Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Oposición del sector

Barcelona obligará a los autocares turísticos a reservar el aparcamiento para que circulen menos por la ciudad

El sector considera competencia desleal "restringir la actividad turística discrecional frente al crecimiento del bus turístico”

Barcelona aprueba por amplia mayoría reducir el aforo de turistas que entran al Park Güell

Autobuses en los alrededores de Sagrada Família.

Autobuses en los alrededores de Sagrada Família. / Elisenda Pons

Glòria Ayuso

Glòria Ayuso

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El centro de Barcelona está cada vez más copado por autocares que transportan turistas y que tensionan especialmente zonas como la Sagrada Família o el Park Güell. Así lo considera el ayuntamiento, que entre las medidas que lleva a cabo para compatibilizar el turismo con la vida de los vecinos y la movilidad urbana impulsa una iniciativa que poco gusta a este sector.

“Tenemos autocares dando vueltas sin ninguna organización”, ha afirmado la directora de Serveis de Mobilitat del ayuntamiento, Lídia Torres, en la jornada anual de la Federació Empresarial Catalana d'Autotransport de Viatgers (Fecav), la patronal del sector. Para evitarlo, la ciudad ha puesto en marcha la iniciativa Zona Bus 4.0, que a partir de enero -o a mucho tardar en febrero- obligará a los conductores antes de iniciar su ruta a realizar una reserva previa de la zona de aparcamiento a través de la página web creada para ello.

la directora de Serveis de Mobilitat de l’Ajuntament, Lídia Torres, en la jornada anual de la Fecav, la patronal del sector del bus de Catalunya.

La directora de Serveis de Mobilitat del ayuntameinto, Lídia Torres, en la jornada anual de la Fecav, la patronal del sector del bus de Catalunya. / El Periódico

Reducir el aparcamiento

La iniciativa Zona Bus 4.0 incluye una reducción de las plazas de estacionamiento de autocares en las zonas turísticas y en el centro de la ciudad y la creación de nuevas áreas en espacios más alejados, como la Marina del Prat Vermell. Con ello se busca que los turistas accedan a los puntos de interés mediante transporte público.

La reserva de plaza se realizaba hasta ahora solo en el Park Güell y Montjuïc, pero con la llegada de 2026 se generalizará a toda la ciudad. Los operadores dispondrán de un mes de margen para su adaptación al nuevo sistema, y una vez transcurrido podrán ser multados si aparcan en una zona no convenida con antelación. "Necesitamos un nuevo modelo de gestión de la movilidad turística porque lo que hay ahora no funciona", ha subrayado Torres frente a los representantes del sector, al tiempo que ha admitido que se trata de un cambio que genera resistencias. “Tendremos menos congestión, menos esperas, y menos gasto de combustible”, ha defendido Torres, que confirma que las tasas de aparcamiento para autocares también aumentarán de forma considerable.

Quejas del sector

Unos argumentos que no han convencido al sector, que previamente, en boca del presidente de la Fecav, José María Chavarría, ha reclamado que los autobuses puedan llegar hasta el centro de la ciudad.

En la misma línea, el vicepresidente de APTI Barcelona, Miquel Angel Díez, ha considerado “competencia desleal restringir la actividad turística discrecional frente al crecimiento del bus turístico”. Díez ha afirmado que la medida conllevará para las empresas de autocares una pérdida de mercado y un aumento de costes. “La masificación es un problema inducido por el propio ayuntamiento”, ha señalado, apuntando a la idea que defienden los empresarios de que los autobuses permiten mayor fluidez de la movilidad frente al uso del coche privado o los taxis.

Sin marcha atrás

La medida ha provocado las críticas de otros muy diversos representantes del sector durante la jornada, frente a las cuales Torres ha indicado que existe un trabajo conjunto entre las áreas de Movilidad y Turismo del ayuntamiento, que junto a la empresa municipal BSM llevan a cabo esta iniciativa que, ha reiterado, no tiene marcha atrás.

Ante la controversia, el director del área de Innovación, Transporte y Logística del Institut Cerdà, Julián Arenas, ha indicado que “el sector público y el privado deben colaborar” para acordar las mejores soluciones.

Suscríbete para seguir leyendo