En plena campaña de Navidad
La peste porcina obliga a cancelar las salidas al bosque para encontrar el Tió: traslada la actividad a parques urbanos
La empresa Caçations suspende las jornadas con familias en Collserola y en el parc de Sant Llorenç del Munt, mientras granjas como Can Planas y Masia Can Sala no se ven afectadas por las restricciones y mantienen su campaña navideña
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Festa del Tió de Mura (Bages, Barcelona) / Queralt Casals

Las restricciones de acceso al bosque para contener el brote de peste porcina africana han tenido un efecto inesperado en plena campaña de Navidad: muchas actividades familiares para ir a buscar el Tió escondido entre los árboles se han tenido que suspender o trasladar a otros lugares, como parques urbanos. En cambio, las granjas que ya organizaban esta misma experiencia en espacios cerrados o controlados pueden seguir funcionando con normalidad e incluso están recibiendo más demanda de familias.
Una de las empresas que ha notado el impacto es Caçations. Su fundador y responsable, Llorenç Vallès, explica que el aviso llegó de forma repentina, la noche anterior a uno de los fines de semana fuertes de la campaña, cuando el Parque de Collserola les comunicó que debía aplicar restricciones estrictas de acceso. Solo en el primer fin de semana de restricciones, la empresa tuvo que anular la salida de 40 familias que ya habían reservado la actividad en el parque.
Para el día siguiente se ofreció un cambio de ubicación y, a partir de entonces, la experiencia se ha desplazado fuera del espacio protegido, a un parque urbano en Sant Cugat del Vallès. "Ya tenían los mapas y los escondites donde ir a buscar los tions, y lo tuvimos que desmontar todo de un día para otro", resume su fundador.
Hasta ahora, Caçations ofrecía la experiencia en tres zonas principales que se han visto afectadas: el Parc Natural de Collserola, el entorno de Sant Llorenç del Munt i l’Obac y en Sant Esteve de Sesrovires, que se publicita directamente desde el consistorio. "En los tres sitios nos hemos tenido que adaptar. El caso más visible, evidentemente, es Collserola", admite Vallès.
Mapas, mensajes y mucha logística
La propuesta de Caçations va más allá de una simple excursión. Cuando una familia reserva, recibe unos días antes un mapa personalizado, con un recorrido distinto y un punto concreto donde está escondido “su Tió". Ese plano se presenta como si fuera un mensaje enigmático del propio tronco, con pistas sobre el lugar del escondite.
Al llegar al punto marcado, los niños se encuentran con el Tió y con una nota personalizada colgada del cuello, escrita por la familia en el momento de hacer la reserva. Es una mezcla de juego de orientación, contacto con la naturaleza y ritual navideño.
Cambiar de lugar no es solo mover unos cuantos tions. Supone rehacer toda la organización previa. "Cuando hay un cambio de ubicación tenemos que rehacer los mapas, los mensajes, los escondites… Hay mucha logística detrás", explica Vallès. Aun así, asegura que el equipo ha optado por asumir el esfuerzo y sacar la actividad del parque cuando hace falta, gracias a que trabajan con reserva previa y pueden avisar a todas las familias con rapidez.
El bosque se frena, las granjas siguen su ritmo
Mientras Caçations se ve obligada a reajustar recorridos y acotar plazas, otras iniciativas vinculadas al tió apenas han notado cambios. Es el caso de Can Planas, una granja de Vallgorguina que desde hace años organiza actividades navideñas alrededor del Tió dentro de la propia granja, en espacios cerrados o muy controlados. Las restricciones de acceso al bosque no han alterado su funcionamiento, porque la experiencia ya estaba pensada para desarrollarse fuera de las zonas forestales ahora limitadas, tal y como explica su propietaria Carme Planas, payesa que vive por acercar el mundo rural al urbano, y está dice, "es una muy buena actividad, que por suerte no le han restringido"
Algo similar ocurre en Masia Can Sala, donde las familias buscan el Tió en la masía y la granja, combinando la visita con el contacto con los animales y el entorno rural. En estos proyectos, la actividad se sigue haciendo en los mismos espacios de siempre, sin necesidad de cambiar de escenario por la normativa actual. De hecho, explican que estos días han notado un incremento de interés de familias que buscaban una alternativa después de ver anuladas sus salidas al bosque.
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