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Balance de dos años

Collboni cede la presidencia del Consorci de Collserola al diputado Xesco Gomar

El también teniente de Alcaldía del Ayuntamiento de Mataró asume el cargo ante los retos ambientales y de financiación del ente

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El alcalde Collboni, en el centro, con el diputado Gomar y el alcalde Xavi Paz.

El alcalde Collboni, en el centro, con el diputado Gomar y el alcalde Xavi Paz.

El Periódico

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Barcelona
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Coincidiendo con el ecuador del actual mandato, el Consorci del Parc Natural de la Serra de Collserola ha experimentado este mediodía un cambio en su liderazgo. Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y presidente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ha cedido formalmente el testigo de la presidencia a Xesco Gomar, teniente de Alcaldía del Ayuntamiento de Mataró que ejerce también presidente delegado del Área de Espacios Naturales e Infraestructura Verde de la Diputación de Barcelona.

Collserola no es solo un pulmón verde, sino una pieza fundamental de la infraestructura verde metropolitana. Este espacio singular, que celebra 15 años de su declaración como parque natural y 25 años de su incorporación a la red de parques de la Diputació (Anella Verda), se enfrenta a retos de gran alcance, desde la respuesta a presiones ambientales hasta la necesidad de inversiones que aseguren su gestión adecuada. Además, más de tres millones de habitantes viven en su entorno metropolitano, y el parque registró más de cinco millones de visitas en 2024, lo que supone una intensa presión de uso social sobre sus valores naturales.

Durante el acto de relevo, Collboni ha realizado un balance de sus dos años al frente. Uno de los puntos más destacados es el avance en la mejora de la financiación, un aspecto clave desde que la Generalitat de Catalunya se incorporó al Consorci tras la declaración de parque natural en 2010. Históricamente, la aportación de la Generalitat ha sido inferior a la realizada por las otras dos administraciones (AMB y Diputació de Barcelona).

No obstante, en la primera mitad de este mandato, se han impulsado nuevas vías de financiación. La Generalitat de Catalunya se ha comprometido a realizar una aportación extraordinaria de un millón de euros. Este importe se hará efectivo durante el año 2026 y resultará fundamental para relanzar proyectos pendientes, incluyendo la gestión integral de la riera de Vallvidrera, actuaciones de gestión forestal adaptativa, el impulso del mosaico agroforestal, la definición del Plan de pastoreo de la sierra y la restauración de espacios degradados.

En términos de gobernanza y gestión sostenible, se ha trabajado para que Collserola se convierta en el catalizador y referente de un nuevo modelo territorial. En este sentido, se ha desarrollado una nueva estructura del Consorci que fue implementada a principios de 2025 para responder a los desafíos de gestión. Se prevé que esta nueva estructura se dote de un Plan Estratégico a partir de 2026, el cual marcará los objetivos a largo plazo.

Gestión climática y uso público: los desafíos abordados

Ante las nuevas condiciones climáticas, se ha reforzado la prevención y gestión de impactos. Esto incluye medidas específicas frente a fenómenos meteorológicos extremos y el riesgo de incendio forestal. Se han ejecutado trabajos forestales en los Puntos de Gestión Prioritaria (PEG) y se ha avanzado en la retirada de árboles muertos por la sequía en zonas muy frecuentadas. Además, se ha promovido una gestión compartida y coordinada, esencial dado que más del 60% de la superficie del parque es de titularidad privada.

En el ámbito agrario, se ha consolidado el programa Alimentem Collserola, que ya ha entrado en su tercer ciclo. Este, junto con el Contracte agrari, apoya a los productores locales y fomenta la gestión del mosaico agroforestal, permitiendo la creación de discontinuidades en el espacio forestal y mejorando la respuesta ante incendios.

Respecto al uso público, la conservación ha requerido esfuerzos para compatibilizar las actividades con la preservación. Para hacer compatibles el uso deportivo y recreativo con los valores naturales, se creó un grupo de trabajo en el Consejo Consultivo para alcanzar consensos. Se ha retomado también la presencia de informadores móviles a pie de territorio en puntos de alta frecuentación o en espacios altamente sensibles, como la riera de Vallvidrera.