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Sucesos

El fiscal pide la máxima pena para un comercial que asesinó a un matrimonio de ancianos en Sants

El procesado, que será juzgado por un jurado este lunes, también está acusado de estafar a las víctimas por venderles productos ortopédicos "innecesarios"

Los Mossos investigan la muerte de un matrimonio de ancianos en Barcelona

Detenido un comercial por matar a dos ancianos en Barcelona en agosto de 2019

Fachada del edificio de la calle Mossèn Amadeu Oller de Barcelona donde vivía el matrimonio asesinado.

Fachada del edificio de la calle Mossèn Amadeu Oller de Barcelona donde vivía el matrimonio asesinado. / Jordi Cotrina

Barcelona
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Desde hacía más de 30 años Piedad y Manuel, un matrimonio de septuagenarios, vivían en un domicilio de la calle Mossèn Amadeu Oller, en el barrio de la Bordeta del distrito de Sants-Montjuïc de Barcelona. En 2018 ella sufrió una caída por la escalera que le provocó fracturas, lo que se le juntó con un ictus, por lo que salía poco de casa y si lo hacía siempre era acompañada por su marido. Debido a la precaria situación de Pilar, la pareja entró en contacto con Marcos F., comercial de una empresa de productos de salud y descanso.

Desde marzo de 2019 el comercial acudía mucho a la vivienda del matrimonio y se ganó su confianza, aprovechándose de la "necesidad de compañía, de la fragilidad propia de su edad y de su situación médica", como indica en un escrito la Fiscalía de Barcelona. Precisamente el ministerio público considera que esta aproximación permitió a Marcos F. presuntamente asesinar con un arma blanca al matrimonio en su domicilio entre el 16 y el 19 de agosto de 2019. Los Mossos d'Esquadra no lo detuvieron hasta febrero de 2021, un año y medio después.

El juicio contra el comercial empezará la próxima semana ante un jurado Audiencia de Barcelona y la fiscalía pide dos penas de prisión permanente revisable por dos delitos de asesinato, más otros 13 años de cárcel por estafa y robo con violencia. La acusación pública atribuye al procesado haberse aprovechado de la pareja para "venderle gran cantidad de productos relacionados con la salud, la mayoría de ellos innecesario, logrando así el pago de sumas considerables de dinero".

Alerta en la sucursal

El escrito del fiscal señala que en julio de 2019 el procesado accedió a los datos bancarios de Manuel y quiso hacerse una transferencia mediante una plataforma de transacciones financieras con el objetivo de seguir con "el abuso económico sobre sus víctimas". Sin embargo, solo consiguió 100 euros de esta forma. A inicios de agosto de ese año, en una de las visitas a la vivienda, el procesado robó la tarjeta bancaria del hombre e intentó, sin éxito, sacar dinero varias veces en diversos cajeros.

Manuel dio de baja su tarjeta al no encontrarla. Al ir a buscar la nueva al banco, le comunicaron que alguien había intentado sacar dinero con ella. Fue entonces cuando el hombre empezó a sospechar del acusado y se puso en contacto con él, detalla la fiscalía. Por eso, la acusación sostiene que, entre el 16 y el 19 de agosto, el procesado acudió al piso de las víctimas y los asesinó con una arma blanca. 

Lo hizo, según la acusación pública, para "intentar continuar con su plan depredatorio" y "evitar las consecuencias de sus actos previos". Las víctimas no pudieron defenderse por su edad y por no esperarse la agresión, según el escrito fiscal, el cual añade que el acusado, supuestamente, ocasionó a los ancianos "un gran sufrimiento a consecuencia del gran número de lesiones que les produjo y las zonas del cuerpo a las que se dirigió su ataque, siendo algunas de ellas innecesarias para causarles la muerte".

Atrapado por las joyas

Tras el crimen el sospechoso robó varias joyas de la pareja. De hecho, los Mossos d'Esquadra pudieron estrechar el círculo sobre él cuando descubrieron los locales de compra y venta de oro en los que vendió los objetos robados. Eso fue un año y medio después del crimen. Marcos F. fue detenido en febrero de 2021 en su vivienda de Sant Pere de Vilamajor.

Los cuerpos sin vida del matrimonio fueron encontrados el 24 de agosto. El fuerte hedor que desprendía la vivienda hizo que los vecinos avisaran a los servicios de emergencia. Una patrulla de la Guardia Urbana contactó con el hijo de la pareja y así pudieron acceder al domicilio. Los cadáveres presentaban numerosas heridas provocadas por armas blancas y la casa había sido registrada, como si se hubiera cometido un robo. Sin embargo, a los investigadores les extrañó que no se había forzado la cerradura.

Por eso empezaron a indagar en el entorno del matrimonio y descubrieron su relación con Marcos F., ya que constaban numerosas llamadas de Manuel al teléfono del comercial. Pese a las sospechas, no se pudo establecer ningún vínculo con el acusado hasta que se descubrió que presuntamente había vendido las joyas robadas en un comercio especializado en este tipo de transacciones en el Baix Llobregat. Allí las encontraron los investigadores y pudieron acusarlo del doble crimen. Fuentes judiciales explican a este diario que el sospechoso alegará en el juicio su fuerte adicción a las drogas en el momento de cometer los asesinatos. Por ese motivo, mantiene, también robó a las víctimas.

El sospechoso tiene antecedentes por estafa: fue condenado por este delito a 21 meses de prisión en 2017. A partir del lunes, el procesado, de 54 años, se sentará en el banquillo para enfrentarse a dos penas de prisión permanente revisable junto con una indemnización de 500.000 euros para el hijo y las nietas del fallecido. Hay 35 testigos citados en la causa, entre ellos familiares y vecinos de las víctimas, allegados del procesado, como su exmujer y excompañeros de trabajo, y los agentes de Mossos que investigaron los asesinatos.

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