Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cambio climático

Las obras del paseo marítimo de la Mar Bella prevén que la costa de Barcelona retroceda hasta 20 metros

Un informe incluido en el proyecto, modificado para adaptarse a los temporales, vaticina que el mar devorará parte de las playas del distrito de Sant Martí en las próximas décadas si no se interviene

Barcelona y Badalona se quedan sin arena extra para rehacer todas las playas

La playa de la Nova Mar Bella, en Barcelona.

La playa de la Nova Mar Bella, en Barcelona. / JORDI OTIX

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La reforma para que el hueco entre la ronda Litoral y las playas del distrito de Sant Martí se convierta en un paseo marítimo digno de tal nombre empezará en la primavera de 2025, un año más tarde de lo que el Ayuntamiento de Barcelona previó al aprobar el proyecto. La transformación entre la playa de la Mar Bella y el Fòrum debe culminar en 2029, dos años después de lo que el gobierno municipal planificaba. El presupuesto de licitación asciende a 13,46 millones de euros para la primera fase de la remodelación, reformulada para adaptarse a “un retroceso de la línea de costa entre 10 y 20 metros”, según vaticina un informe incorporado al expediente de la obra. 

La amenaza de temporales cada vez más agresivos ha forzado que el calendario de trabajos se prolongue y se modifique el plan para construir el paseo marítimo de la Mar Bella. El muro de contención se desplazará para que recule 20 metros a la altura del campo de fútbol Poblenou-Agapito Fernández, que se trasladará a la plataforma del Fòrum para ganar un cinturón de seguridad en un sector de la playa de la Nova Mar Bella que evite que el oleaje rompa con violencia y minimizar posibles daños. Tras esos cambios, anunciados en octubre por el ayuntamiento, subyace el pronóstico de que el mar devore parte de la arena y merme la línea de costa en las próximas décadas si no se actúa para prevenirlo. 

Así lo estima un estudio de dinámica litoral incorporado al proyecto de obras, que calcula en qué proporción las playas colindantes al futuro paseo pueden menguar por efecto del cambio climático. El dictamen, firmado por la agencia Barcelona Regional, avisa que “la playa sufrirá una disminución en el ancho disponible debido al retroceso generado por la subida del nivel del mar”.

“Dicho retroceso se espera que alcance unos 10 metros en la playa de Llevant para el año 2053 y casi 20 metros para 2083”, precisa el análisis. A su vez, indica que “en la Nova Mar Bella, el retroceso en 2053 se espera que sea algo menos de ocho metros, llegando a 12 metros en 2083”, unas dimensiones “similares” a las que predice para la Mar Bella. El documento augura que “la situación para 2083 es desfavorable en prácticamente toda la zona” en cuanto a la cota de inundación.  

Riesgo para infraestructuras

La proyección se basa en un potencial aumento del nivel del mar entre 23 y 60 centímetros para 2053 y entre 26 y 72 centímetros en 2083 respecto a la altura del año 2000. “Cada vez se dispondrá de menos ancho de playa útil, lo que representa un claro riesgo para las infraestructuras de las playas”, concluye.

El paseo marítimo de la Mar Bella, pendiente de reforma, en Barcelona.

El paseo marítimo de la Mar Bella, pendiente de reforma, en Barcelona. / JORDI OTIX

Antes de corregirse los bocetos, el estudio advirtió que “la erosión del perfil de la playa muestra cómo gran parte del proyecto diseñado, en especial en el lado norte, estaría ocupando terrenos que pertenecen a la dinámica activa de la playa”. En ese sentido, previno que cabía esperar que “la cota de inundación represente una amenaza para las infraestructuras del parque de la Mar Bella”, dado que “se espera una subida de la cota de inundación cercana al 20%". Agregó que es previsible que “la inundación de la playa se produzca con mayor frecuencia, especialmente en la playa de Llevant”.

"Irán a peor"

La arquitecta jefe del Ayuntamiento de Barcelona, Maria Buhigas, defendió en una reunión con vecinos el pasado noviembre que alargar las obras es necesario para resguardar la playa, porque “los temporales irán a peor”. “Nos pone en mejores condiciones ante los temporales que seguiremos teniendo, aunque no significa que no vayan a pasar cosas. No hacerlo así es ir conscientemente a una obra que el mar puede tirar en cualquier momento”, aseguró. 

Hace poco más de un año, la borrasca Ciarán derribó parte del muro de la playa de la Nova Mar Bella y causó destrozos. "Las soluciones exclusivamente a base de hormigón están desapareciendo porque, cuando el agua llega con fuerza, se lo lleva", recalcó Buhigas. La arquitecta destacó la importancia de ganar un trecho de "playa seca" al echar atrás la rompiente: "Lo que nos protegerá no es acercar el muro al mar y poner más hormigón, sino dejar el espacio que la ola necesita para que baje la velocidad y la fuerza".

El estudio observa que, a tenor de las predicciones, "se hace evidente" que las playas "precisarán de un mantenimiento". En esa línea, Buhigas sostuvo que, además de los cambios que el ayuntamiento ha introducido en las próximas obras, son necesarias más medidas que abriguen el litoral de la ciudad, como diques sumergidos que aplaquen el vigor del oleaje y que dependen de inversiones de administraciones superiores. "Aunque con la modificación del proyecto ganamos seguridad y adaptamos el perfil del paseo a las condiciones climáticas, seguiremos trabajando en las mesas de trabajo con el Ministerio de Transición Ecológica y la Generalitat para pedir que hagan las intervenciones de las que son competentes para contribuir a reforzar la seguridad y la consolidación de las playas", esgrimió.

Suscríbete para seguir leyendo