Protesta vecinal
"Esta plaza necesita un bar popular, no una pijada para turistas": Los carteles que lamentan el cierre del Versalles
El Versalles, fundado en 1915, cerró sus puertas a principios de mes y el sentir popular no se hizo esperar. El bar no solo forma parte del paisaje urbano, sino que es un emblema del barrio de Sant Andreu

Carteles sobre el cierre del Bar Versalles

“Mi bisabuela hacía el café aquí, ahora me pide desde ultratumba que haga esto”. Así arranca uno de los mensajes que empapelan la cristalera del icónico Bar Versalles de Sant Andreu, en Barcelona, tras el reciente anuncio de su cese de actividad, una noticia que ha conmocionado al vecindario y ha disparado todo tipo de rumores.
Primero se dijo que abriría un restaurante de comida china, luego se decía que podría ser un asiático con karaoke -aprovechando la sala de fiestas en la planta subterránea- y ahora se conoce que acogerá una brasería y reabrirá con el nombre de La Madurada de Versalles.
Carteles con mensajes
Cuando el establecimiento llevaba unos días cerrado, su cristalera empezó a ser invadida por carteles con mensajes mordaces lamentando que baje la persiana y sobre todo criticando a los actuales propietarios por lo que podría ser el principal motivo de su cierre: el elevado precio del alquiler, según informaba Betevé esta misma semana. “Quizás 10.000 pavos de alquiler eran un poquito demasiado, ¿no?”, se puede leer en otro de los carteles.

Fachada del bar Versalles de Barcelona / .
“Gràcia y Poblenou empezaron así y ahora no los reconoce ni su madre”, reza otro, anticipando un posible proceso de gentrificación en el barrio de Sant Andreu, reivindicado siempre por los ‘andreuencs’ y ‘andreuenques’ como ‘poble’ de Sant Andreu. Temen la apertura de una gran cadena, por aquello de la sustitución de un establecimiento con encanto por otros de escaso valor añadido. “Si abren un Starbucks o similar, me corto la ‘cigala’. ¡Que vuelva el Versalles!”, se puede leer en otro de los folios a favor del tejido comercial de proximidad.
Bar centenario
El Versalles, fundado en 1915, no solo forma parte del paisaje urbano, sino que es un emblema del barrio, un punto de encuentro para muchas generaciones que ahora lloran su pérdida. “Dos guerras mundiales, una guerra civil, los 40 años de caras al sol, 9 papas de Roma, 15 Champions del Madrid y dos pandemias. Lo ha soportado todo menos la especulación”, apostilla otro cartel cargado de ironía y mucho pesimismo.
El establecimiento ubicado en los bajos del histórico edificio de Can Vidal, en el número 255 de Gran de Sant Andreu, frente a la plaza del Comerç, también ‘luce’ una pintada con un mensaje contundente: “Esta plaza necesita un bar popular, no una pijada para turistas”. Queda claro cuáles son las preferencias de parte del vecindario. La pelota, en el tejado de los propietarios.
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