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Comodín para los presupuestos

Qué es y cómo funciona una cuestión de confianza como la que Collboni activa en Barcelona

Está regulado por una ley orgánica y el alcalde no puede recurrir más de dos veces en un mismo mandato a este mecanismo excepcional

El pleno de Barcelona activa la cuestión de confianza para arrancar 2026 con nuevo presupuesto en vigor

Collboni se someterá de nuevo a una cuestión de confianza para aprobar los presupuestos de 2026

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en el pleno extraordinario.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en el pleno extraordinario. / Toni Albir / EFE

Barcelona
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Recuperamos esta noticia explicativa sobre la cuestión de confianza

Jaume Collboni se ha sometido este miércoles a un debate en el Ayuntamiento de Barcelona en el que la mayoría de los partidos -todos salvo el PSC y ERC- ha negado conceder un aval a su gestión como alcalde. De haberlo obtenido, se habrían aprobado los terceros presupuestos que el socialista firma en su mandato y que se le resisten desde que llegó a la Alcaldía: en las primeras cuentas ya usó la cuestión de confianza y en las segundas la prórroga al no contar con los apoyos suficientes.

Esta vez ha podido volver a recurrir a este mecanismo legal y excepcional que es la cuestión de confianza, aunque por última vez en este mandato. Se trata de una herramienta regulada por una ley orgánica del Estado, la de régimen electoral, que da opción a los gobiernos municipales a someter el apoyo del alcalde a votación y supeditar al resultado la aprobación o la modificación de algunas medidas cruciales para todo ayuntamiento.

La normativa permite que la cuestión de confianza vaya ligada a ratificar los presupuestos municipales, el reglamento orgánico del consistorio, las ordenanzas fiscales o la tramitación de instrumentos del planeamiento general urbanístico.

La condición para presentar la cuestión de confianza es que el acuerdo haya sido ya debatido antes en el pleno municipal y sin que se refrendara por falta de mayoría. La ley establece que el edil que no revalide la mayoría con el envite para ratificar la medida "cesará automáticamente, quedando en funciones hasta la toma de posesión de quien hubiere de sucederle".

Un revés circunstancial

La ley de régimen electoral viene a clarificar que el revés del pleno a Collboni es tan solo circunstancial y acabará tornándose en triunfo para el alcalde si no se articula una mayoría para relevarlo en las próximas semanas. Se da por descontado que es imposible un pacto de las demás fuerzas, antagónicas y sin una aritmética viable para sondear una alternativa de gobierno.

"Se entenderá otorgada la confianza y aprobado el proyecto si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo de la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a alcalde, o si ésta no prospera", dispone la norma.

La ley es clara al indicar que "cada alcalde no podrá plantear más de una cuestión de confianza en cada año, contando desde el inicio de su mandato, ni más de dos durante la duración total del mismo". Es decir, el socialista no puede volver a apretar el mismo botón el año que viene. Además, la norma aclara que "no se podrá plantear una cuestión de confianza en el último año de mandato".

Esta noticia se publicó inicialmente en marzo de 2024

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