Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tendencia al alza

Barcelona triplica la recogida de jeringuillas en la calle en tres años y roza las 70.000

Ciutat Vella concentra el 77% de los inyectores localizados en el espacio público en 2024

La presión policial vacía de narcopisos Ciutat Vella: 51 desmantelados este año

Una jeringuilla en el suelo en el Raval, en una imagen de archivo.

Una jeringuilla en el suelo en el Raval, en una imagen de archivo. / FERRAN NADEU

Judith Cutrona

Judith Cutrona

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La recogida de jeringuillas en las calles de Barcelona se ha triplicado en tres años hasta rozar las 70.000 unidades en 2024. En total, se localizaron 67.720 inyectores en el espacio público. Son los últimos datos de la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB) facilitados al PP tras una petición del grupo municipal para conocer las cifras. Para saber el dato de 2025 todavía es pronto -los registros anuales aún no están cerrados-, pero la serie de los últimos años dibuja una tendencia clara al alza que se aceleró tras la pandemia.

El punto de inflexión fue 2021, un año atípico marcado por el parón de la actividad en la calle por la irrupción del Covid: las jeringuillas retiradas cayeron entonces de 45.025 en 2020 a solo 23.606. Desde ese mínimo, la ciudad ha encadenado tres años de crecimiento, que se disparó con la vuelta a la normalidad. La recuperación de la movilidad y la reactivación de los circuitos del mercado de la droga quedaron reflejadas en 2022, cuando la cifra ascendió hasta las 50.279 unidades. Fue el repunte más claro. Desde entonces, el volumen no ha dejado de incrementar. En 2023 ascendió a 66.494 y en 2024 volvió a crecer ligeramente, hasta las 67.720.

Se trata de una curva ascendente que, por ahora, apunta más a una estabilización que a una emergencia incontrolada. Aun así, las cifras siguen siendo altas y evidencian que el consumo en la calle no ha desaparecido. El aumento, por tanto, combina una mayor capacidad de detección y limpieza por parte de los equipos municipales, pero también la persistencia del problema.

El foco en Ciutat Vella

El número de jeringuillas recogidas por distritos también deja claro que la realidad no es la misma en toda la ciudad. De hecho, hay una fuerte desigualdad entre barrios. Ciutat Vella concentra casi la totalidad del fenómeno: 51.984 unidades, es decir, más de tres cuartas partes de todas las jeringuillas retiradas en Barcelona en 2024.

El peso de Ciutat Vella no es casual. El distrito -y en especial el Raval- arrastra desde hace años la presión de los narcopisos y de dinámicas vinculadas al consumo en la vía pública. Así lo reflejan los últimos datos que se dieron a conocer en la Junta Local de Seguridad de Ciutat Vella este noviembre. Desde el pasado enero se han detenido a 72 personas relacionadas con 51 narcopisos desmantelados. Además, se han hecho 11 arrestos en siete asociaciones cannábicas que funcionaban como puntos de venta de droga.

Es por eso que el ayuntamiento mantiene allí buena parte de sus esfuerzos, incrementando las patrullas de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Equadra, así como a través del Pla de Barris y de programas específicos de prevención y reducción de daños que buscan frenar precisamente este tipo de escenarios.

Muy por detrás de Ciutat Vella aparece Sant Martí, el segundo polo más relevante, con 10.560 jeringuillas recogidas. En el resto de la ciudad, el fenómeno existe, pero aparece de forma más dispersa o puntual, lo que también refleja realidades sociales distintas. A mucha distancia están Sants-Montjuïc (3.149) y Nou Barris (1.033). Los demás distritos presentan cifras residuales, desde las apenas dos jeringuillas recogidas en Les Corts hasta las 559 del Eixample o las 318 de Horta-Guinardó.

“Deriva alarmante”

El volumen de jeringuillas retiradas y la tendencia ascendente de los últimos años han llevado a la oposición a poner el foco en estas cifras. De hecho, los datos se conocen a raíz de una pregunta formulada por el presidente del PP, Daniel Sirera, al gobierno municipal. Tras recibir la respuesta, el dirigente popular ha denunciado en declaraciones a EL PERIÓDICO lo que considera “una deriva alarmante”.

Sirera interpreta las casi 68.000 jeringuillas retiradas en 2024 como “una fotografía exacta” de una Barcelona con “narcopisos, mercados de droga al aire libre” y espacios públicos degradados, y sostiene que el volumen recogido no es “un dato técnico”, sino la prueba de “un fracaso político”. Por eso, reclama un giro de rumbo que incluya tolerancia cero frente al tráfico de drogas, el cierre de narcopisos, más presencia policial y planes específicos para proteger escuelas y parques.

Suscríbete para seguir leyendo