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Barcelona Global

Ronei Kolesny: "Barcelona tiene una posición estratégica en Europa"

Sebastian Reiche: "Barcelona tiene una sociedad rica en tradiciones, multilingüe y multicultural”

Martin Grinberg: "Barcelona combina tradición y modernidad"

Ronei Kolesny

Ronei Kolesny / Cedida a El Periódico

B. G.

Barcelona
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Ronei Kolesny, 52 años, brasileño de Porto Alegre, padre de Sophia y casado con Neil Clegg. Llegó a Barcelona en 1998 y actualmente reparte su vida entre Sitges y los Cotswolds, tras haber residido también en Río de Janeiro. Es fundador de VERV.ONE, firma de consultoría inmobiliaria y project management con sede en Barcelona, especializada en propiedades de alto nivel y en la gestión integral de proyectos residenciales.

¿Por qué escogiste Barcelona?

La belleza del color y la serenidad del Mediterráneo me conquistaron a primera vista. Fue amor inmediato, un verdadero flechazo. Barcelona respira un alma mediterránea auténtica, donde la creatividad dialoga con la armonía y la vida se disfruta con arte, cultura y estilo. Es una ciudad que inspira a construir con emoción, que celebra la diversidad y la libertad de ser uno mismo.

¿Qué aspectos de la ciudad destacarías como positivos?

Su posición estratégica en Europa, las excelentes comunicaciones, la luz que baña sus calles, la calidad de vida, la cultura y la gastronomía. Barcelona es una ciudad que se disfruta con calma, con elegancia y con una belleza que no se impone, sino que acompaña.

¿Qué aspectos de la ciudad hay que mejorar? ¿Cómo?

La burocracia sigue siendo una traba innecesaria que, con frecuencia, desanima al inversor, especialmente en el ámbito urbanístico. Faltan infraestructuras esenciales, como la ampliación del aeropuerto, y una mayor agilidad en la concesión de licencias de obra. También falta apoyo real al pequeño emprendedor: las cuotas de autónomos y la carga fiscal son excesivamente altas en comparación con otros países, y apenas existen incentivos para quienes comienzan. El coste de vida es elevado, y Barcelona debería proteger y acompañar al joven empresario para que pueda establecerse y desarrollarse con dignidad. La administración debería acompañar la innovación y la inversión, no obstaculizarlas.

¿Qué esperas de la Barcelona de los próximos años?

Una ciudad más verde, más silenciosa, con un impulso real al vehículo eléctrico y una planificación urbana más amable. Pero, sobre todo, que no pierda su esencia mediterránea: su equilibrio entre belleza, creatividad y calidad de vida.

¿Cuál sientes que es tu ciudad? ¿Qué es lo que más echas de menos?

Soy y seré siempre barcelonés, pero también carioca. De Río echo de menos la alegría de la gente y la facilidad que tienen para adaptarse a los cambios. De Inglaterra, la serenidad y el sosiego. Vivo entre esos tres mundos: la emoción, la razón y la luz.