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Contradicción

El Plan de Rodalies promete reducir el tiempo entre Barcelona y Manresa, pero añade más paradas en el Vallès

Rodalies de Barcelona es la red más impuntual de España: los trenes con retraso circulan de media 20 minutos tarde

Finaliza la primera fase de las obras en la estación de Montcada-Bifurcació para mejorar su capacidad

Un tren llegando a la estación de Renfe de Sant Vicenç de Castellet (Bages)

Un tren llegando a la estación de Renfe de Sant Vicenç de Castellet (Bages) / OSCAR BAYONA

David Bricollé

Manresa
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Uno de los compromisos que, según el Plan de Rodalies 2020-2030, debe hacerse efectivo a lo largo de este quinquenio es el que se presenta como un “aumento de la velocidad comercial de la línea Barcelona-Manresa”. Es decir, una reducción del tiempo de conexión entre la capital del Bages y el área metropolitana, que es la reivindicación más histórica de la comarca en materia ferroviaria. Una demanda que se concreta en la necesidad de situar este trayecto por debajo de la hora, meta que actualmente queda muy lejos. Aunque el plan lo plantea con la misma falta de especificación más allá del enunciado.

En esta línea entre el Bages y la capital catalana se dispone, en días laborables, de unas 70 expediciones repartidas a partes iguales en ambos sentidos. Si tomamos como estación de referencia en Barcelona la de Plaça de Catalunya, estos trayectos duran alrededor de 1 hora y 20 minutos, con variaciones que dependen de si hacen parada o no en las estaciones situadas entre Sant Vicenç y Terrassa.

Si se construyeran las dos nuevas estaciones, entre Manresa y Plaça Catalunya habría 22 paradas.

En enero de 2014 se implantaron unos semidirectos (en las franjas punta de la mañana, de ida, y de la tarde, de vuelta) que hasta Barcelona solo paraban en Terrassa y Sabadell, situando el trayecto en un tiempo de entre 63 y 64 minutos, pero hace unos años se suprimieron.

De hecho, la construcción de las dos infraestructuras clave que se prevén en el plan para esta línea R4 en el tramo del Vallès (el túnel de Montcada y el “salto de carnero” de Cerdanyola) debería contribuir de manera muy directa a ganar fluidez en el recorrido, incluso acortarlo y, por tanto, hacer posible una reducción de los tiempos de viaje actuales.

Ahora bien, esta previsión, en el caso del Bages, choca con otra que también se recoge en el mismo Plan de Rodalies 2020-2030 y que, igualmente, si se cumplieran esos compromisos, debería hacerse realidad a lo largo de los próximos cinco años.

Y es que la línea de Renfe de Manresa a Barcelona incorporará dos paradas más en el Vallès, lo que incrementará el tiempo de una conexión ya de por sí bastante lenta entre el Bages y el área metropolitana, que, como se decía, supera con creces la hora de trayecto.

En concreto, el documento de planificación prevé la construcción de una nueva estación en Terrassa y otra en Sabadell. La primera, desde el Bages hacia Barcelona, sería la de Terrassa Oest, situada a 1,3 kilómetros al norte de la estación de Terrassa (la más céntrica) y daría servicio al barrio de Can Boada. Cuando se haga realidad, esta será la primera estación que el usuario del tren desde el Bages hacia Barcelona encontrará al entrar en Terrassa. La ciudad vallesana tenía solo una estación hasta marzo de 2008, cuando se inauguró la segunda (Terrassa Est), situada a la salida del núcleo urbano en dirección al área metropolitana.

Además, el Plan de Cercanías de Cataluña 2020-2030 también detalla, a continuación, la previsión de la estación Sabadell Oest Can Llong, que estaría situada a 1,5 kilómetros de la de Sabadell Nord, a la altura del cruce con la C-58c.

Actualmente, entre Manresa y la primera de las estaciones de entrada a Barcelona (Torre del Baró) hay un total de 16 puntos de parada. Hasta la primera de las consideradas centrales, La Sagrera, hay un total de 18. Y hasta Plaça de Catalunya, que es la principal estación, hay 20 paradas, a las cuales podrían añadirse, a corto o medio plazo, las dos antes mencionadas de Terrassa y Sabadell.

Cabe tener presente que cada operación de carga y descarga de pasajeros, con la correspondiente maniobra de frenado y arranque, supone una parada con una media de tiempo de entre 2 y 3 minutos.