Monetizar el arte con tecnología
De fábrica textil a galería digital: una 'startup' de Terrassa quiere ser el 'Spotify' del arte visual
La empresa WindowSight ha creado una plataforma de 'streaming' de arte visual que aspira al mismo acceso que el vídeo a demanda
En septiembre darán el salto al mercado americano: una empresa de mandos a distancia incorporará un botón exclusivo a su aplicación
Terrassa conecta innovación y empresa en el 'Open Innovation Day Audiovisual'

Pol Rosset, CEO de Windowsight, un proyecto con unas 15.000 obras de más de 250 artistas de renombre que permite a los creadores monetizar su trabajo / Zowy Voeten

Hace décadas, una nave en Terrassa (Vallès Occidental) albergaba una fábrica textil, como tantas otras en esta ciudad vallesana con larga tradición industrial. Hoy, ese mismo espacio acoge una 'startup' de la misma familia liderada por dos hermanos y su padre, que sueñan con convertir cualquier televisión del mundo en una ventana al arte. Literalmente. “¿Por qué tener una tele apagada en negro cuando puede convertirse en una obra de arte?”, se preguntaron Pol Rosset y su hermano hace cinco años. Nacía así WindowSight: “una ventana al mundo” desde la sala de estar.
Su propuesta es crear una plataforma de 'streaming' de arte visual con el mismo acceso, escalabilidad y naturalidad con que usamos Spotify o Netflix. De hecho, en septiembre WindowSight dio un gran paso al expandirse al mercado norteamericano de la mano de LG Electronics, integrando un botón exclusivo en sus mandos a distancia que dará acceso directo a su plataforma desde 100 millones de televisores. Una especie de "botón del arte". A día de hoy, el proyecto ya cuenta con 15.000 obras de arte de más de 250 artistas de renombre, permitiendo a los artistas monetizar sus obras.
La clave, dicen, está en cambiar la mirada: no ver la televisión como un electrodoméstico, sino como un soporte artístico. “Un arte cambiante, dinámico, curado”, explica Rosset, ingeniero mecánico de formación y emprendedor “por naturaleza”, como él mismo se define. “Queremos que las personas se acostumbren a tener arte en casa, como lo están a escuchar música. Y que eso sirva también para fomentar las visitas reales a museos”.
Rosset lo compara con el fútbol: “La gente lo ve en casa, pero le gusta tanto que luego paga por ir al estadio. Lo mismo con el arte: si te enamoras de una obra que tienes en casa, vas a querer verla en directo. Pero para enamorarte, debes de verla”. Para hacerlo posible, WindowSight ha tejido una red de colaboración con artistas visuales de todo el mundo: fotógrafos, ilustradores, pintores. Actualmente, cuentan con una bolsa de más de un centenar de creadores, entre los cuales 40 colaboran con National Geographic.
Aun así, más del 90% de sus artistas provienen del ámbito internacional. “Nos hace más caso un fotógrafo de Massachusetts que uno de Terrassa”, lamenta Rosset. “No es que no haya talento local, sino que a veces no se nos toma en serio. En cambio, fuera, cuando explicamos el proyecto, se emocionan”.

Pol Rosset, CEO de Windowsight, una plataforma de streaming creada en Terrassa que emite imágenes de obras de arte como alternativa a la pantalla apagada / Zowy Voeten
Democratizar el arte, como la música
WindowSight propone a través de una aplicación móvil (paralelo al lanzamiento de los mandos) un modelo de suscripción con tres versiones: gratuita, básica y premium (5,99€ y 11,99€ al mes), y actualmente cuenta con 100.000 usuarios registrados. Sin embargo, el gran salto llegará con el despliegue en Norteamérica. “Estamos trabajando intensamente en la infraestructura tecnológica para que soporte ese volumen. Todo el equipo está centrado en eso”, dice Rosset que cuenta con un equipo de diez personas.
Pero la idea se remonta hace 15 años, cuando su familia ya mostraba inquietudes similares: abrieron una tienda de montaña llamada 'Traces' en Terrassa —ya cerrada— donde instalaron una televisión que emitía en directo imágenes de la montaña de La Mola. “En un viaje a Estados Unidos vimos que eso podía evolucionar: no solo emitir en directo, sino mostrar distintas imágenes, como si fuera una galería”, recuerda.
De ahí surgió la semilla del proyecto: “Siempre pensaba que al ir a una exposición, esa obra ya no la volvería a ver. Con WindowSight, queríamos cambiar eso”, dice Rosset. Y añade una reflexión clave: “Si tú compras una obra, solo tú la puedes ver. En cambio, con un disco o un CD, lo puede escuchar todo el mundo. ¿Por qué no existe algo así en el arte visual?”.

Pol Rosset, CEO de Windowsight, una plataforma de streaming creada en Terrassa que emite imágenes de obras de arte como alternativa a la pantalla apagada enseña cómo funciona / Zowy Voeten
Una galería viva y sostenible
La aplicación permite visualizar arte en la televisión todo día y Rosset recuerda “el consumo energético es mínimo". Explica que si tienes encendido el cuadro en la televisión unas cuatro horas al día, al mes te sale por menos de cinco euros. "Mucho menos que tener luces encendidas”, subraya Rosset, quien defiende la propuesta como “sosteniblemente energética”.
También, dice, aporta beneficios psicológicos. “Hay estudios que demuestran que rodearse de arte reduce el estrés, mejora la salud mental e incluso disminuye un 30% el riesgo de muerte súbita”, asegura. En salas de espera, por ejemplo, el arte visual puede reducir la percepción del tiempo de espera en un 40%. “Estamos preparando un artículo científico sobre esto, porque tiene implicaciones muy importantes en salud y bienestar”. Su catálogo, mayoritariamente fotográfico, se debe a una cuestión práctica: “Los fotógrafos ya tienen sus obras digitalizadas. En cambio, los artistas plásticos a menudo no, y eso supone una barrera”.
Además, algunos artistas también se han convertido en inversores. “Hemos generado relaciones muy cercanas con varios de ellos. De hecho, este año fuimos invitados al encuentro anual de National Geographic, donde conocimos a más de 150 fotógrafos”, relata Rosset. Especial conexión sienten con aquellos dedicados al fotoperiodismo, naturaleza o fotografía documental. “No buscan vender una obra por 50.000 euros, quieren que su mensaje llegue”.
Y ahí está otro de los pilares de WindowSight: la retribución a los artistas. “No somos solo una galería digital. Nos parecemos más a Spotify porque hay creadores detrás, hay usuarios, y hay una lógica de retribución por visualizaciones. Pero no replicamos su modelo exacto: buscamos una compensación más justa”. De hecho, critican que en Spotify, si una canción se escucha menos de 30 segundos, no cuenta, y muchos artistas pequeños quedan fuera del reparto.

La aplicación Windowsight, una plataforma de streaming creada en Terrassa que emite imágenes de obras de arte como alternativa a la pantalla apagada / Zowy Voeten
“No queremos que el arte sea cosa de millonarios. Hay personas que pagan un millón de euros por una obra, y se genera mucho ruido mediático. Pero es solo una persona. Nosotros queremos acercar el arte a todas las demás”, reivindica Rosset. “La gente tiene una tele en casa, y nosotros podemos convertirla en una fuente diaria de belleza, de inspiración, de bienestar”. A largo plazo, su objetivo es claro: “Hacer del arte visual algo tan accesible y tan imprescindible como la música. Que esté en nuestras casas, nuestras oficinas, nuestros espacios cotidianos”, concuye el emprendedor.
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