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Control de los vehículos de movilidad personal

Una denuncia cada ocho minutos: la Guardia Urbana de Badalona comienza a multar el mal uso de los patinetes eléctricos

En el primer día en que se pueden emitir sanciones, el Ayuntamiento ha montado un dispositivo policial que se ha saldado con 14 infracciones detectadas y cuatro patinetes requisados en dos horas

Badalona sancionará el mal uso del patinete eléctrico con multas más duras que las de Barcelona

Uno de los primeros conductores de patinete eléctrico multados en Badalona tras la entrada en vigor de la nueva ordenanza

Uno de los primeros conductores de patinete eléctrico multados en Badalona tras la entrada en vigor de la nueva ordenanza / ZOWY VOETEN

Gerardo Santos

Gerardo Santos

Badalona
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La mirada afable de la estatua de Manolo Escobar situada en el paseo de La Salut de Badalona ha sido testigo de las primeras multas que la Guardia Urbana ha puesto en la ciudad a conductores de vehículos de movilidad personal (VMP), sobre todo, de patinetes eléctricos. El Ayuntamiento de Badalona ha montado un dispositivo policial justo en la primera tarde en que se pueden interponer sanciones al mal uso de este medio de transporte que, aunque no mayoritario, ha visto crecer su uso un 790% entre 2017 y 2023 en el área metropolitana, según datos del Institut Metròpoli. "Queremos poner fin a la impunidad de aquellos individuos que circulan con patinete y lo usan para delinquir; en esta ciudad quien no cumpla las normas será sancionado", señala al respecto el alcalde, Xavier Garcia Albiol.

El dispositivo ha empezado a las seis de la tarde y se ha prolongado durante una hora por el paseo de La Salut, y otra hora más por las inmediaciones. A las ocho de la tarde, ya habían caído catorce multas y cuatro patinetes habían sido requisados y trasladados al depósito municipal. La nueva ordenanza se aprobó el pasado mes de junio y fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona (BOPV) el 29 de septiembre, de manera que este jueves ha finalizado el plazo en el cual la Guardia Urbana de Badalona informaba de las infracciones, pero no sancionaba. La teniente de Alcaldía Rosa del Amo ha asegurado que durante los pasados treinta días la "exhaustiva" campaña de información que el gobierno Albiol ha realizado con la colocación de carteles —pero también con reparto de información en centros cívicos o institutos— ha tenido efectos disuasorios: "Uno de los principales objetivos ya se ha conseguido, el número de patinetes que circulan por la ciudad se ha reducido de manera masiva".

El primer patinete eléctrico requisado en Badalona tras la entrada en vigor de la ordenanza municipal de VMP

El primer patinete eléctrico requisado en Badalona tras la entrada en vigor de la ordenanza municipal de VMP / ZOWY VOETEN

Así, a razón de una infracción detectada cada ocho minutos, la Guardia Urbana ha sancionado a todo aquel que veía encima de un patinete por el paseo de la Salut, vía peatonal por la cual la nueva ordenanza prohíbe circular a este tipo de vehículos. Las dos infracciones de la nueva norma en que el gobierno Albiol más ha insistido son no disponer del seguro o circular con el motor manipulado. Con ello, espera disuadir a aquellos que usan este medio de transporte para llevar a cabo hurtos, una de las tipologías delictivas que más preocupa al Ayuntamiento. Haber trucado el vehículo ha sido precisamente el motivo que ha llevado a los policías a requisar el primer patinete.

Multas más altas que en Barcelona

Además de la retirada del vehículo en estos dos supuestos, la nueva ordenanza contempla multas de entre 150 y 600 euros, en función de la gravedad de la infracción. Se trata de sanciones deliberadamente más elevadas que las de Barcelona, ya que el objetivo del gobierno municipal con la aprobación de la norma pasaba por dejar claro que en Badalona las infracciones se pagarían más caras que en las demás ciudades del área metropolitana.

Así, si en la capital catalana las infracciones 'leves' se multan con un importe de hasta 100 euros, en Badalona son 150 euros; las 'graves' se sancionan con hasta 300 euros (por los 200 de Barcelona); y, para las catalogadas como 'muy graves', la ordenanza badalonesa contempla multas de hasta 600 euros (500 en Barcelona). El alcalde Albiol intenta así poner orden a una situación "descontrolada" y perseguir a quienes usan el patinete para cometer actividades delictivas: "La ordenanza es una herramienta más eficaz para garantizar la seguridad de los usuarios y de los peatones", y para "que se haga un uso cívico y ordenado del espacio público".

Un guardia urbano de Badalona revisa el número de serie de un patinete eléctrico, durante el dispositivo policial en el primer día de multas a VMP en la ciudad

Un guardia urbano de Badalona revisa el número de serie de un patinete eléctrico, durante el dispositivo policial en el primer día de multas a VMP en la ciudad / ZOWY VOETEN

Años de diferencia

La norma ha llegado más tarde a Badalona que a otras ciudades de su entorno. En Barcelona, el uso de los VMP está fijado en la ordenanza de circulación desde 2017; en Santa Coloma de Gramenet, desde 2020; y en Terrassa, desde 2021. "Que hasta ahora no tengamos una regulación al respecto es un ejemplo de cómo han funcionado las cosas en Badalona en los últimos años, en que la inestabilidad política ha parado la mayor parte de los proyectos", se lamenta Albiol. Precisamente en Santa Coloma de Gramenet, el gobierno local facilitó la semana pasada el balance de los primeros cinco años de sanciones por malos usos de los VMP en la ciudad. Desde 2021 y hasta el 31 de octubre de 2025, la Policía Local colomense ha contabilizado haber impuesto un total de 3.686 sanciones y haber requisado 729 patinetes eléctricos, en su mayoría por estar manipulados para superar la velocidad máxima permitida de 25 km/h.

Conductas sancionables

Más allá del hecho de tener que cumplir las normas generales de circulación, la flamante ordenanza badalonesa contempla una serie de requisitos para el buen uso del VMP. Establece el mínimo de edad para los conductores en los 15 años. Remarca que no podrán circular por las aceras ni por las calles de uso exclusivo para peatones (salvo si existe un carril bici en ellas), ni tampoco hacerlo sin casco homologado o utilizando auriculares o dispositivos electrónicos. Tampoco podrán ser ocupados por más de una persona. En cuanto al aparcamiento, no se podrán atar a ningún tipo de mobiliario urbano o árbol, y deberán ser estacionados en los anclajes destinados a las bicicletas.

Respecto a los espacios de circulación permitidos, se establece que en las calles de plataforma diferenciada los VMP deberán circular por la calzada, a una velocidad máxima de 25 km/h. En las vías de plataforma única, deberán circular por el espacio destinado a los vehículos, a una velocidad máxima de 10 km/h. Por último, en los espacios compartidos con peatones, los VMP deberán mantener una distancia de 1,5 metros con las personas y, si eso no es posible, los conductores deberán bajarse del vehículo e ir a pie.

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