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Control de la actividad

Ciutat Vella precinta las obras de una antigua farmacia que intentaba convertirse en tienda cannábica

El ayuntamiento detectó que no tenían licencia para los trabajos, después de que el comercio del entorno alertase de la presunta nueva actividad

Ciutat Vella lanza un plan de usos anti suvenires, tiendas cannábicas, de manicuras y de carcasas de móviles

De farmacia centenaria a artículos cannábicos: el monocultivo turístico engulle a La Estrella del Gòtic

Establecimiento con orden de precinto en Ripoll con Duran i Bas.

Establecimiento con orden de precinto en Ripoll con Duran i Bas. / EPC

Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
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Hay tiendas que llevan tanto tiempo cerradas en pequeñas calles de Ciutat Vella que ya casi nadie recuerda su pasado. Pero en la confluencia de Ripoll con Duran i Bas, en el Gòtic, vecinos y comerciantes de siempre saben que allí hubo una farmacia hasta que su licencia se trasladó y se convirtió en un local vacío durante años. Hasta que hace unos meses empezaron a ver actividad y a sospechar que se trataba de otro negocio cannábico, ahora prohibidos tanto por la moratoria de licencias como por el plan de usos que está en vías de aprobación por parte del Ayuntamiento de Barcelona. Dieron la alerta a Barna Centre, que vela por evitar más incumplimientos en materia normativa. De momento, el distrito ha decretado la orden de precinto por realizar obras sin licencia.

En el punto de mira

El establecimiento ocupa una esquina con tres escaparates y accesos, y tras años de abandono ha logrado arrendatario, que procedió a ejecutar distintas obras de rehabilitación, como puede verse por las persianas cambiadas y la instalación de cámaras. Empresarios del entorno advirtieron de que aparentemente se trataba de un negocio de productos cannábicos, que seguía el patrón de otros en el Gòtic, y precisamente figura entre las tipologías comerciales que ha blindado el consistorio para frenar su constante proliferación en los últimos años, aprovechando que utilizaban licencias de floristería y otros mecanismos, a falta de un epígrafe específico. La nueva regulación lo contempla explícitamente para detener su auge, que perjudica la calidad de la oferta comercial del centro de la ciudad.

El distrito confirma un "expediente de disciplina urbanística incoado per obras sin licencia". Por lo que de momento el local está cerrado y sin actividad alguna.

Por parte de la gran asociación de comerciantes del entorno, Barna Centre, indican que "en el barrio se mantiene un pulso constante entre la actividad legal y la alegal". La entidad constata que "a pesar de que la Administración hace grandes esfuerzos por limitarla y desde las asociaciones la denunciamos constantemente, es necesario promover y atraer otro tipo de oferta". No obstante, son conscientes de que "hay un factor lucrativo cortoplacista qué no favorece la dinámica comercial". En este sentido, lamentan además la progresiva pérdida de licencias de farmacia en el barrio.

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