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Así es el nuevo columbario urbano de Vilanova i la Geltrú: un espacio de homenaje sin salir del municipio

Áltima ha puesto en marcha esta iniciativa con el objetivo de ofrecer a las familias un lugar donde rendir homenaje a sus seres queridos.

El columbario urbano de Áltima en Vilanova i la Geltrú

El columbario urbano de Áltima en Vilanova i la Geltrú / Cedida

Xavier Oliva

Xavier Oliva

Vilanova i la Geltrú
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La incineración se ha convertido en las últimas décadas en una de las opciones más elegidas en los servicios funerarios. Según datos de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, en 2023 el porcentaje de cremaciones en España alcanzó el 47,78%. Este cambio de tendencia se refleja, sobre todo, en el aumento de espacios crematorios y también en la creación de lugares donde depositar las urnas.

La mayoría de cementerios cuentan ya con columbarios para guardar las cenizas de los difuntos y, en algunos casos, empiezan a existir alternativas fuera de estos recintos. Es el caso del Memorial de la Lluna, el columbario urbano que Áltima ha inaugurado recientemente en el Tanatorio de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

“Está inspirado en la cultura asiática, habituada a que sus difuntos descansen en columbarios urbanos, cercanos a las ciudades y donde los familiares puedan visitarlos en un espacio privado”, explica Juan Ventura, consejero delegado de Áltima.

Un columbario urbano en Vilanova i la Geltrú

El nuevo espacio que la funeraria ha abierto en el tanatorio de la ciudad barcelonesa cuenta con 98 columbarios con lápida de cristal, 194 de piedra –96 de ellos en el exterior del recinto– y 16 equipados con pantallas interactivas que permiten proyectar imágenes.

El Memorial de la Lluna también dispone de una sala de homenaje reservable para despedidas, ceremonias o actos personalizados. Además, se ofrece la posibilidad de mantener la urna en depósito permanente y utilizar la sala de homenaje hasta cuatro veces al año.

Columbario de cristal con objetos personales en el interior

Columbario de cristal con objetos personales en el interior / Cedida

El nombre del espacio está ligado a una leyenda local de Vilanova i la Geltrú. “Es una historia que habla de la perseverancia de un pescador que, fascinado por la belleza de la luna reflejada en el mar, intentaba cada noche atraparla con su cesto al salir a faenar”, relata Ventura.

Sobre la decisión de instalarlo en el tanatorio y no en otro lugar, el consejero delegado de Áltima señala que responde a las necesidades de las familias: “Cada vez demandan nuevos espacios y mayor proximidad a los núcleos urbanos, lo que facilita un lugar de reposo especial, único y accesible ante el creciente número de incineraciones. Además, hay familias que no se sienten cómodas entrando en los cementerios, y espacios como el Memorial de la Lluna les permiten visitar a sus seres queridos en un entorno más cercano y acogedor”.

Sala de ceremonias en el tanatorio de Vilanova i la Geltrú

Sala de ceremonias en el tanatorio de Vilanova i la Geltrú / Cedida

Romper las barreras del espacio funerario

Con más de 300 años de experiencia, Áltima ha sido testigo de la evolución del sector funerario e incluso pionera en muchas de sus innovaciones. “Transformar los modelos tradicionales de sepultura en nuevos conceptos de homenaje, como los columbarios de cristal o digitales, nos ayuda a romper la barrera del espacio funerario”, afirma Ventura.

El columbario urbano de Vilanova i la Geltrú, añade, es fruto de la escucha activa a las familias y de la exploración de innovaciones en el sector: “El Memorial de la Lluna surge de esta unión, adaptada al entorno y a las costumbres locales. Es la mirada estratégica de Áltima hacia un servicio funerario que busca siempre la excelencia”.

Por ahora, esta iniciativa solo está presente en Vilanova i la Geltrú, pero no se descarta su expansión a otros municipios. “Como todo proyecto innovador, el Memorial de la Lluna se encuentra en fase piloto, lo que permitirá comprobar su aceptación social. A día de hoy, la acogida ha sido muy positiva, y es un modelo que se podría replicar en otros lugares. Aun así, como todo lo que hacemos en Áltima, requiere tiempo y dedicación para hacerlo único en cada emplazamiento”, concluye Ventura.