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El regreso al estadio

Las quejas fuerzan a Barcelona a corregir el cierre de una calle a los vecinos en la reapertura del Camp Nou

El distrito de Les Corts garantiza que al menos parte de la calle Doctor Marañón quede libre de autocares y con acceso de entrada y salida para los residentes durante los partidos

Barcelona instalará ocho cámaras de tráfico en torno al Camp Nou para restringir el tráfico en siete calles

Vecinos del barrio de Sant Ramon muestran carteles críticos con el plan de movilidad de retorno al Camp Nou, en Barcelona.

Vecinos del barrio de Sant Ramon muestran carteles críticos con el plan de movilidad de retorno al Camp Nou, en Barcelona. / JORDI OTIX

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
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El malestar expresado por vecinos del barrio de La Maternitat i Sant Ramon, en el distrito de Les Corts, ha conseguido que el Ayuntamiento de Barcelona replantee una previsión que había encendido los ánimos ante el próximo retorno de los partidos al Camp Nou. El plan de movilidad presentado por el consistorio y el club hace un año contemplaba que los autocares de los aficionados se alinearan a lo largo de la avenida del Doctor Marañón para recoger a los seguidores al acabar el fútbol, lo que conllevaba restringir la entrada de vehículos a la avenida de Xile. Los residentes temían que el protocolo les obstaculizara el paso para llegar y salir de casa durante los encuentros, por lo que varias decenas han acudido con pancartas a protestar al consejo de barrio de este miércoles, en el que estaba presente el concejal de Les Corts, David Escudé.

En una sala repleta y en medio de cierta tensión, el gobierno municipal ha anunciado un cambio que contenta las reclamaciones de la Asociación de Vecinos de Sant Ramon, que rechazaba de plano una propuesta que advertía que podía dificultar el retorno a los domicilios de los residentes durante los partidos y la salida en caso de emergencia. “No tendremos de golpe 100.000 espectadores, sino que el retorno será progresivo, como también el regreso de las personas, lo que nos permitirá introducir ajustes”, ha remarcado Escudé. En esa línea, el director de licencias y espacio público de Les Corts, Ivan Balmanya, ha reconocido durante el consejo que “el operativo ha variado”.

Vecinos de Sant Ramon muestran carteles críticos con el plan de movilidad de retorno al Camp Nou, en Barcelona.

Vecinos de Sant Ramon muestran carteles críticos con el plan de movilidad de retorno al Camp Nou, en Barcelona. / JORDI OTIX

El problema derivaba del aparcamiento provisional de autobuses a la espera de que se construyan las plazas definitivas soterradas. Balmanya ha explicado que, en previsión de que el Camp Nou se reinaugurase con un aforo para 60.000 espectadores, se proyectó que los autocares de aficionados abandonarían el garaje temporal en el solar del desaparecido Miniestadi a partir de la segunda parte de los encuentros, para desplazarse a Doctor Marañón a la espera de la salida del público. En esa avenida, que conecta con la Diagonal, los buses ocuparían los carriles “tanto de subida como de bajada”, por lo que “se necesitaba los dos carriles de circulación”, ha apuntado el cargo del distrito. Ha añadido que el corte de la vía podía alargarse “una o dos horas”, entre la media parte y hasta que se evacuase a todos los aficionados.

“¿Cuál es el cambio respecto a ese operativo? -ha proseguido Balmanya- El aforo no es el mismo con que se hizo esa previsión, porque el retorno será con 27.000 espectadores y luego se subirá a 45.000. Con ese número, la Guardia Urbana considera que, con la subida de Doctor Marañón, es suficiente, con lo que la bajada de Marañón queda libre y se podrá acceder con normalidad desde la Diagonal por Marañón y Xile”.

Satisfacción con la propuesta

El presidente de la Asociación de Vecinos de Sant Ramon, Andrés Quílez, se ha declarado satisfecho con la propuesta, que concuerda con la reivindación de dejar un paso permanente para los residentes por la calle Doctor Marañón y que no se monopolizara como vía de acceso para aficionados. “Me alegro del cambio de postura del distrito, lo único que pedíamos era pasar por ahí”, ha expresado.

Eso sí, ha lamentado que no se llegara a una solución antes de que los vecinos se movilizaran, hasta el punto de forzar un cambio en el orden del día del consejo de barrio. Lemas como “Vinieron por el fútbol y nos quitaron el barrio”, “A los vecinos se nos veta, a los de fuera se les abre la puerta” o “Por 90 minutos de fútbol, horas de bloqueo en el barrio” se leían en los rótulos que han mostrado durante la reunión. Los manifestantes han evidenciado un enfado que apenas las explicaciones de Escudé han logrado apaciguar.

El presidente de la Asociación de Vecinos de Sant Ramon, Andrés Quílez, durante el consejo de barrio.

El presidente de la Asociación de Vecinos de Sant Ramon, Andrés Quílez, durante el consejo de barrio. / JORDI OTIX

“Intentamos mejorar lo que los vecinos vivían antes en los días de partido”, ha blandido el edil del PSC, que ha opinado que la movilidad en torno al estadio antes de la reforma era “un desastre”. En todo caso, ha negado que pueda haber vecinos que vayan a tardar dos horas para volver a casa con el retorno de los partidos. “¿Que habrá agravios? Los habrá como siempre, pero intentaremos que sean los menos posibles”, ha subrayado Escudé, que ha propuesto una reunión a los vecinos para calmar la preocupación. A su vez, ha indicado que no se ha cerrado a colocar cámaras para regular el tráfico en Sant Ramon, una opción que la asociación de vecinos juzga que sería ineficiente.

El ensayo del entrenamiento

El reciente entrenamiento del primer equipo del Barcelona en el Camp Nou, con el que se reabrió por primera vez el estadio desde que comenzó la reconstrucción, ya generó enojo entre ciertos vecinos. Se quejan de que se formaran colas de tráfico y alguno en particular afirma que le costó 35 minutos llegar a casa.

“Tenemos problemas de atascos en los días de partido que no se van a solucionar”, ha admitido Quílez. “Lo que no asumimos son prohibiciones -ha distinguido-. No debemos llevar un calendario con los partidos del Barça en el bolsillo para saber cuándo podemos llegar a casa. Debemos poder ir a casa cuando queramos y, cuando salimos del trabajo, llegar a tiempo para cenar, no esperar en una esquina hasta que acabe el partido”.

Algunos de los presentes se han preguntado qué pasará cuando el aforo del Camp Nou vaya incrementándose mientras las obras avancen y si tendrán que volver a manifestarse entonces. Quílez cree que, ante la inquietud mostrada por los vecinos, ya no se cortará Doctor Marañón a medida que aumente la capacidad para recibir más público. “Si este operativo puede funcionar liberando la bajada de Doctor Marañón, lo mantendremos”, ha manifestado Balmanya.

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