Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El 'Poblenou' badalonés

La transformación del Gorg de Badalona: es el barrio donde más crece el precio de la vivienda

La compra de un inmueble de 100 metros cuadrados ha escalado hasta el medio millón y el alquiler a los 1.500 euros mensuales

Grandes inmobiliarias como Culmia consideran el barrio "una zona estratégica" para las nuevas promociones con 'amenities'

REPORTAJE | Los 'expats' encuentran en el nuevo barrio del puerto de Badalona una alternativa a Barcelona: "Aquí se vive tranquilo y seguro"

CONTEXTO | Badalona proyecta un eje estratégico del mar a la montaña que culminará con el canal del Gorg

Comercios y viviendas de nueva construcción en el barrio del Gorg de Badalona

Comercios y viviendas de nueva construcción en el barrio del Gorg de Badalona / Zowy Voeten / EPC

Gerardo Santos

Gerardo Santos

Badalona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La transformación del barrio del Gorg de Badalona ha comportado una revolución demográfica en el tejido social de la zona, con un creciente número de personas provenientes de Barcelona o del extranjero y una renovación del tipo de negocios que pueblan el barrio. Y el cambio demográfico ha venido acompañado de un aumento notable del precio de la vivienda en los últimos años en la zona. El alquiler en los barrios de La Mora y del Gorg ha subido un 40,4% desde 2020, según los datos del Institut Català del Sòl (Incasòl). Por otro lado, el precio de compra del metro cuadrado en la zona del puerto de Badalona (es decir, la parte nueva del Gorg, el barrio de La Mora y un tramo del frente marítimo más al norte) creció un 82,4% entre octubre de 2015 y octubre de 2025, a tenor del portal inmobiliario 'Idealista'.

Concretamente, el precio del alquiler en el Gorg y La Mora alcanzó los 14,9 euros el m² en el último trimestre de 2024, por los 8,84 euros de los muy próximos y mucho más vulnerables barrios de Artigas, Congrés, el Remei y Sant Roc en ese mismo plazo. Una simple proyección que contemple una media de 100 m² en las nuevas viviendas de la zona muestra un alquiler mensual que roza los 1.500 euros. Para pisos más grandes, de 150 m², el coste mensual del arrendo se dispara hasta los 2.235 euros. Se trata de valores muy superiores al alquiler medio de Badalona, que según el Incasòl se sitúa en torno a 883 euros al mes.

Los datos aportados por la Associació de Promotors i Constructors d'Edificis de Catalunya (APCECAT) contextualizan la subida del precio de compra, más acusada en esta zona que en el global de la ciudad. Así, si en el conjunto de Badalona el precio de compra del metro cuadrado útil alcanzó los 3.124 euros en 2015, en la actualidad ha escalado hasta los 4.675 euros. Valores que se quedan muy cortos frente a la subida que apunta el informe de 'Idealista' para la zona del puerto y sus inmediaciones, donde se pasó de los 2.789 euros el metros cuadrados en octubre de 2015 a los 5.088 euros el m² en octubre de 2025, lo que arroja precios de compra finales de en torno a medio millón de euros.

"Zona estratégica"

Una de las inmobiliarias que más ha apostado por levantar pisos en la zona es Culmia, con alrededor de 420 viviendas construidas en los últimos años: "Es una zona estratégica", considera Josep Maria Cases, director territorial de Catalunya, Levante y Balears de la compañía. Aunque las promociones incluyen pisos de protección oficial (e incluso 20 viviendas destinadas para los realojados que sufrieron la expropiación allá por 2005), muchas de ellas vienen equipadas con elementos que añaden mucho valor añadido, como piscinas comunitarias, espacios para ocio infantil, aparcamiento de bicicletas, bombas de calor aerotérmicas y otras comodidades (o 'amenities', como se han venido a llamar estas prestaciones en el argot inmobiliario) que otorgan el calificativo 'smart' a la vivienda.

Vecinas del barrio como Laura Ramos (que compró sobre plano un piso en el Gorg en 2014) o Susana Navarro (que hizo lo propio hacia 2019) dan fe que en aquellos años los precios de la vivienda eran ostentosamente más bajos: "No sé hasta cuando aguantará la subida", se pregunta Navarro. "Los precios están desorbitados —añade Ramos—, en esta finca vendían un quinto por casi 800.000 euros". Para el director territorial de Culmia, Josep Maria Cases, el aumento de precios se explica porque "la oferta de vivienda es muy inferior a la demanda, algo que pasa en todas las áreas metropolitanas de las grandes ciudades" y por el hecho que la zona se ha ido desarrollando progresivamente, aumentando así el interés de los compradores: "Una promoción de este tipo en Barcelona sería aún más cara".

"El barrio parecía una zona de guerra, sin edificios, ni comercios, ni viviendas y solares abandonados durante muchos años"

Teresa Vinuesa

— Presidenta AVV Gorg-Mar

Este tipo de construcción residencial (con comunidades cerradas y conserjería) y el hecho que las viviendas estén pobladas por un crisol de nacionalidades son algunos de los motivos que explican, a tenor de la presidenta de la Associació de Veïns Gorg-Mar, Teresa Vinuesa, que no se haya producido una integración entre los recién llegados y los vecinos más veteranos de la zona: "Nuestra esperanza era que los nuevos viniesen y se implicasen en la asociación de vecinos, pero no ha sido así", lamenta la portavoz vecinal, que también atribuye esta situación a la combinación de la manera de hacer, más individual, de las nuevas generaciones.

Largo proceso de transformación

Si bien la gran evolución del barrio se ha ido sustanciando con el inicio de las obras del canal y la edificación de las nuevas viviendas, la transformación empezó allá en 2005, con la expropiación de decenas de pisos y comercios que dejó vacía una superficie de 134.000 metros cuadrados situados entre el mar y el Pavelló Olímpic. Recuerda Vinuesa, que preside la asociación de vecinos desde 2006 y es vecina del Gorg desde 1985, los perjuicios que los vecinos de toda la vida han sufrido en los últimos 20 años: "El barrio parecía una zona de guerra, sin edificios, ni comercios, ni viviendas y solares abandonados durante muchos años". La crisis inmobiliaria de 2008 dejó en barbecho las obras, al punto que se llegó a plantear la idea de prescindir del canal.

Tras décadas de molestias, el nuevo barrio del Gorg ha emergido a lado y lado del canal, en contraste con las viviendas más bajas de la parte más antigua. Tanto los veteranos como los nuevos vecinos coinciden en señalar que aún faltan algunos servicios y equipamientos, algo de lo que el gobierno municipal asegura ser consciente. En la parte nueva, necesitan más contenedores de basura y que mejore la iluminación en algunas zonas. Los vecinos más antiguos señalan la falta de escuelas, bibliotecas, parques y equipamientos públicos en general.

"El cambio en el barrio ha sido notable, clarísimo, quizá no es el tipo de transformación que más nos podría gustar, pero es mejor que cuando decían que quizá no se haría el canal o el paseo", declara Vinuesa. Diferencias en ambas partes del barrio en lo que respecta a arquitectura, costumbres sociales y nivel de vida que provocan, según Vinuesa, "que actualmente podamos hablar del Gorg como un barrio dentro de otro".

Suscríbete para seguir leyendo