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Estudio presentado en la Escola Industrial

Catalunya se propone ampliar sus polígonos industriales para atraer más inversión extranjera

El Govern sienta las bases para renovar las infraestructuras que puedan dar respuestas a las necesidades del tejido empresarial

El Govern analiza los polígonos industriales de Catalunya con vistas a una ley sectorial

Déficits crónicos y falta de liderazgo: los 5 mayores retos de los polígonos industriales en Catalunya

El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, Miquel Sàmper, compareciendo en el acti

El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, Miquel Sàmper, compareciendo en el acti / Generalitat de Catalunya

Barcelona
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El desarrollo de los polígonos industriales en Catalunya es uno de los puntales de la hoja de ruta económica del Govern de la Generalitat. El ejecutivo catalán ha actualizado este 2 de junio el estado de la cuestión de las infraestructuras con el objetivo de relanzarlas, tanto en beneficio de las 45.635 empresas catalanas localizadas en ellos como de la inversión extranjera que puedan atraer. El objetivo lo ha definido el conseller de Empresa i Treball, Miguel Sàmper: "Disponer de espacios de más de 100 hectáreas, electrificados, bien conectados y, si puede ser, con procedimientos rápidos para desarrollar suelo industrial considerado estratégico".

Sàmper ha presentado en la Escuela Industrial de Barcelona el estudio 'Polígons d'activitat empresarial a Catalunya: reptes i escenaris reguladors' que encargó la conselleria para actualizar el estado de las infraestructuras industriales. Aprovechando las cifras que refleja este informe, ya estudiadas previamente por el Pacte Industrial de la Regió Metropolitana de Barcelona —asociación que integra a 50 ayuntamientos, Foment del Treball, Pimec, sindicatos y administraciones como la Generalitat, la DIBA o el Área Metropolitana de Barcelona (AMB)—, el conseller ha defendido que Catalunya tiene "mucho suelo industrial" disponible —unas 11.000 hectáreas—, pero que "las últimas estrategias sobre polígonos industriales se plantearon con naves pequeñas" o, como ha querido ejemplificar, con "minifundios industriales". Ahora, asegura Sàmper, "hay que hacer una readaptación" de estos 'minifundios' para que "la inversión extranjera tenga donde ubicarse".

"Hay una gran intención por parte de muchos países, especialmente asiáticos, de venir a Catalunya", ha incidido el Sàmper, que ha defendido que esta tendencia es consecuencia de los buenos datos del crecimiento económico catalán. "Catalunya ha crecido el 2024 un 3,6%, la región de la Zona Euro que más ha crecido de calle", ha asegurado. El conseller ha puesto como ejemplo de estas grandes operaciones con empresas extranjeras la inversión de 400 millones de euros que la empresa sur-coreana Lotte tiene prevista hacer para construir una fábrica de componentes de baterías eléctricas en Mont-Roig del Camp.

"Las baterías no son una chorrada que hayan venido para tener una fábrica o dos. Debemos tener preparado suelo industrial" para recibir más, ha insistido el conseller, que ha añadido que las necesidades de estas empresas "son muy grandes".

Durante su discurso de cierre del acto, Xavier Roca, director general de Indústria de la Generalitat de Catalunya, se ha encargado de matizar las palabras del conseller. Roca ha asegurado que la Generalitat promociona que llegue a Catalunya más "gran industria", pero que "es evidente que tiene que haber un equilibrio" entre los grandes y pequeñas parcelas industriales.

Diferencia entre territorios

Según el estudio presentado, más de la mitad de los polígonos industriales catalanes tienen una superficie bruta de menos de 10 hectáreas, y solo un 8,5% supera las 50 hectáreas. La situación empeora en territorios alejados de la zona metropolitana de Barcelona, como el Alt Pirineu y el Aran, donde ningún polígono supera las 20 hectáreas y más del 80% no llegan ni a las 10. En la región metropolitana, sin embargo, tan solo el 55% de los polígonos tienen una superficie menor a 20 hectáreas.

Además de ampliar los polígonos para atraer la inversión extranjera, Sàmper también ha llamado a "mantener" las instalaciones ya existentes y ha llamado a actualizar sus infraestructuras, a fomentar su conectividad digital y su movilidad, y a invertir constantemente para mantenerlos en buenas condiciones. "Tenemos que seguir trabajando para encontrar el mejor camino para fortalecer nuestros polígonos, que son la base de nuestra actividad industrial", ha resumido el conseller. "Una industria sin unos buenos polígonos no puede salir adelante", ha sentenciado.

También ha comparecido en el acto Ana María Martínez, alcaldesa de Rubí y presidenta del Pacte Industrial, entidad que ha colaborado en la redacción del informe presentado y que ha organizado el acto. Martínez ha asegurado querer "impulsar una reindustrialización sostenible" y ha asegurado que "para superar las limitaciones estructurales" de los polígonos "es fundamental garantizar recursos, mantenimiento y una gobernanza eficiente". La edil también ha reafirmado su "compromiso de transformar los polígonos en espacios competitivos, sostenibles y al servicio de las personas y las empresas".

Los retos del sector

El gerente del Pacte Industrial, Carles Rivera, aseguró hace unas semanas a EL PERIÓDICO que la gestión de los polígonos de la región es "poco eficiente y, en muchos casos, inexistente". Primero, porque sólo un 20% de la región cuenta con una entidad propia de gestión, las cuales se ocupan de interlocutar con los ayuntamientos. Segundo, porque "un 40% de la superficie industrial de la provincia de Barcelona está sin actividad, cosa que supone un coste de oportunidad importantísimo para las economías locales". Y, en tercer lugar, porque la falta de integración en las ciudades e infracondiciones —mala conexión de transporte público o problemas de iluminación y conectividad— desincentiva la llegada de nuevas compañías. "Un 10% de la superficie de los polígonos de la provincia de Barcelona está siendo ocupada por actividades no industriales de menos valor añadido", rubricó Rivera.

La industria es la base en numerosas economías locales de Catalunya. En hasta 115 municipios catalanes, la industria supone más de un 20% de la riqueza local. Y en una veintena de ellos, el sector industrial representa hasta el 50% del Valor Añadido Bruto (VAB) local, con los casos extremos de La Canonja (84,2%), Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant (78,1%) y Santa Margarida i els Monjos (77,1%), que se nutren de las industrias petroquímica, nuclear o de automoción. Les siguen Guissona y Martorell, donde se ubican el grupo alimentario homónimo y la fábrica SEAT, respectivamente. Y también en la provincia barcelonesa es destacable el protagonismo industrial del Vallès, donde sobresalen municipios como Castellbisbal, Parets, Vacarisses, Montornès, Les Franqueses, Sant Celoni o Rubí, como puede observarse en el siguiente mapa.