salen a fumar, suelen sentarse en el bordillo de su portería y dejan la calle muy sucia con botellas, vasos y colillas esparcidas. En la misma línea, algunos comercios cercanos comentan que el lunes por la mañana se encontraron con numerosos residuos, especialmente botellas vacías, frente a sus establecimientos.

Vecinos de Porta reunidos este lunes en la sede de su asociación muestran una pancarta contraria a la discoteca.

Vecinos de Porta reunidos el 13 de enero en la sede de su asociación muestran una pancarta contraria a la discoteca / Elisenda Pons

Entre los jóvenes también hay reticencias. Mar Álvarez, de 15 años, considera que abrir discotecas puede ser positivo, pero no en esta zona porque “no beneficia a nadie”. Además, señala que ahora al subir por esa calle, cuando va sola, se siente insegura. Muchos vecinos temen que se repitan los numerosos problemas que en su día provocaron la discoteca Coconut, clausurada hace más de 40 años, así como los bares y discotecas del antiguo centro comercial Heron City.  

Mari Carmen Murcia, vecina de la calle Alcúdia, reconoce que el local “tiene derecho a abrir”, pero advierte que ante el mínimo escándalo presentarán denuncias y no descartan organizar manifestaciones. Agustín Martín, presidente de la asociación de vecinos del barrio de Porta, coincide en que, si se producen altercados, actuarán por las vías correspondientes.

Con todo, también hay voces a favor de Enigma Barcelona. Es el caso de Pilar Vargas, vecina de la calle Valldemossa, que comenta que es bueno que el barrio tenga variedad de establecimientos, incluidos los de ocio nocturno. “Seguramente en algún momento acabe yendo”, exclama entre risas. -Por otro lado, las redes sociales de la sala están llenas de comentarios positivos: un usuario comenta “eso sí se ve bueno” y otro añade “allí estaré” en el vídeo que anuncia la apertura oficial. Una seguidora afirma “se estaban demorando en hacerlo, hacía falta algo nuevo” y otra señala que irá con su grupo de amigos.

Sala de fiestas colombiana

Con un horario nocturno de 00:00 a 06:00 viernes y sábados, Enigma Barcelona se anuncian como una propuesta “100% colombiana”, con música ‘crossover’ que incluye salsa, bachata, vallenato, merengue y música popular. La sala cuenta con 500 metros cuadrados y más de “15.000 vatios de sonido”. Tiene un aforo de 377 personas y presenta tres zonas diferenciadas: general, VIP y premium, incluyendo la pista de baile. 

Al contar con la licencia de sala de fiestas, la programación del local también incluirá conciertos de bandas locales y de distintas nacionalidades, así como tardeos dirigidos al público nacional. Según sus responsables, buscan ofrecer un espacio de ocio necesario y de proximidad que fomente la cultura, la diversión y la vida comunitaria. 

Enigma Barcelona pertenece a Mandarina Group, un grupo empresarial de ocio, hostelería y espectáculos con más de 20 años de trayectoria. Gestiona salas en diversos puntos de la ciudad, como Illusion (Eixample), Disco Q Pedralbes (Les Corts), D’rumba (Eixample), Kimbara Dlax (Horta), Bare Nostrum (Eixample) y Antilla Salsa (Sants). Además, están presentes en otras poblaciones como Santa Coloma de Gramenet, donde regentan el Nou Mon.

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