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La vida nocturna de la estrella azulgrana

La fiesta de Lamine Yamal en Luz de Gas: sin móviles y con acceso al reservado solo para chicas

El delantero azulgrana, en pleno proceso de recuperación de su pubalgia, participó en una celebración restringida en la sala de fiestas barcelonesa la madrugada del pasado viernes .

Lamine Yamal, la gran estrella del FC Barcelona.

Lamine Yamal, la gran estrella del FC Barcelona. / OLIVIER MATTHYS / EFE

Emilio Pérez de Rozas

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Era la hora, más o menos, en la que se cambia de día. Bueno, la hora en que empieza la noche, la madrugada, del día siguiente. Es decir, la hora en la que, por ejemplo, moría el jueves 13 de noviembre y nacía el viernes 14. En realidad, no tenía sentido presentarse antes, porque la fiesta ‘Shark’, de Shark Events Corporation SL, gran puesta en escena de música y actividades sorpresa, que organizaba Luz de Gas, en la calle Muntaner, 246, esa sala de conciertos y eventos recientemente remozada, se anunciaba de 00.00 a 05.00 horas.

Y, como suele ser habitual en este grupo de siete amigos, les apetecía vivir otra noche entretenida en uno de sus locales preferidos, aunque ellos ya lo habían reestrenado antes. El miembro de seguridad que les atendió antes de cruzar la puerta de acceso al local los conoce (y bastante), así que no tuvo problemas en decirles, con toda la naturalidad y amabilidad del mundo y, por descontado, sabiendo que los jóvenes no le pondrían traba alguna, que, por favor, debían dejar sus móviles en la entrada.

Discreción absoluta

“Perdonar, chicos, esta vez tenéis que dejar vuestros móviles en la entrada, ya sabéis, se os dará una tarjeta, un resguardo y no tendréis problemas para recuperarlo cuando salgáis”, les comentó el ‘segurata’ amigo, colega. Antes de que uno de los clientes expresase su extrañeza, que no fue así, desde luego, el portero les comentó, con la misma soltura, corrección y soltura, “es que hay una persona en uno de los reservados, que quiere discreción y, sobre todo, ha pedido que no se puedan hacer fotos”.

Cero problemas, el reducido grupito de amigos/as entraron en Luz de Gas, depositaron sus celulares en una especie de ropero, por descontado los siete llevaban móvil, recibieron una especie de comprobante y entraron en la sala. Es evidente que todos ellos sintieron la curiosidad de saber quién era la persona que estaba en uno de los reservados “y no quería fotos”.

Al reservado de Luz de Gas, donde se encontraba Lamine Yamal, su primo y amigos, solo podían subir chicas. Sus acompañantes debieron quedarse en la sala. "Si ellas suben, podrán tomar lo que quieran, está todo pagado", les dijo un empleado de la sala de conciertos de la calle Muntaner, 243.

Y, preguntando, preguntando, uno de los empleados de la sala les dijo, finalmente, quién estaba en aquel reservado. Y, sí, era la estrella azulgrana Lamine Yamal, en compañía de cuatro o cinco amigos entre los que estaba, sí, su primo del alma, inseparable, Mohamed Abde.

Ellos, los chicos, sintieron mayor curiosidad que ellas, pero los mismos empleados les comentaron que ellos, los hombres, no podían subir al reservado. “Solo pueden subir chicas así que, si quieren, pueden subir sin problemas”. Y, sí, ellas, que sentían menos fisgoneo, cotilleo, que ellos, decidieron subir para comprobar, en realidad, de qué se trataba. “Si suben”, añadió el empleado, “pueden tomar lo que quieran, está todo pagado”.

Una noche cualquiera

Y subieron, sí. Y pudieron comprobar, en efecto, que allí estaba Lamine Yamal, ya entrada la madrugada del viernes, dos días después de regresar, de abandonar, la concentración de la selección española de fútbol, en Las Rozas, para seguir la rehabilitación de su lesión de pubis, recibiendo, conversando, sonriendo, pasándoselo bien “en un ambiente sano, divertido”, añade una de las chicas.

El grupo de amigos habituales de Luz de Gas abandonaron el local de la calle Muntaner, de Barcelona, alrededor de las 03.30 horas de la madrugada del viernes. Y allí seguía Lamine Yamal, su primo y sus amigos, todos ellos, seguro, miembros de la numerosa comitiva que acompañó al ‘chico de oro’ del FC Barcelona a la multitudinaria gala del Balón de Oro, que tuvo lugar, el pasado 22 de septiembre, en el Teatro Chatelet, de París.

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