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Propuesto desde 2005

Barcelona planea un centro de memoria sobre las víctimas del terrorismo en el Castillo de Montjuïc

El ayuntamiento revela la ubicación que planifica y pide los primeros informes para definir el espacio memorial, que se prevé añadir a la red del Muhba

Barcelona perfila un centro de memoria con "mirada amplia" sobre las víctimas del terrorismo

El Castillo de Montjuïc, en Barcelona.

El Castillo de Montjuïc, en Barcelona. / RICARD CUGAT

Jordi Ribalaygue

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Barcelona
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Hace casi 20 años que se propuso por primera vez crear un centro de memoria en Barcelona que rinda homenaje a las víctimas del terrorismo y evite que los crímenes que han golpeado a la ciudad caigan en el olvido. El Ayuntamiento de Barcelona se ha comprometido en varias ocasiones a convertir la idea en realidad, tanto en público como en reuniones con la extinta Unidad de Atención y Valoración de Afectados por Terrorismo (UAVAT) y su portavoz, Robert Manrique, quien pide un espacio de recuerdo y documentación desde 2005. Ahora, en un paso más en el largo camino para materializar la reivindicación, el consistorio ha anunciado que planea instalar el memorial en el Castillo de Montjuïc.

La concejala de Memoria Democrática, Raquel Gil, lo reveló en el pleno municipal de este viernes. A instancias de una consulta de Junts, la edila explicó que el gobierno del alcalde Jaume Collboni tiene ya decidido que “el espacio físico donde esté el memorial y se puedan hacer exposiciones sea el Castillo de Montjuïc”

Gil destacó que la fortaleza “se está reformando para que haya nuevas salas y espacios”. “Deben permitirnos ubicar este memorial”, postuló.

La socialista también informó de que el ejecutivo local tiene claro que el recinto consagrado a las víctimas del terrorismo debe quedar “bajo el paraguas” del Museu d'Història de Barcelona (Muhba). La institución, dependiente del ayuntamiento, comprende una veintena de espacios repartidos por la urbe con los que articula el relato del pasado de la capital. Gil defiende que integrar el centro sobre terrorismo en la red del Muhba “puede dar coherencia a unos hechos importantes de la historia de la ciudad”.

Encuentros desde septiembre

Robert Manrique, víctima del atentado de Hipercor en 1987, lleva décadas dedicado a velar por los derechos de los afectados por el terrorismo. Ha sido persistente abogando por un archivo abierto a investigadores, estudiantes y ciudadanos para que Barcelona dé testimonio del horror que ha sufrido en sus carnes. “Si lo hacen, nos parece magnífico”, responde. Cuenta que, desde septiembre, ha mantenido encuentros con cargos de la Generalitat, la Delegación del Gobierno y el ayuntamiento, a los que ha expuesto cuatro reclamaciones, incluido el memorial

Las demandas que desgrana son las mismas que víctimas del 17-A hicieron constar en un documento que entregaron a las autoridades presentes en el acto de homenaje en La Rambla a los fallecidos y heridos en el séptimo aniversario de los ataques yihadistas del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils: una ley autonómica sobre víctimas del terrorismo, un protocolo de atención postatentado, la reapertura de la oficina de atención a las víctimas -que operó en Catalunya entre 2010 y 2012- y “la creación de un centro de memoria histórica”, enumera Manrique.

Robert Manrique, en el despacho en que atiende a víctimas del terrorismo, en Barcelona.

Robert Manrique, en el despacho en que atiende a víctimas del terrorismo, en Barcelona. / JORDI OTIX

“Las reuniones han ido bien”, valora. A su vez, comenta que departió sobre el memorial con Gil y miembros de su equipo: “Lo aceptaron a la primera, se entiende que Catalunya debe disponer de un lugar de este tipo”. En el resto de España, existe uno en Vitoria -centrado en las víctimas de ETA- y está planificado otro en Madrid.

"Ya tocaba"

Manrique afirma que no ha sido consultado sobre la ubicación del futuro centro en Barcelona, al menos por ahora. En todo caso, aprueba que pueda alojarse en Montjuïc. “Que lo hagan donde crean adecuado”, resuelve el representante de las víctimas.

A diferencia del memorial que se prefigura en Barcelona, los respectivos gobiernos autonómicos han promovido los centros del País Vasco y la Comunidad de Madrid, distingue Manrique. “Mientras se haga, nos parece perfecto que lo haga quien sea. Parece que, al final, el ayuntamiento se ha puesto las pilas. Ya tocaba”, concluye.

En el pleno, Gil no se refirió a cuándo el centro de memoria podría abrir. Sí aseguró que se han encargado los primeros estudios para trazar el proyecto y se ha encomendado la “conceptualización” del mismo al Muhba, aunque añadió que también se involucrará a académicos y asociaciones de víctimas del terrorismo. La concejala apuntó a que los “cambios recientes” en el museo han provocado que la definición del espacio “no haya ido tan rápido” como se dedujo. El nuevo director de la institución, Carles García Hermosilla, tomó posesión del cargo el 1 de diciembre, tras un proceso de selección no exento de controversia. La principal asociación de museólogos de Catalunya avisó que impugnaría el concurso.

Gil destacó la “aportación” que Barcelona puede brindar para proteger la “memoria de las víctimas”, hacer frente al “fenómeno del terrorismo” y ofrecer una “mirada que complemente a otros memoriales". El presidente del grupo municipal de Junts, Jordi Martí, sostuvo que el memorial es “necesario” y “de justicia”. “Es importante no solo para los afectados y las entidades que los representan, sino también para la ciudad y el conjunto del país”, blandió.