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Votación fallida

Collboni se someterá de nuevo a una cuestión de confianza para aprobar los presupuestos de 2026

El desacuerdo entre el PSC y los Comuns ha dejado al gobierno socialista sin los apoyos necesarios para aprobarlos en el pleno de este viernes

Collboni propone un presupuesto récord para 2026 de más de 4.000 millones

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en el inicio del pleno.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en el inicio del pleno. / Blanca Blay / ACN

Judith Cutrona

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Barcelona
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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, se someterá de nuevo a una cuestión de confianza para aprobar los presupuestos de 2026, como ya hizo con los de 2024. El desacuerdo entre el PSC y los Comuns para las negociaciones de las cuentas ha dejado al gobierno socialista sin los apoyos necesarios para aprobarlos en el pleno de este viernes. Las cuentas sólo han contado con el voto favorable del PSC y ERC -ambos sellaron un pacto en octubre-, de modo que el proyecto ha quedado tumbado y ha obligado al alcalde a volver a recurrir a la cuestión de confianza para que los presupuestos entren en vigor sin necesidad de pasar por una votación ordinaria para la que no tiene respaldo suficiente.

Tras constatar que no cuenta con la mayoría del pleno, el propio alcalde ha anunciado en el debate presupuestario que este mismo viernes firmará el decreto para activar este mecanismo legal, que garantiza que el ayuntamiento sí se dote de nuevos presupuestos el próximo año, a diferencia de este 2025, en que las cuentas están prorrogadas. En caso de que el alcalde pierda la cuestión, arranca una cuenta atrás de un mes para que la oposición presente un candidato alternativo a la Alcaldía y, en caso de no aparecer un sustituto con apoyos suficiente para relevar a Collboni, los presupuestos entrarán en vigor.

Con la aritmética existente en el pleno municipal y los antagonismos entre las fuerzas de la oposición, se da por descontado que el alcalde no pondrá su cargo en riesgo y, por esa vía indirecta, logrará que las cuentas prosperen. “Barcelona tendrá presupuesto y uno de los mejores de su historia”. Así lo ha asegurado Collboni, que ha recordado que las cuentas ascienden hasta los 4.180 millones de euros, su máximo histórico.

Negociación PSC y Comuns

Como en negociaciones anteriores, las conversaciones entre el PSC y los Comuns se han prolongado hasta el último minuto en un intento de cerrar un acuerdo, pero esta vez tampoco ha sido posible. El grupo liderado por Janet Sanz ya había reclamado el miércoles, durante la comisión extraordinaria de Economía, más tiempo para negociar y un mayor margen para acercar posiciones. Eso implicaba posponer el debate presupuestario para seguir explorando un pacto.

El gobierno socialista dejó claro que no aplazaría el calendario y, aunque los Comuns han insistido en ello esta misma mañana antes del pleno -advirtiendo de que, si no se posponía, se abstendrían y el proyecto caería-, el ejecutivo no se ha movido de su posición. “Barcelona no puede esperar”, ha afirmado el teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls. Ante la negativa de alargar los plazos, los Comuns han optado finalmente por la abstención. Su postura, sumada al voto en contra de Junts, PP y Vox, y al apoyo únicamente del PSC y ERC, ha dejado el proyecto sin la mayoría necesaria para prosperar.

La “oportunidad de oro” perdida

“Para más concreción necesitábamos más tiempo de negociación y de diálogo. Utilizan el presupuesto como una carpeta que se debe cerrar sí o sí. Han decidido bajarse de un tren en marcha”, ha lamentado la portavoz de BComú, Gemma Tarafa, que se ha quejado de la “prisa” del gobierno durante su intervención en el pleno. "Tenía una oportunidad de oro para conseguir su primer acuerdo político presupuestario y también para hacer unos presupuestos progresistas y de izquierdas con cambios reales", ha sostenido.

A pesar de facilitar la tramitación inicial y reconocer “ciertos pasos de acuerdo”, Tarafa asegura que no se ha sellado pactos en cuestiones “fundamentales”. Según ha explicado, los escollos han sido la prohibición inmediata de las compras especulativas, poner fin a la promoción turística, los ejes verdes y un plan de choque para el sinhogarismo.

Propuestas incluidas

Por su parte, Valls ha destacado que el proceso de negociación con los Comuns ha sido “satisfactorio” y “sincero" y ha aclarado que, “si no ha sido posible el pacto, no ha sido por falta de tiempo”. Ha reconocido que no llegar a un acuerdo es “una oportunidad perdida”, pero ve “estéril” alargar las conversaciones.

Además, asegura que sí han incluido propuestas negociadas con BComú, como un fondo de 100 millones de euros para la compra de vivienda por tanteo y retracto, el compromiso de impulsar iniciativas para frenar las compras especulativas, un refuerzo de los servicios para hacer frente al sinhogarismo y más plazas para los jóvenes de entre 5 y 17 años que viven en alojamientos temporales urgentes.

Aunque ERC mantiene el acuerdo con el PSC, el partido ha lamentado que los presupuestos no se hayan aprobado por mayoría. El portavoz, Jordi Castellana, ha advertido de que "no es una buena forma de encarar lo que queda de mandato". El líder de Junts, Jordi Martí, ha criticado que las cuentas no responden a las necesidades de la ciudad; el concejal del PP, Victor Martí, ha reprochado a Collboni gobernar a base de prórrogas y falta de rumbo; y el líder de Vox, Gonzalo de Oro, ha acusado al gobierno de repetir "políticas fracasadas" pese a contar con el presupuesto más alto.

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