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Condiciones "más restrictivas"

Reabren nueve terrazas infractoras en Ciutat Vella menos de un año después de que Barcelona las dejara sin licencia

Balance de una medida que fue polémica a finales de 2023: 17 de los 24 locales sancionados se quedaron sin mesas ni sillas en la calle y una decena las han recuperado

Prudencia política e indignación patronal en Barcelona ante la ofensiva de Europa contra el tabaco en terrazas

Una terraza en la plaza Comercial, delante del mercado del Born, en Barcelona.

Una terraza en la plaza Comercial, delante del mercado del Born, en Barcelona. / MANU MITRU

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Barcelona
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A finales de noviembre de 2023, el Ayuntamiento de Barcelona informó de que las licencias de 24 terrazas de bares y restaurantes de Ciutat Vella no se renovarían por la vía rutinaria, que prorroga la concesión cada año sin papeleos para el dueño del negocio. El gobierno municipal señaló que habían incurrido en “incumplimientos reiterados”, por lo que se les desprendía de las autorizaciones. Cada una de ellas había acumulado al menos siete sanciones por faltas calificadas de graves o muy graves en un margen de dos años. A modo de reprimenda, se les negaba el permiso para colocar mesas y sillas en la calle a partir del 1 de enero de 2024. El caso despertó polémica, y venía precedido por 33 expedientes cerrados sin multa a terrazas infractoras que enfrentó a comunes y socialistas.

Diez meses después, más de la mitad de las terrazas que se anunció que se retiraban han regresado a la vía pública. Siete de ellas no llegaron a desaparecer, al prosperar las alegaciones que interpusieron, por lo que, en realidad, las que se desmantelaron a partir de Año Nuevo fueron 17. De esas, nueve ya vuelven a estar operativas tras solicitar una nueva licencia. La mayoría de esa decena se quedó entre enero y mayo sin una extensión para que los clientes consumieran al aire libre. La recuperaron después de que el consistorio resolviera el trámite a favor. 

El ayuntamiento justifica que “la no renovación aplicada en Ciutat Vella en 2024 implica que no se renuevan automáticamente, pero no implica que los locales no la puedan volver a pedir”. “Si la piden y cumplen los requisitos, pueden tener derecho a una licencia nueva, diferente de la anterior”, matiza el consistorio. Agrega que las autorizaciones que ha dispensado este año a los establecimientos a los que amonestó “tienen condiciones más restrictivas” en cuanto a superficies, lavabos y medidas de accesibilidad, entre otras.  

División de opiniones

La Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) denunció a los negocios por vulnerar los permisos y la ordenanza de terrazas. La entidad se declara estupefacta por que “la retirada solo haya durado cinco meses, los de menos actividad” al ser más fríos, critica la vicepresidenta de la FAVB, Ana Menéndez. “Es absolutamente contradictorio y revela que el régimen sancionador no es ahora eficaz. Si se ha aplicado una sanción, no se puede tener regulado que el infractor pueda pedir la licencia el mismo año y la sanción quede en nada”, opina. 

Por su parte, fuentes del Gremio de Restauración de Barcelona coinciden con el consistorio al apuntar que, “con la ordenanza en la mano, la retirada de la terraza no impide que el restaurador pida una nueva licencia”. “Es plenamente legal que los afectados lo hayan hecho y que el distrito haya concedido los permisos”, sostiene. A su vez, la organización empresarial discrepa con el endurecimiento de los requisitos para los bares y restaurantes que fueron castigados: “Lo más lógico hubiera sido que las condiciones (sobre todo, en el número de mesas autorizadas) fuesen las mismas”.  

13 solicitudes

El ayuntamiento precisa que recibió 13 solicitudes para que establecimientos de hostelería que fueron reprendidos recobrasen la concesión. “Las peticiones para nuevas licencias de la mayoría de las terrazas afectadas por la no renovación entraron en el registro del distrito en febrero y se han podido otorgar en junio”, comenta el ejecutivo municipal. Aparte de las nueve aprobadas, Ciutat Vella suma otras dos solicitudes pendientes para devolver la autorización y ha denegado otro par

Una terraza en el passeig del Born, en Barcelona.

Una terraza en el passeig del Born, en Barcelona. / MANU MITRU

Por su parte, el Gremio de Restauración comenta que sus abogados defendieron a los siete locales apercibidos cuyas terrazas no llegaron a eliminarse a principios de 2024. “Nuestros letrados fueron capaces de poner de manifiesto los errores procedimentales que se habían cometido y que impedían revocar las licencias”, reseña. “En los otros casos, las terrazas fueron efectivamente retiradas”, apostilla.   

La FAVB juzga que se ha tolerado que las terrazas de negocios penalizados se vuelvan a montar demasiado pronto. “La no renovación tendría que durar todo un año”, plantea Menéndez. Cree que, con la reapertura, ha prevalecido el interés económico sobre el descanso de los vecinos. La dirigente vecinal avisa que han vuelto a detectar incumplimientos en algunas de las terrazas que se han reinstalado en Ciutat Vella.

Reducción de aforo

El distrito responde que “se continúa con la inspección habitual sobre esas terrazas”, sin distinción respecto al resto de las existentes en el Raval, el Gòtic, la Barceloneta y Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. En cuanto a los requerimientos, afirma que en las nuevas terrazas “se ha controlado que las mesas y las sillas expuestas correspondan a las permitidas por la licencia, que se contase con los lavabos correspondientes en función del aforo o se tomasen medidas de reducción de aforo si no se cumplían”. Asimismo, recalca que se ha exigido que “se cumplan las distancias de accesibilidad y las medidas de seguridad”.

La FAVB está recogiendo adhesiones para instar al consistorio que redacte una nueva ordenanza de terrazas. Tiene que entregarlas al ayuntamiento el 15 de octubre y Menéndez asegura que superarán “de sobras” las 15.000 firmas, el mínimo exigido por el reglamento municipal de participación para proponer la aprobación de una disposición de carácter general. “Nos sorprende la gente que se nos acerca que ha tenido problemas con terrazas porque no les dejaban dormir, que han tenido que cambiar de barrio o, incluso, marcharse de la ciudad”, advierte la responsable de la federación. 

ERC pidió reformar la norma en el último pleno, a lo que el alcalde Jaume Collboni respondió que no reabrirá un frente “muy divisivo en la ciudad”. Sí se ofreció a crear una comisión para estudiar el grado de cumplimiento de la norma actual. La alternativa no satisface a la organización vecinal. “Que no nos tomen el pelo. La comisión técnica de terrazas no se convoca hace años. Debe reunirse para tratar conflictos que son numerosos, conocidos y denunciados muchas veces”, zanja Menéndez.

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