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Tradición festiva

Decenas de barceloneses desafían al frío y reciben el Año Nuevo 2025 bañándose en la playa

Barcelona recibe el 2025 con 500 drones y 800 kilos de pirotecnia: "Ha sido precioso"

26 horas para celebrar el Año Nuevo en todo el mundo

Primer baño del año en la playa de la Barceloneta

Zowy Voeten

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Bañarse en la playa por la mañana para recibir el Año Nuevo ya es una tradición consolidada entre algunos vecinos de Barcelona y la postal más festiva de cada 1 de enero desde hace décadas. Pero eso no quita que los valientes que se atreven con ella no desafíen al frío de forma muy meritoria. Este 2025 ha empezado en la capital catalana con unas temperaturas que rondaban los cinco grados y que con la brisa marina se acercaban incluso a los cero. Ello no ha disuadido a decenas de osados nadadores que se han enfundado el bañador para darse el primer chapuzón del año.

Desde primeras horas de la mañana se han ido acercando a la Barceloneta, a la Mar Bella y a otras playas de la capital vecinos de todo tipo y condición. Algunos con más ímpetu que otros y muchos ataviados con gorros navideños, diademas con el número '2025' y demás restos del cotillón de Nochevieja, se han ido metiendo en el agua durante unos segundos. Incluso durante varios minutos, los más impermeables al frío. El tiritar de muchos a la salida corriendo para taparse con la toalla convivía con las sonrisas mayoritarias por la satisfacción del deber cumplido o del primer propósito de Año Nuevo resuelto.

Estas imágenes se han podido ver de forma más coreografiada en el acto que ha celebrado el Club Atlètic-Barceloneta a mediodía en la playa de Sant Sebastià, frente a las instalaciones del club. Desde hace años organiza un encuentro los mediodías de cada 1 de enero, con una afluencia muy fiel y grandes dosis de buen humor. Además de los intrépidos bañistas y los familiares o amigos que les dan ánimo, el acto cuenta con personal de emergencias para evitar sustos, un fotogénico arco de salida y caldo caliente para recuperarse del frío. La inscripción costaba cuatro euros y cada año se destinan los fondos logrados a alguna iniciativa solidaria, en esta edición han sido para entidades que velan por las personas sin hogar (Projecte Sostre y Salut Sense Sostre).

Aunque congrega a muchos curiosos y fotógrafos que difunden la actividad en las redes sociales y los medios de comunicación, muchos de los protagonistas prefieren inmortalizar el momento ellos solos con selfies en el agua, armados con fundas acuáticas para teléfonos móviles. Entre las anécdotas de este año, un grupo disfrazado de bombones dorados Ferrero Rocher.

Entre los ciudadanos que se han acercado a la arena tampoco han faltado las parejas que han querido recibir el 2025 acurrucadas mirando al horizonte y otro personaje habitual de estos territorios después de las verbenas: los 'buscadores de tesoros', ataviados con detectores de metales por si la noche anterior a algún despistado se le había extraviado algún objeto valioso o alguna moneda.