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150 actuaciones

El Port de Barcelona prevé una inversión de 1.700 millones para materializar su transición energética

El puerto se marca el objetivo de producir 100.000 toneladas de combustibles sostenibles anuales en 2030 y reducir un 85% sus emisiones en los próximos 15 años

Luz verde al plan urbanístico de la gran Terminal Logística Intermodal del Port de Barcelona

Terminal de contenedores de Hutchison Best en el puerto de Barcelona.

Terminal de contenedores de Hutchison Best en el puerto de Barcelona. / Jordi Otix / EPC

Glòria Ayuso

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Barcelona
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El Port de Barcelona se propone ser "un referente global" tomando el liderazgo en la aplicación de las políticas medioambientales y llevando a cabo su transición energética. El presidente del puerto, Alberto Carbonell, ha presentado el Plan de Transición Energética, que fija como objetivo reducir un 85% las emisiones de CO₂ en los próximos 15 años. El plan prevé alcanzar primero una reducción del 50% en 2030 y llegar a las cero emisiones netas en 2050. Para lograrlo, el puerto requerirá de una inversión de 1.700 millones de euros, 920 procedentes de la actividad privada y 780 de fuentes públicas.

El Consejo de Administración ha aprobado una guía con más de 150 actuaciones, algunas ya en marcha, para cumplir con el pilar medioambiental de su Plan Estratégico. Este esfuerzo se extiende tanto al ámbito marítimo, donde el puerto deberá suministrar combustibles alternativos a barcos y cruceros, como al ámbito terrestre, donde será necesario garantizar la sostenibilidad de la actividad industrial y del transporte de mercancías en la zona portuaria.

Centro energético

El puerto seguirá siendo un centro energético, "pero la energía será diferente, basculando de los combustibles fósiles a una energía limpia", para lo que "hay que preparar las infraestructuras", ha explicado Carbonell. Un proceso que contempla como una oportunidad, ya que considera que "atraerá a las navieras más avanzadas", generará nuevos negocios, perfiles profesionales y ocupación.

El plan indica que el 50% de la actividad portuaria deberá estar electrificada en 2030 y el 65% de las escalas de buques y cruceros deberán conectarse a la red eléctrica del puerto (sistemas OPS) y apagar sus motores, una cifra que aumentará hasta el 90% de las escalas en 2040, según ha detallado el responsable de Sostenibilidad del puerto, Héctor Calls. La descarbonización del transporte se llevará a cabo derivando buena parte al ferrocarril, con la construcción de la nueva Terminal Logística Intermodal. Asimismo, en septiembre, el consejo de administración ha licitado la construcción de una hidrogenera que alimentará con hidrógeno verde a vehículos y maquinaria portuaria.

El Prat de Llobregat 10/07/2025 Inauguración de la ampliación de la terminal de contenedores Hutchison Ports BEST, situada en el moll Prat del Port de Barcelona. Fotografía de Ferran Nadeu

Barco de mercancías este mes de sptiembre saliendo del Port de Barcelona. / Ferran Nadeu / EPC

Producción de energía

Para evitar que cualquier disrupción global afecte al precio de la energía y garantizar un suministro estable en la comunidad portuaria, se apostará por producir energía verde dentro del propio puerto. Para ello se seguirá ampliando el parque fotovoltaico sobre cubiertas del puerto, que ya tiene previsto alcanzar los 100 MW de potencia en 2030. El puerto está ultimando la creación de la sociedad que gestionará la comunidad energética.

La Ley de Movilidad Sostenible permite que los puertos consuman la energía que produzcan en sus instalaciones. Existen zonas del puerto con un gran potencial de generación y otras con grandes demandas. La apuesta pasa por optimizar el equilibrio energético, con una inversión de 70 millones de euros en baterías para el almacenamiento. A las placas fotovoltaicas se sumará la producción de energía aprovechando la generación de calor y frío de algunas actividades. También se construirá una planta de biometano —cuyo plan de viabilidad acaba de aprobarse y solo falta decidir su ubicación— que producirá combustible a partir de los residuos generados por los cruceros y por diversas actividades del Área Metropolitana de Barcelona, que posteriormente se utilizará para abastecer a los barcos.

Metanol ya en 2026

En total se prevé producir dentro del mismo puerto 100.000 toneladas de combustibles sostenibles al año. El transporte marítimo utilizaba mayoritariamente hasta 2019 el fuel oleo pesado, uno de los combustibles más contaminantes. En seis años, el 50% de los buques del puerto se abastecen con gas natural licuado (GNL), un paso intermedio hacia energías más limpias. En "un proceso imparable", tal y como lo ha definido Carbonell. El próximo año el puerto empezará a suministrar metanol verde a la primera compañía de cruceros. El combustible llegará de lejos, puesto que aún no se produce en Europa, pero dentro de tres años ya procederá de las primeras plantas proyectadas en España, como la de Repsol en Tarragona. Y será en 2030 cuando el puerto espera tener su propia planta de metanol verde en marcha, que se elevará en unos terrenos de 6 hectáreas en el Moll de l'Energia. El gran salto en el suministro de hidrógeno llegará, sin embargo, en 2032, cuando podría entrar en servicio el H2Med, el primer gran corredor de hidrógeno, que podrá suministrar a toda la actividad industrial del puerto.

El suministro de metanol permitirá poner en marcha el primer corredor verde entre Barcelona y el puerto de Shangai, que trasladará los vehículos y componentes de Chery a la Zona Franca y viceversa. El puerto prevé cerrar otros acuerdos para abrir nuevas rutas de bajas en emisiones que aseguran el suministro de combustibles verdes a las navieras de punto a punto.

El plan también prevé sistemas de captura de CO2 y su posterior aprovechamiento para la producción de combustibles sintéticos.

Bonificaciones

El puerto quiere asimismo ser "promotor y facilitador" de la transición energética de toda la comunidad portuaria, que reúne a más de 500 empresas, asegurando a energía sostenible e invitando a la reutilización de los materiales, ha expresado Calls, que ha indicado que las que reduzcan su huella de carbono se beneficiarán de bonificaciones.

"Somos conscientes de las consecuencias del cambio climático en Catalunya, en todo el Mediterráneo y en el mundo", ha afirmado el presidente del puerto, que ha calificado la jornada de presentación del plan como "un día importante".

El Plan de Transición Energética, ha explicado, contempla un seguimiento periódico de su implementación, así como un proceso de rendición de cuentas. En este sentido, también prevé actualizaciones periódicas para adaptarse a la rápida evolución de las nuevas tecnologías y los cambios en las normativas ambientales.

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