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Nueva etapa

La icónica librería Sant Jordi de Barcelona resucitará el 10 de diciembre con libros y platillos

Mantendrá la especialidad en fotografía y diseño pero agregará otras secciones y contará con actividades culturales y una trastienda gastronómica

Así será la nueva etapa de la histórica librería Sant Jordi, que reabrirá en otoño con actividad cultural y cafetería

La librería Sant Jordi liquida su stock mientras espera un salvador: "Todo se sabrá a última hora"

Rafa Serra, en plenos preparativos para la apertura, este jueves.

Rafa Serra, en plenos preparativos para la apertura, este jueves. / EPC

Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
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Tras meses de obras, de trámites administrativos y de dar forma al nuevo proyecto, la histórica librería Sant Jordi del barrio Gòtic iniciará su nueva etapa el próximo 10 de diciembre. La reinvención del icónico establecimiento barcelonés incluye una zona de degustación en la trastienda para añadirle atractivo, por lo que el folleto que anuncia su apertura alude a "llibres, tastets i cultura". Su nuevo titular, Rafa Serra, ha mantenido el nombre y la esencia librera del local, aunque con un logo diferente y un modelo de negocio más acorde a los nuevos tiempos, que alcance al paladar.

La previsión inicial era abrir a finales de verano, pero el ayuntamiento tuvo que validar su viabilidad técnica, dando el visto bueno a la nueva actividad, que es  compatible con el nuevo plan de usos. Ello demoró un poco los trabajos. El empresario que dará una nueva vida a este espacio --cerrado desde el pasado febrero-- está al frente de la agencia de viajes Temps d'Oci y los hoteles Salat'SHH (con varios establecimientos en la Costa Brava), pero tiene experiencia porque ya reactivó otra librería, L'Espai Quera, con una propuesta similar.

En primavera no dudó en lanzarse al rescate del negocio, cuya ubicación en la calle de Ferran lo hacía candidato a acabar siendo otra anodina tienda turística. Durante los meses transcurridos, ha tenido que retirar temporalmente más de 1.500 libros que aún dejó la anterior arrendataria, Cristina Riera, quien al morir en diciembre su pareja y titular del negocio, Josep Morales, decidió bajar la persiana. Aunque ella logró acordar una subida de alquiler razonable con la propiedad para que el establecimiento pudiera seguir siendo una librería, hacía falta un nuevo inquilino librero. El milagro se produjo a última hora de manos de Serra.

BARCELONA 19/12/2024 Icult. Colas en la librería Sant Jordi, que cierra tras la muerte de su dueño. FOTO de ZOWY VOETEN

Colas en la librería Sant Jordi, hace casi un año, cuando se anunció su cierre. / ZOWY VOETEN / EPC

Aunque había sido una librería desde hacía más de 41 años, conservaba mobiliario antiguo de anteriores etapas, del siglo XIX. Estaba especializada en libros de arte, fotografía, diseño e ilustración y Morales había sido muy querido por clientes y vecinos. Por ello, durante las semanas previas al cierre se hizo una liquidación de género, en la que se volcaron los barceloneses. El fondo restante ha sido ahora indexado y se han añadido nuevos volúmenes de dicha temática, pero también literatura relacionada con Barcelona o autores locales, para que el viajero se pueda llevar un recuerdo cultural de la ciudad. Y no faltará una sección de novela actual, para que cualquier vecino del barrio la tenga al alcance, explica Serra a este diario.

Cocina catalana y coloquios

El local contaba con una antigua cocina que mostraba que antaño ya albergó esa actividad, pero ahora la oferta gastronómica se limitará al 25% del espacio, como zona de degustación complementaria a la actividad principal. Incorpora una licencia C1 que limita sus elaboraciones, de modo que cuentan con un horno Josper con el que rematarán los platos de cocina catalana elaborados fuera del local por el equipo de cocineros de la Bodega La Palma. De ese modo, servirán platos fríos como selección de quesos y otros sabores de proximidad, pero también calientes, de unas buenas albóndigas a un fricandó y otros guisos.

Pero para Serra, se consuma un té, se coma o se cene, cualquier comensal será un potencial comprador de un libro y de sus actividades culturales. De hecho, el negocio abrirá en principio de 11.00 a 23.00 horas, aunque la venta de libros finalizará a las 20.00 horas, y posteriormente se programarán regularmente clubs de lectura, coloquios y presentaciones. En el cartel promocional anuncian que se combinará "la tranquilidad de los libros y los buenos alimentos". En su jornada inaugural estará abierto al público de 17.00 a 21.00 horas.

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